El interventor de Valga deja su cargo tras conocerse la investigación sobre el alcalde y su equipo de gobierno.

Los socialistas vinculan ambos acontecimientos debido al informe que el extrabajador municipal tuvo que presentar al juzgado, donde tendrá que declarar como testigo.

El interventor municipal de Valga abandona su cargo tras un año de dedicación. Su marcha, sobre la cual se desconocen los motivos, sorprende al PSdeG-PSOE por su cercanía con la providencia del Juzgado de Instrucción Número 1 de Caldas de Reis en la que se llama a declarar como investigados por un posible delito de prevaricación administrativa al alcalde de la localidad, José María Bello Maneiro, seis concejales de su equipo de gobierno y dos exconcejales también populares. «Que ambas noticias se produzan a escasos días non sabemos se é pura coincidencia ou agocha algo máis que descoñecemos?, señala la oposición en un comunicado.

La convicción de los socialistas de que pueda existir una vinculación entre ambos acontecimientos se debe al informe que el interventor municipal tuvo que enviar al Juzgado, a requerimiento de la magistrada, sobre las comisiones de coordinación que lleva celebrando el PP desde 1992 y que la oposición tacha de «ilegales». Reescriben, es un comunicado, una parte de dicho informe: «Las citadas comisiones de coordinación fueron creadas al margen de la legalidad y no en sustitución de las comisiones informativas reglamentariamente previstas». Aluden también a las cifras que ahí se recogen y que coinciden con sus estimaciones al hablar de 215.000 euros cobrados por los populares entre los años 2003 y 2016.

Además, el Juzgado del Caldas solicitó también al interventor y al secretario que realizasen un nuevo informe con el nombre de las personas que percibieron ingresos por asistir a esas comisiones entre los años 1992 y 2003, así como las cantidades percibidas, y que aporten datos identificativos de que personas ocupaban los cargos de alcalde, secretario e interventor en el momento de creación de las comisiones. También tendrán que declarar como testigos el cinco de abril.

Preocupación

«O que resulta evidente, á vista dos vaivéns de chegadas e marchas de secretarios e interventores municipais, é que algo acontece no Concello de Valga», señalan los socialistas en alusión a «os catro secretarios municipais e os tres interventores que fiscalizaron as contas públicas, chegando a unha situación preocupante para a xestión diaria da propia administración local». El último de los interventores, señalan los socialistas, se incorporó en el puesto esta semana. Se trata de un interventor accidental, con competencias limitadas. «So pode realizar actos de trámite, resultando imposible a aprobación dos orzamentos nos próximos meses», señalan.

El problema más importante lo ubican en «o concepto que algúns políticos teñen sobre os funcionarios públicos». «Algúns alcaldes pretenden que os funcionarios públicos sexan subordinados da alcaldía, e impiden a través de presións, ameazas, acoso laboral… a independencia dos mesmos», añade el PSdeG-PSOE.

La Voz de Galicia

Victorio Magariños: ??La identidad gallega tiene la fuerza necesaria para la pervivencia?.

Victorio Magariños (Pontecesures, Pontevedra, 1940) aún recuerda los murmullos de pinos, carballos y olmos, y los vendavales inclementes e inviernos helados de la Galicia semirural, aunque con 15 años ya se había marchado a Santiago para finalizar el bachillerato y continuar estudios en la universidad compostelana. Finalizada la carrera de Derecho, se trasladó a Madrid para preparar oposiciones a notarías, y cuando las aprobó, en 1967, en la Ciudad Condal, su primer destino fue Camprodón, Girona. A lo largo de su carrera, ha publicado numerosos trabajos de gran relevancia sobre problemas jurídicos, sociales y políticos. Por razones personales y familiares se vinculó a Sevilla en 1974, donde desarrolló su labor profesional hasta 2010, año en que se jubiló y fijó su residencia en Madrid.

Siempre ha reconocido lo importante que fueron sus padres en su formación, como persona y jurista, ¿con qué se queda?

Con el ejemplo de su integridad moral y su espíritu de servicio y ayuda a los demás. Mi padre, quizá sin proponérselo, ejerció en mí una influencia decisiva, con su sentido de la equidad, tolerancia y valentía para oponerse a cualquier abuso o injusticia, además de su cultura asimilada y profunda.

Seguramente, también guardará recuerdos entrañables de algunos profesores…

Los maestros de escuela de aquella época tenían gran vocación y buena preparación; gracias a dos de ellos, de mi pueblo, preparé y me examiné -por libre- de algunos cursos de bachillerato en el Instituto de Santiago. De la etapa universitaria destacaría a Álvaro d’Ors, catedrático de Derecho Romano que fue determinante en mi vocación y mi carrera de jurista.

