Los alcaldes de Catoira, Valga y Pontecesures se mostraron ayer en desacuerdo con los planes del Ministerio de Fomento, que pretende hacer desaparecer la actual vía férrea y, por tanto, el servicio de cercanías en estos tres municipios, una vez que entre en funcionamiento el Eje Atlántico de Alta Velocidad. Los mandatarios del Baixo Ulla se niegan a que sus vecinos se queden sin este medio de comunicación y están dispuestos a hacer un frente común para tratar de que Fomento cambie de parecer. Creen que la desaparición del tren de cercanías supondría un perjuicio para la comarca e incluso plantean ya algunas alternativas para superviviencia como el establecimiento de una línea turística.

Las pretensiones de Fomento de dejar “fuera del servicio ferroviario” la actual vía que discurre por Catoira, Valga y Pontecesures han caído como un jarro de agua fría entre los alcaldes de estos tres municipios, que consideran desacertadas las intenciones del Ministerio puesto que supondría dejar sin tren cercanías a la zona del Baixo Ulla. Por ello, los regidores ?también el de Padrón? tratarán de consensuar una postura común para hacer frente a Fomento y exigir que este servicio continúe funcionando como trazado alternativo al de la alta velocidad.

Esta reunión de alcaldes, que impulsa el Concello de Pontecesures, se celebrará en los próximos días y la regidora cesureña Maribel Castro avanza que será en ese foro en el que “decidamos las medidas a adoptar”. La independiente se mostró descontenta con la posibilidad de que su localidad se quede sin tren y también sin la actual estación. “No me parece bien, por ello tenemos que hacer fuerza para tratar de que el ferrocarril permaneza porque es un medio de transporte que utilizan muchos vecinos”.

La intención que es las cercanías no solo se mantengan, sino que incluso se potencien y, en este sentido, el alcalde de Valga, José María Bello Maneiro, pretende lograr que se habiliten varias paradas en su localidad ?que es cruzada de extremo a extremo por la vía férrea? porque de lo contrario, “manter o tren non sería nin viable nin beneficioso para os veciños de Valga”. El mandatario popular considera que las cercanías deberían funcionar “como unha liña de autobús público”, es decir, incrementando la frecuencia y también las paradas. Maneiro se muestra interesado en que perviva este medio de comunicación, y advierte que hasta que el AVE funcione en 2012 “poden pasar moitas cousas e Fomento pode mudar de opinión”, ya que recuerda que en 2008 se celebran elecciones generales y podría producirse un cambio de ministra o incluso de gobierno. Por otra parte, cree acertado que se acometan ahora obras de supresión de pasos a nivel porque “se finalmente conseguimos que siga habendo tren, estes traballos de mellora da seguridade xa estarían feitos”.

Precedentes en España > Finalmente, desde Catoira Alberto García ofrece una opinión muy similar y anuncia que “faremos todas as xestións posibles para que sigamos tendo tren”. Recuerda que el Pleno del municipio vikingo ya solicitó en varias ocasiones que se mantuviera la vía actual para cercanías, algo que ve viable puesto que “xa se fixo en varios sitios de España”. Aún así comenta que, una vez que entre en funcionamiento el AVE, éste “vai acaparar boa parte dos usuarios das cercanías, xa que terá máis velocidade”, por ello propone como alternativa que se instaure, en colaboración con otras administraciones como la Diputación Provincial, un tren turístico por la actual vía puesto que “esta zona é moi interesante para os visitantes”.

García tratará de recabar más información sobre los planes de Fomento en la reunión que mantendrá el día 10 con un responsable del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF).

DIARIO DE AROUSA, O4/09/07