Solo tres proyectos visados en Pontecesures en 2010.

La construcción en O Salnés puede caer este año por debajo de sus mínimos históricos

En 2010 se aprobaron 318 expedientes, pero en la primera mitad del presente ejercicio solo hay 113

El sector de la construcción de O Salnés y Ullán sigue afectado por la onda expansiva del estallido de la burbuja inmobiliaria de 2008. El Colexio Oficial de Arquitectos de Galicia (COAG) desvela que durante la primera mitad de año el número de visados en la comarca ha vuelto a situarse bajo mínimos. Según los datos de los arquitectos, entre enero y junio de 2011 se aprobaron 113 proyectos de viviendas.
Con esta cifra podría darse la circunstancia de que ni siquiera se llegue a los 318 visados del año pasado ??los 113 del presente semestre significan el 35,5 por ciento del total de 2010??, que ya había sido el peor de toda la década. Por ello, en el sector inmobiliario temen que todavía no se haya tocado fondo.
El promotor inmobiliario Carlos Oubiña, que es presidente de la Cámara de Comercio de Vilagarcía, afirma que los datos «son pésimos». «Hay que aguantar a que pase el temporal porque las administraciones no nos están ayudando nada. Deberían darse cuenta de que sin la construcción los demás sectores no se van a recuperar», añade.
El promotor entiende que las administraciones deberían presionar a la banca para que vuelva a dar créditos, e incentivar de algún modo a aquellos que quieran invertir en vivienda. En este sentido lamenta que se haya retirado a los compradores la desgravación del 15 por ciento, y confía en que el próximo Gobierno central la reponga.
El agente inmobiliario de Cambados Gonzalo González opina por su parte que «esto aún está cayendo. No ha tocado fondo». Entiende que «ahora mismo el mayor problema que tienen las constructoras son los bancos porque están colocando en el mercado su propia vivienda con descuentos muy grandes».
Estos inmuebles proceden de embargos ejecutados por los bancos a particulares e incluso promotoras. «Las propias entidades te sacan el cliente cuando van a preguntar por un crédito para comprarte a ti», añade el agente. Gonzalo González asegura que en la actualidad su actividad es de apenas un 10 por ciento en comparación con la de antes de 2008, y que «ahora vender un piso me cuesta cinco meses de trabajo».
El agente cambadés señala que la última época de movimiento que recuerda fue en los meses anteriores a la subida del IVA, ya que a partir de ese momento «cayó todo en picado».

Sanxenxo

El COAG explica que la mayor parte de la actividad en O Salnés se concentra en el término municipal de Sanxenxo, donde se visaron 54 viviendas, casi el 48 por ciento del total de la comarca. Después se sitúan los 18 de Vilagarcía, y ya a mucha distancia los 8 de Meis, los 7 de A Illa, o los 6 de Cambados, O Grove y Vilanova. En Meaño se aprobaron 5 expedientes y en Ribadumia, 3. En el Ullán, el Colegio de Arquitectos dio luz verde a 3 solicitudes de Valga y Pontecesures y a 2 de Catoira.
En el total de Galicia durante este primer semestre se visaron 2.312 viviendas. La cifra es similar a la de 2010, pero sigue muy lejos de la media de otros semestres de los primeros años de la década, cuando se aprobaban hasta 13.000 proyectos cada seis meses. Se aprecia una mejoría en ciudades como Ferrol, Santiago y Pontevedra, y también se registraron 410 expedientes de rehabilitación y 163 de viviendas protegidas. En este sentido, el informe de los arquitectos incide en que se ha producido un parón en el volumen de rehabilitaciones (que llegaron a significar el 25 por ciento del total de visados) y que sigue bajando el número de viviendas de protección oficial. También se apunta que el 55 por ciento de los expedientes son para viviendas unifamiliares.
Otras localidades de la provincia con actividad importante en el primer semestre de este año fueron Vigo (142 visados), Pontevedra (112), Redondela (28), Poio (27), A Estrada y Cangas do Morrazo (22), Mos (16) o Ponteareas (15). Esto indica que la mayor parte de la actividad se concentra en la zona sur.

FARO DE VIGO, 20/07/11

Vilagarcía tiene el gobierno local más barato y Cesures el más caro.