Una carrera, por cierto, abrumadora, ¿por qué eligió notariado?

Por su especialización en el derecho privado -el ámbito que yo más apreciaba- y por el propio contenido de la función y la independencia con que se ejerce. El programa de la oposición, además, me pareció más asequible y razonable, y permitía profundizar en las instituciones del derecho civil.

Dada su formación humanística, tal vez le ‘pegaba’ más la docencia o a la carrera judicial…

Me interesaba el derecho vivo, la aplicación y creación jurídica para resolver problemas reales. La carrera notarial ofrecía un buen marco para el estudio del derecho, y a la vez, su aplicación práctica, además de ser compatible e incluso complementaria con la investigación jurídica y la docencia, dentro o fuera del propio notariado.

Digamos que apreciaba menos la función judicial…

Todo lo contrario, siento una gran admiración por ella; las sentencias judiciales constituyen la última palabra sobre la norma jurídica. Aun así, consideré que la prevención de conflictos a través de la función notarial encajaba mejor con mis aptitudes y preferencias.

Su vida profesional ha tenido gran vinculación con Cataluña, ¿cómo diría que son los catalanes?

Trabajadores, dotados para la actividad mercantil, emprendedores, cercanos, sencillos, comunicativos y valoran mucho la cultura, cualidades que favorecen la comunicación e integración.

¿Cómo ve el encaje de los sentimientos de identidad en Cataluña dentro del conjunto de España?

Esa cuestión requiere una terapia desde dentro de Cataluña -donde existe sustrato intelectual suficiente-, y desde luego, el cumplimiento de las exigencias del Estado de derecho. En principio, en un sistema democrático no debería haber problemas graves de incompatibilidad y choque con el resto de regiones; por el contrario, sus singularidades se desarrollan con más intensidad en una sociedad no cerrada.

Visto así, coincido en que no debería haber problemas, pero nada más lejos de la realidad…

Sobre todo en los últimos años, se ha producido un fenómeno desorbitado y patológico, de encerramiento en sí mismos, lo que hace pensar en una falta de confianza en sus cualidades, en un miedo a que se diluyan si no se protegen de imaginarios influjos destructivos externos, lo que es un grave error a mi juicio.

¿Cuál cree que es la causa de ese comportamiento erróneo?

Son varias… la miopía de los políticos catalanes, que en lugar de expandir los valores de su región, han provocado la llamada inmersión, que no solo es lingüística, sino también psicológica; una pésima gestión de la cosa pública de los gobiernos catalanes, que tratan de disimular y ocultar derivando la culpa hacia otros ámbitos; falta de sabiduría política de los gobiernos centrales, que no han sabido encauzar a tiempo tal deriva; así como una pusilánime dejación de las funciones propias del Estado.

Vd. también trabajó durante muchos años en Andalucía, hábleme de los andaluces…

Andalucía es extensa y diversa, son muy distintos los andaluces de Granada o Jaén de los de Sevilla o Cádiz; en general, se sienten seguros de sus cualidades y su valoración los hace confiados. Sin embargo, la adaptación a su estilo es más difícil, sobre todo en Sevilla, donde existe una personalidad muy acusada, enraizada en linajes y familias, un excepcional sentido natural de la belleza y cierta elegancia distante que les hace especialmente diferentes.

Durante los años que vivió en esa ciudad, ¿llegó a acostumbrarse del todo al entorno social?

Sí, estoy casado con una sevillana… ¡Mal me iría! (Reímos). Tardé tiempo en entender de manera receptiva el modo de ser sevillano, que es muy difícil para el que no ha nacido en su bellísima ciudad, pero quizá por mi formación gallega, tan enraizada con el talante universal y pacifista, siempre intenté comprender, aprender y aportar, desde mi actividad, lo que pudiera ser útil al enriquecedor mundo emocional de Sevilla.

Echaría de menos los giros en el lenguaje o el acento gallego…

Nunca dejé de utilizarlos, en contraste y compitiendo, primero con el catalán, cuando vivía en Cataluña, y después con el agradable y ocurrente modo de hablar sevillano, sin contar la lectura de autores gallegos y las largas y frecuentes conversaciones con amigos de Galicia. Desde que vivo en Madrid, mi relación con gallegos es constante.

