Los vecinos de Lestido llevan 16 años reclamando una solución para acabar con el paso a nivel situado en el medio de las casas ·· Cinco más dividen Pontecesures

Casi un paso a nivel por kilómetro de municipio. Pontecesures, un ayuntamiento cuya extensión no alcanza los siete kilómetros cuadrados, cuenta con cinco intersecciones entre los raíles del tren y la vía pública.

Tan sólo una de ellas no se produce a nivel sino que cuenta con un paso subterráneo. En los cuatro pasos a nivel restantes la tragedia ocurrida en Valga el miércoles ha reavivado el miedo y la inseguridad. No es para menos. Pontecesures vive, en palabras de su alcalde, Luis Álvarez Angueira, “cunha vía férrea metida no medio do corazón”, que se traduce “nun perigo constante xa que o que ocorreu en Valga podía ter pasado aquí”. Y es que la polémica surgida a raíz del supuesto funcionamiento descontrolado de las barreras de Valga ha evidenciado la falta de fiabilidad que estos dispositivos aportan a ojos de los vecinos.

Ante un nuevo recordatorio del problema de inseguridad ciudadana que conllevan estos cruces, el regidor pontecesureño mantendrá en los próximos días una reunión con la totalidad de portavoces políticos del municipio para redactar un escrito que se remitirá al Ministerio de Fomento, Renfe y Adif.

Junta municipal

El comunicado exigirá que se expliciten las causas del accidente de Valga; que se revisen todos los pasos a nivel del ayuntamiento de Pontecesures, amén de sus sistemas de seguridad; y que se redacte un informe técnico sobre la fiabilidad y seguridad de las barreras automáticas.

Ocho en Padrón

No menos alarmante es la realidad de Padrón, donde existen ocho pasos a nivel y uno subterráneo. De los ocho primeros, dos son peatonales y paso obligado de peregrinos y tres carecen de barreras y señalización alguna. Entre ellos se encuentra uno de los casos más sangrantes, el paso de Lestido, situado entre dos curvas y que tan sólo cuenta con un espejo para garantizar la seguridad de los conductores.

Después de 16 años de protestas vecinales, promesas incumplidas, varios fallecidos y escandalosos accidentes, esta aldea, dividida en dos por la vía del tren, sigue sin una solución.

EL CORREO GALLEGO 27/04/07