El grupo de Fole solo cuesta 3,2 euros por habitante, por los 13,6 y los 12,6 de Meaño y Meis

Un repaso al sueldo de alcaldes y concejales liberados en Arousa evidencia que hace falta una regulación que fije los salarios de los cargos públicos. Ahora son los propios políticos los que establecen sus emolumentos, lo que provoca evidentes desfases que hacen que no cobre más quien más responsabilidad tiene ni el que gobierna un concello más grande y con más presupuesto. De hecho, sucede justo lo contrario. Son los municipios más grandes de la comarca, Vilagarcía y Cambados, los que resultan más baratos para sus ciudadanos, mientras que los más pequeños, Pontecesures, Meaño y Meis, son de lejos los más caros.

Vilagarcía
El nuevo ejecutivo de la capital arousana (37.926 habitantes) que encabeza Tomás Fole (PP), le cuesta 3,2 euros a cada ciudadano. El regidor cobra 51.606 euros y cada uno de los dos concejalas liberados (Rocío Llovo y Elena Suárez) tiene un sueldo de 35.000 euros brutos anuales. El coste por vecino de Fole es el más bajo de todo O Salnés, con solo 1,3 euros, lo que le convierte en el regidor más barato de la comarca, título que también tiene su gobierno local.

Cambados
El segundo municipio arousano en importancia (13.872 habitantes) tiene un gobierno local con un coste bruto anual de 5,1 euros por vecino. Está liberado un edil, Antonio Iglesias, que cobra 25.760 euros, y el regidor, que cobra 46.179 euros, lo que supone un gasto per cápita de 3, 3 euros.

O Grove
El nuevo gobierno meco, presidido por el PP, ha formado un gobierno más barato que el que lideraba José Antonio Cacabelos (PSOE). El alcalde, Miguel Pérez, solo cobra 11.200 euros porque su liberación es solo del 25% de la jornada. Fredi Bea (PGD) recibe 30.284 euros y Ayda Filgueira (AMeca) 15.141, mientras que los seis concejales restantes del grupo de gobierno percibirán 8.400 euros. En total, 107.025 euros, lo que supone un coste por habitante de 9,4 euros.

Vilanova
El alcalde de Vilanova (10.682 habitantes) es el que más cobra de toda la comarca. Gonzalo Durán (PP) percibe 54.279 euros brutos anuales, con un coste de 5 euros por vecino. El gobierno local cuenta también con dos liberados a tiempo completo y una edila a media jornada que perciben 27.674 euros (Benito Portas), 17.500 (Ana María Carballa) y 7.700 euros (Nuria Morgade), lo que supone un total de 107.153 euros, 10 por habitante.

Meaño
El que preside Jorge Domínguez (PP) es el segundo gobierno local más caro de Arousa, con 74.222 euros brutos anuales y un coste per cápita de 13,6 euros. El regidor de Meaño (5.455 habitantes) es también el segundo mejor pagado, con 51.822 euros, 9,4 por vecino. El otro concejal liberado cobra 22.400 euros.

Ribadumia
En Ribadumia (5.028 habitantes) solo está liberada la alcaldesa, Salomé Peña (PP), que cobra 41.000 euros brutos anuales. El gobierno local le cueste, de esta forma, 8,1 euros a cada vecino de esta localidad.

Meis
José Luis Pérez Estévez (PP) es el cuarto alcalde mejor pagado, con 46.938 euros brutos anuales, 9,3 por habitante. En Meis (5.003 habitantes) hay otro edil liberado que percibe 16.440 euros, por lo que el coste total del grupo de gobierno es de 63.378 euros, 12,6 por vecino, lo que sitúa a Meis como el tercer ejecutivo local más caro,

A Illa
El Concello isleño (5.000 habitantes) solo cuenta con la liberación de su alcalde, Manuel Vázquez (PSOE), que cobra 44.832 euros brutos anuales. El coste del gobierno local por habitante es por tanto de 8,9 euros. Es el sexto regidor mejor pagado.

Catoira
Alberto García (PSOE), como alcalde, es el único edil liberado en Catoira (3.469 habitantes). Percibe 35.900 euros brutos anuales, lo que le sitúa como cuarto gobierno local más caro, con 10,3 euros por vecino, aunque solo sea el octavo regidor con más sueldo.

Pontecesures
El de Cesures (3.143 habitantes) es un caso particular. Tiene el gobierno local más caro de todos, con un coste de 54.600 euros, 17,3 por vecino. Sin embargo, el regidor, Luis Álvarez Angueira (BNG), no cobra. Sí lo hace una concejala nacionalista, Cecilia Tarela, y los dos socios de gobierno del Bloque, el socialista Roque Araújo y el edil de Terra Galega, Ángel Souto. Los tres perciben un salario de 18.200 euros brutos anuales por una jornada de cinco horas diarias..

LA VOZ DE GALICIA, 03/07/11