Le pediría que me describiese a los gallegos, si es que no le cansa este juego sociológico…

Tenemos caracteres que facilitan la adaptación y la integración; sobre todo, un sentido universal, la admiración por el talento y la inteligencia allí donde se den, y la confianza en que el trabajo bien hecho será valorado en cualquier lugar.

Los gallegos nunca han tenido problemas de identidad…

Creo que la identidad gallega tiene en sí la fuerza necesaria para la pervivencia y no necesita aislarse o encerrarse para defenderse de enemigos externos imaginarios; por el contrario, ese espíritu universal del que antes le hablaba es causa de su expansión y de que se reconozca en todos los lugares del mundo. Los valores o caracteres propios de Galicia no se diluyen, sino que subsisten allí adonde el gallego universal y emigrante se va… ¡El gallego tiene mirada de largo alcance que traspasa el ámbito de su territorio!

Le propongo que ahora nos centremos en su profesión, ¿ha cambiado mucho el notariado?

En los últimos años ha habido cambios en la sociedad que han afectado a todas las actividades. El crecimiento económico y luego la crisis, unidos a la integración forzada dentro del notariado de un cuerpo que tenía criterios distintos, han perjudicado el rigor tradicional de la función notarial, que habrá que ir recuperando.

La figura del notario en España, ¿es comparable a la que existe en otros países de nuestro entorno?

El notariado español forma parte del llamado notariado latino, propio de la Europa continental e Iberoamérica, en el que la función notarial tiene un ámbito funcionarial más o menos intenso -según los países- y un componente de asesoramiento y control de legalidad. Al lado de este sistema está el anglosajón, en el que no se conoce esa figura de protección, pues sustituyen la seguridad preventiva por un seguro de indemnización que se ha revelado muy insuficiente, sobre todo después de la crisis económica que padecemos.

Veamos la importancia de la función notarial en la actualidad…

Cada vez es más útil y necesaria, y le incumbe una labor más intensa de amparo del negocio jurídico. La complejidad y modificación continua de las leyes, la proliferación de cláusulas impuestas -extensas e ininteligibles- o la desaparición de valores morales y sociales, como el no respetar la palabra dada, reclaman una institución que aporte confianza, eficacia y garantía de validez a la contratación.

¿Son de desear entonces cambios en la normativa reguladora?

Se han realizado cambios para incorporar las nuevas tecnologías, que agilizan la actividad notarial y facilitan la comunicación con la Administración, evitando trámites innecesarios. Además, la desjudicialización de ciertos actos de la llamada jurisdicción voluntaria ha dado mayor alcance a su función.

¿En qué áreas?

Se ha ampliado, entre otras, a la celebración del matrimonio, la separación o divorcio ante notario, la subasta electrónica notarial o la reclamación de deudas dinerarias tramitada por notario. No obstante, son necesarios cambios en su normativa que aseguren que la función se realiza de modo eficiente y generen confianza.

Quizá habría que modernizar de algún modo el notariado…

Desde luego. Se requiere, por ejemplo, humanizar el sistema de oposiciones, y que lo relevante no sea la memorización del mayor número de datos posible para recitarlos en un determinado tiempo a modo de competición, sino la comprensión de las instituciones jurídicas y su relación entre ellas.

¿Y en materia de formación?

Es evidente la necesidad de crear una escuela de formación, en la que el notario recién titulado pueda adquirir un mínimo conocimiento práctico para ejercer su función. Es preciso, además, propulsar la formación continua de los notarios en todos los ámbitos, desde el tecnológico hasta el deontológico.

Vd., que ha escrito bastante sobre deontología, ¿dónde cree que se asienta la ética notarial?

Principalmente, en tres pilares: recoger estrictamente la verdad, cumplir rigurosamente las reglas que garantizan la seguridad y eficacia de los contratos que el notario autoriza, y la imparcialidad. Como los dos últimos pilares han sufrido infracciones en los últimos años, por la tendencia a intervenir en el mayor número de documentos, convendría adoptar medidas que eviten que un notario pueda autorizar más documentos de los que personalmente puede, si cumple con rigor su función que es indelegable.

También le interesa la seguridad jurídica en nuestro país, definamos primero ese concepto…

La seguridad jurídica es la médula del Estado de derecho, la garantía de que las normas no sean arbitrarias y sí duraderas, claras, y coherentes, y que se cumplan. Cuando estos principios no se siguen, se crea intranquilidad, malestar social y empobrecimiento.

¿Existen problemas de seguridad jurídica en España?

Ha habido un incumplimiento sistemático, sobre todo cuando se ha gobernado con mayoría absoluta. El abuso de decretos leyes, la pasividad del Estado ante el incumplimiento reiterado de normas, y los cambios continuos en algunas leyes, generan incertidumbre y revelan una falta de seriedad y reflexión en el ámbito legislativo.

En sus artículos, analiza además el deterioro del Estado de derecho en el país, que al parecer no es fácil de remediar…

Difícil solución tiene tal deterioro, dada la deriva de los partidos políticos hacia una profesionalización, sectarismo y pragmatismo que les hace rehuir de cualquier medida que les aleje de su objetivo principal, que es la permanencia en el poder. Han demostrado una falta de lealtad constitucional y democrática, imprescindible en un Estado de derecho, y la sociedad debería ser más exigente en esto.

Hablando de cambios en las leyes, ¿ve necesario modificar nuestro Código Civil, que data de 1889?

Se está trabajando en una interesante propuesta de nuevo código que deberá tenerse en cuenta para que, previo estudio por los juristas que deberán aplicarlo, se pondere si conviene, sustituir el código vigente por otro, con regulación y estructura nuevas que plantearían serios problemas de aplicación y coordinación con el ordenamiento jurídico en general, o hacer una modificación que lo actualice, respetando su estructura y regulación básica, lo que haría más fácil su aplicación.

Vd. es partidario de suprimir la legítima en las herencias, ¿me explica sus razones?

En el momento actual no existe fundamento de peso que justifique la limitación a la libertad de testar. La legítima supone una infracción al principio de libertad de disponer, ínsito al derecho de propiedad -que es base de la libertad- y no cumple función social alguna que pudiera justificarla.

Un cambio en ese sentido sería bien recibido por los testadores…

No tengo duda alguna. Cuando quieren, por ejemplo, dejar a su cónyuge la vivienda -único bien en la mayoría de los casos- y se les dice que no pueden porque la ley lo prohíbe, expresan sistemáticamente su rechazo ante la injusticia que supone que la ley imponga, de manera ciega, el modo de reparto, al margen de merecimientos y afectos que solo el testador puede ponderar. ?nicamente los deberes de asistencia a menores y personas necesitadas, derivados de la convivencia y filiación, justificaría su repercusión sucesoria.

D. Victorio, en el marco de esta charla sobre temas tan profundos, si le pidiera que se definiese, ¿diría que es iusnaturalista o positivista?

Ante todo, quisiera decir que el derecho, como conjunto normativo sin más fundamento que la mera emanación del poder, conduce a la opresión, por muy democrático que sea su origen. Es la justicia la que constituye la clave del derecho, al permitir que este cumpla su objetivo, que es la paz social; a su vez, a la justicia se llega mediante la confluencia -de modo compatible- de los valores igualdad, libertad y seguridad.

Pero no es fácil alcanzar esa compatibilidad…

Cierto, porque esosvalores son relativos y de difícil coexistencia equilibrada; en ellos influyen circunstancias históricas, económicas, avances técnicos… de ahí la gran dificultad de alcanzar la justicia, a la que se llega por aproximación. Este modo de entender el derecho, que podría considerarse una variante del iusnaturalismo, es el que suscribiría hoy.

Vamos terminando, y me gustaría que comentase los objetivos de la Asociación para el Diálogo, que actualmente preside…

Pretende fortalecer la llamada sociedad civil para que sea más comprometida, generar ilusión y ofrecer ideas para el perfeccionamiento de la política y la sociedad. Para ello, se propone analizar y debatir sobre problemas éticos, científicos, sociales o políticos, sobre todo, los que incidan de modo directo sobre el ciudadano.

¿Qué motivó su creación?

El deseo de corregir, en lo posible, la pasividad de los ciudadanos, que después de aprobarse la Constitución se confiaron en exceso y permitieron que los partidos políticos se incrustaran en las instituciones, incluso en las no políticas. La idea era contribuir a que la sociedad fuese más viva y participativa.

Sr. Magariños, lleva muchos años viviendo fuera de Galicia, ¿qué le ata aún a su tierra?

Tengo dos hermanas en Pontecesures y mi segunda residencia en San Vicente del Mar, O’Grove, un auténtico paraíso terrenal en el que paso el mayor tiempo posible y donde me encuentro con las sensaciones y vivencias más íntimas, que hacen de mi estancia en Galicia una felicidad. El recorrido diario, atravesando la península de O’Grove a través de una pequeña corredoira, que aún se conserva rodeada de zarzas y laureles, no tiene comparación con ningún otro.

El Correo Gallego

Anxo Angueira: «Rosalía é veciña de Novalis e Hölderlin».

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Ademais de presidir a fundación Rosalía de Castro, con sede na casa-museo de Padrón, o filólogo e escritor Anxo Angueira (Dodro, 1961) traballa na edición da obra completa en galego e castelán de Rosalía (1837-1885). Froito dese labor publicouse no 2013 Cantares gallegos (Xerais) e hai uns días que o mesmo selo levou ás librerías Folla novas. «Máis xente implicada no proxecto continuará con outras obras», adianta.

-¿Facía falta unha nova edición?

-Cómpre dar unha visión global ou sistemática de Rosalía de Castro. E desde a perspectiva da literatura galega, interesa tamén o que produciu en castelán.

-¿E «Follas novas», en concreto?

-? un libro tan denso, tan vasto, oceánico, que os seus poemas precisan anotacións de toda índole. E isto é o que fai esta edición, ademais de revisar a fixación do texto orixinal e ofrecer un lóxico estudo introdutorio.

-¿Hai achegas novidosas?

-Creo demostrar que non é unha obra, como di Rosalía no prólogo, con palabras nas que ela parece desligarse, feita había tempo, «escrita no deserto de Castela». Foi medrando como universo en expansión. ? filla do seu tempo, da Restauración, do pesimismo, do fracaso da primeira República española, na que Rosalía e Murguía tiñan postas moitas esperanzas. E non é unha obra segmentada, senón que mostra moita unión global, que sitúo arredor da muller como protagonista, como nación poética e política de penélopes.

-¿E a súa poesía?

-Nos seus eixos líricos máis relevantes advirto o diálogo que Rosalía mantén coa alta poesía europea do seu tempo, a poesía da soidade, da poética da dor, do adeus: falo de Leopardi, Novalis, Byron, Hölderlin, da poética da noite, da sombra. Rosalía é moi veciña de Novalis e de Hölderlin. E falo tamén da poética da nación. En Follas novas hai un discurso poético da nación, da nación desas penélopes líricas e políticas, da nación dunha Galicia traballadora. Era lectora da literatura do seu tempo, traducida ao francés. Estaba en todas as grandes encrucilladas, e nunha posición vangardista.

-Se fala dela sempre á beira de Bécquer, nun tic empobrecedor.

-Aquí non hai suspirillos germánicos. A literatura española situou a Rosalía como posromántica, cando é todo o contrario. ? unha escritora realista, con ecos da alta poesía do século XIX, pero non é pos nada. En todo caso será proto algo, xa que avanza o que despois ían ser as grandes liñas e os temas da poesía do século XX.

-«Follas…» non é unha colectánea de folliñas. Hai algo programático.

-Aínda que sexa un libro feito ao longo de dez anos, non é como di no prólogo: que eran poemas esquecidos, destinados á destrución, e agora xunteinos; non é así.

-¿? para quitarse importancia?

-Si. ? o principio retórico da captatio benevolentiae. Ela di: non pensedes que isto é poesía transcendente, as mulleres non podemos facer ese tipo de cousas, están reservadas para os homes. ? todo ironía. Intenta distanciarse da súa obra, dicindo que eses versos estaban condenados ao esquecemento. Non é así. ? unha obra filla do seu tempo, aínda que viña de atrás; Rosalía ordenouna e deulle unha arquitectura global extraordinaria. Comeza cunha serie de poemas, Vaguedás, que son poesía sobre a poesía, metaliteratura. Iso está no discurso máis contemporáneo, hoxe. En Silencio! hai ecos do que 110 anos despois vemos en Lois Pereiro en Narcisismo. E adianta a análise das profundidades do ser humano nas que combaten as forzas de Eros e Thanatos: «Inmortales deseios que atormentan/ e rencores que matan». No proceso da escrita, que describe como violento, frustrante, indaga a grande escisión que ven recoñecendo o home sobre a incapacidade da linguaxe. Ese discurso que Rosalía comeza en Follas está nas poetas de hoxe.

-No conxunto da obra, ¿cal é a importancia de «Follas novas»?

-Rosalía ten tres obras extraordinarias. Cantares gallegos, cun gran poder simbólico, é a primeira en galego, cun discurso sobre a alegoría nacional, froito da mocidade, da esperanza, a obra da alborada que canta ao amencer, con ilusión. Follas novas é unha obra pesimista, que ela di do solpor, do ocaso, do outono, que xa non canta á alborada senón á noite, a soidade, ao adeus, á dor, coma Leopardi. Son obras distintas, fases da escrita: na primeira pesaba moito máis a poesía popular, e aquí queda algo pero xa a música é un adagio solemne. E está En las orillas del Sar, un dos máis altos cumios da poesía en castelán do século XIX. Na que se desprende da voz polifónica popular para dar paso á propia voz autorial máis asimilable. Non digo que sexa o cume, pero advírtese un camiño na poética polo cal Rosalía se vai facendo cada vez máis ela.

-¿Por que deixa o galego tras «Follas novas»? ¿Foi falta de eco?

-Con Cantares gallegos, obtivo un recoñecemento extraordinario; foi o único que reeditou en vida. E Follas novas mereceu reseñas positivas. Pero ela, ao mellor, tiña un proxecto distinto. Non sei por que o fixo, pero o que sei é que En las orillas del Sar non esquece o seu compromiso con Galicia. E hoxe a crítica xa está vendo en novelas como El primer loco o El caballero de las botas azules a vangarda no castelán do século XIX.

-¿Que cómpre facer para mellorar a apreciación da súa obra?

-A proxección internacional é complexa. Había traducións de poemas illados, e no 2013 editouse Cantares gallegos traducido ao inglés pola poeta Erín Moure, que este ano fará o propio con Follas novas. Son grandes avances. Hai pouco que Cantares gallegos foi traducido ao xaponés. Isto está convertendo a Rosalía nun referente literario de Galicia no mundo, pero os procesos son lentos.

-Foi pioneira no uso do galego e en amosarse como muller esritora.

-? unha muller que asume o conflito da muller escritora. Ten dous textos marabillosos, Lieders (publicado en Vigo, en 1858, cando tiña 21 anos) e Las literatas (Lugo, 1865), que son auténticos manifestos que critican a posición subalterna que no mundo de homes escritores teñen as mulleres que fan literatura. E expono dun xeito totalmente descarnado.

-Cite algo positivo e algo negativo do matrimonio con Murguía.

-Todo no matrimonio é positivo, de simbiose exemplar. Hai documentos que desapareceron, pero os que coñezo dan fe dunha relación estreita no persoal e no intelectual. Rosalía era unha intelectual ao nivel de Murguía. Sempre queda iso de que el era o intelectual e ela o talento natural; diso nada. A biblioteca era común, e os dous se facían circular entre eles as obras, os textos dos autores.

-A fama de que el era algo bruto…

«A identificación de Galicia con Rosalía non pode ser»
Rosalía foi pioneira en Galicia como muller escritora; despois, anota Angueira, veu Pardo Bazán.

-?sase moito a unha para negar á outra. ¿Non poden ir da man?

-? comprensible. Poderían ir da man, pero xa elas se desmarcaron mutuamente. Dalgunha maneira Pardo Bazán desconsideraba a literatura en galego e rexional, que asimilaba ao folclórico. E mentres Pardo Bazán cre no progreso, Rosalía desconfía dos intereses dun capitalismo incipiente que arrasa todo. Teñen criterios opostos, o que non quere dicir que unha sexa mellor ca outra.

-¿Hai na posición de Rosalía un romanticismo reaccionario?

-Non quere unha volta ao pasado, senón que desconfía do progreso. Curros confía na locomotora, encántalle; Rosalía, non. Critica a présa con que se vive. Iso non é reaccionario, ao contrario, é un aviso dos tempos que veñen, devastadores. Ela é escéptica, non canta as excelencias da modernidade como Bazán. Son distintas, sendo escritoras que defendían a súa condición de mulleres nun mundo dominado por homes.

-¿Na Rosalía como gran figura do feminismo, non hai peros?

-Non. Pero a muller de Rosalía é a muller traballadora, do pobo, do seu tempo, abandonada polo home que marchou para Cuba, que non sabe se vai volver, e se encadra perfectamente na literatura universal: son penélopes. «Tecín soia a miña tea». Non fala só da soidade individual, senón da soidade política e social.

-¿E a nación de Rosalía?

-Si está o «Pobre Galicia, non debes chamarte nunca española!», pero, ¡ollo!, hai un substrato que é o pobo traballador galego. A nación de Follas novas é a nación das mulleres. Non hai peros, pero si matices. Esa lectura que veu despois de Galicia=Rosalía=saudade, esa ecuación, é falsa. A identificación de Galicia con Rosalía non pode ser. Galicia para Rosalía era un proxecto, como continúa sendo para moitos de nós. Non é esencia permanente.

-¿? unha visión social?

-A visión social tamén é política. A nación de Rosalía é a alborada de Cantares gallegos, esa esperanza de rexurdir, de empezar un novo tempo, pero tamén os emigrantes que non volven e as mulleres que quedaron soas.

-? devolver a dignidade ao pobo.

-Os grandes principios de Rosalía están xa en 1858 en Lieders, texto no que fala de independencia, liberdade e igualdade para a muller, para o ser humano. ? devolverlle a dignidade a Galicia, ao pobo. Non hai unhas esencias que conservar nin preservar, máis alá da nosa cultura, do idioma. Pero detrás disto está un proxecto social de emancipación e de liberdade e de dignidade.

La Voz de Galicia

Las cuatrocientas hostias (coa man aberta).

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Santi Giménez.

En 1959 se dio por inaugurada la Nouvelle Vague con la primera película de François Truffaut, Les quatre cents coups. El título hace referencia a una frase hecha en francés, que vendría a traducirse en español por ??hacer las mil y una?, y jugaba con el doble sentido de la frase y las perrerías que le hace la vida al atormentado Antoine Doinel, protagonista de la trama.

Desde entonces, la muletilla de recibir ??cuatrocientos golpes? ha ido quedando olvidada y ha ido extinguiéndose al tiempo que los hippies que la utilizaban iban convirtiéndose en diputados, concejales y consejeros delegados. No obstante, en Pontecesures, un pequeño pueblo del Baixo Ulloa, en Galicia, puede volver a ponerse de moda, aunque sea con un sentido mucho más literal y menos metafórico.

Hace pocas semanas, la Guardia Civil de Valga consignó la denuncia por amenazas interpuesta por la ciudadana María José Lorenzo quien, alarmada, había comprobado como se había creado un grupo en Facebook referido a su persona bajo el nombre ??Eu tamén lle daria unha hostia coa man aberta? y en el que se habían apuntado 400 personas. Es decir, que la pobre señora Lorenzo está a punto de asumir el papel de Doinel pero a lo bruto, sin figuraciones literarias. Ella tiene el dudoso honor de tener 400 vecinos dispuestos a darle una hostia con la mano abierta, cosa que inquieta más que los vericuetos existenciales que adornaban la obra de Truffaut. ¿Qué ha hecho esta señora para enojar de esta manera a sus conciudadanos? Esta es su historia.

María José Lorenzo creó en su día una página en Facebook llamada ??Xente de Pontecesures?, una página dedicada a compartir recuerdos y noticias del pueblo y que según su impulsora fue creada ??para la nostalgia y comentar temas de actualidad?. Hasta aquí, nada hacía suponer que la cosa podía acabar como el rosario de la Aurora, pero es que Pontecesures tiene una curiosa historia.

Como no podía ser de otra manera, Pontecesures tiene su némesis en el pueblo de al lado, Valga, del que había formado parte hasta 1930, año en el que los cesureños culminaron su proceso de independencia, iniciado en 1925, cansados de pagar más impuestos que el resto de habitantes del Concello. No sé si la historia les suena. El caso es que desde entonces los de Valga y los de Pontecesures no se llevan demasiado bien.

Hecha esta precisión, resulta que la autora de la página de Facebook no vive en Pontecesures y ese detalle fue la mecha que encendió la polémica. Los debates en lo que debía ser una página para la nostalgia fueron volviéndose cada vez más agrios. María José Lorenzo empezó a vetar el acceso a la página a gente a la que acusaba de no poder opinar del pueblo por vivir en Valga y las discusiones fueron subiendo de tono. Antes, las discusiones en los pueblos se mantenían en el casino a la salida de misa. Ahora, por lo que se ve, ya son vía Facebook, aunque, la manera de arreglarlas parece que no ha evolucionado demasiado.

El punto álgido en la discusión de la página creada para compartir recuerdos, recordar a los maestros y hablar de cuanto costaba un litro de leche, fue cuando un cesureño le escribió a la administradora de la página: ??Cando te vexa vou darche unha hostia coa man aberta?. Acto seguido, fue vetado del grupo, una actuación que generó una cuestionable corriente de solidaridad y dio origen al grupo ??Eu tamén lle daria unha hostia coa man aberta? al que se apuntaron 400 personas y que motivó la denuncia.

Claro que si tenemos en cuenta que uno de los acontecimientos más celebrados del año es la tradicional carrera de burros y que la mayoría de la población trabaja en la factoría que Nestlé estableció en la localidad en 1939 y desde la que se nutre de leche condensada a medio mundo, no es de extrañar que los cesureños acaben resolviendo sus disputas a leches, o a hostias. Cuatrocientas, o las que hagan falta.

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Pontecesures distingue a sus leyendas vivas.

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El Concello celebra sus 90 años independizado de Valga con un homenaje a 26 vecinos nonagenarios y a los ediles de 17 corporaciones, con Ramón Ferro como el más longevo.

Corría el año 1925 cuando un grupo de vecinos de Pontecesures empezó a trabajar para lograr la independencia de la localidad del concello de Valga. ¿El motivo? Principalmente económico, pues los cesureños eran los que más impuestos pagaban a las arcas valguesas. Sus gestiones fructificaron y el 9 de octubre de ese mismo año se constituía la primera corporación del ayuntamiento de Pontecesures, y ya con una mujer en sus filas: Asunción Calvo, hoy fallecida.

El actual gobierno local, liderado por Cecilia Tarela (BNG), decidió celebrar el 90 aniversario de la constitución del concello ribereño con un homenaje a los 26 vecinos que nacieron con el concello -o antes-, así como a una treintena de concejales que «pusieron su granito de arena» en las sucesivas corporaciones -diecisiete- de la historia cesureña. Ramón Ferro y José Ramón Gil, los más longevos, ayudaron a la alcaldesa a descubrir la foto de familia realizada hace unas semanas a los que ejercieron de ediles en algún mandato desde 1925.

Fue un acto austero en el que la regidora quiso precisar que el principal objetivo de este 90 aniversario es «homenajear a la gente», a las «leyendas vivas» de Pontecesures, que han construido y divulgado la historia del pueblo. «Igual si lo hiciésemos a los 100 años la edad les pesaría un poco», aclaró Tarela.

De hecho a algunos ya les pesan los noventa, pues la mitad de los «veteranos» distinguidos no pudieron acudir al Concello para ponerse su pin conmemorativo, fundamentalmente por razones de salud. Fue el caso de Cándida Eitor Pesado, la homenajeada más longeva, nacida en 1918. La concejala de Cultura, Maite Tocino, disculpó su ausencia por un «percance» de última hora.

La alcaldesa nacionalista agradeció a los nonagenarios que participaron en el acto su «gran esfuerzo» por no faltar a la cita, algunos de ellos en silla de ruedas.

El de ayer fue un día de celebración para todo el concello cesureño. También fue distinguido el presidente del Club de Automóviles Antiguos, José Blanco, y la asociación «Mirándolles os dentes» con motivo de la feria del automóvil, que también cumple 90 años. La primera edición de este tradicional evento atrajo a Pontecesures a más de 10.000 personas.

La alcaldesa no se olvidó de mencionar a personalidades destacadas que «llevaron el nombre de Pontecesures por todo el mundo» como Carlos Maside, Víctor García, María «A Cuca» o Carlos Bóveda. Las asociaciones culturales y vecinales del municipio, el director de Nestlé o Cerámica Celta, «la primera universidad de artes plásticas de Galicia» tampoco fueron obviados en el discurso de Tarela. El himno gallego al son de varias gaitas y unas copas de champán sirvieron de colofón a un acto con notables ausencias políticas, como la del exalcalde Álvarez Angueira.

Faro de Vigo

El Concello de los 90 años homenajea a su quinta.

ACTOS 90 ANIVERSARIO CONCELLO CESURES /

El Concello de Pontecesures celebró ayer el día central del programa cultural por sus 90 años de historia. Lo hizo en un acto cargado de simbolismo que tuvo lugar a mediodía en la Casa Consistorial, a donde se invitó a los vecinos que, al igual que este término municipal, nacieron en el año 1925.
La administración local rindió tributo, igualmente, a una representación de los concejales que fueron pasando por las diferentes Corporaciones municipales en este casi siglo al completo de historia, desde la independencia del vecino Ayuntamiento de Valga.
La cita programada en el Concello fue la central, pero no la única que se fijó para la jornada dominical.
Desde una hora antes del mediodía, la zona de A Prazuela y sus alrededores acogieron una concentración de vehículos clásicos, gracias a la participación del Clube Galego de Automóviles Antigos, lo que permitió a los asistentes retroceder hasta la mítica Feria de 1925 en Cesures, la primera de coches de ocasión organizada en todo el ámbito estatal.
Como complemento a esta actividad, este fin de semana se pudo contemplar también una exposición que hizo repaso, justamente, a la historia de la cita del motor en la localidad.
A mayores, hasta el día 19 todavía se podrá revisar otra muestra, que incluye fotografías históricas de Pontecesures y que ha quedado instalada en la propia Casa Consistorial.

Diario de Arousa