La sesión se celebrará el próximo martes tras ser suspendido en abril por una cuestión técnica.

La Audiencia Provincial acoge el próximo lunes la celebración de un juicio en el que la Fiscalía solicita dos años y nueve meses de prisión para dos hijos de Andrés Quintá, el propietario del imperio Extrugasa, así como a la pareja de uno de ellos, acusados de presionar al empresario para que retirase una querella. El juicio, que estaba previsto que se celebrase el pasado mes de abril, tuvo que suspenderse.
La Fiscalía considera que las tres personas habrían cometido un presunto delito de obstrucción a la justicia, al intentar influir en el fundador del grupo Extrugasa para que retirase una denuncia que habría presentado contra ellos y contra un asesor por «despojarle» de su empresa. Los hechos que se remontan a 2024, cuando el emprendedor que levantó un imperio en la localidad de Valga interpuso la mentada querella acusando a tres hijos y al asesor de «haberse apropiado de sus empresas y de la posición dominante» que él ostentaba en ellas.
Un juzgado de Caldas de Reis dio trámite a las diligencias y fijó fecha para tomarles declaración a los cuatro en calidad de investigados, para abril de 2025. Sin embargo, unos días antes, los acusados «conociendo el deterioro cognitivo que padece» el empresario valgués de 85 años de edad y «aprovechándose también de la confianza del mismo, puestos previamente de acuerdo, influyeron en su ánimo e insistieron hasta que lograron convencerle para que firmase un escrito de renuncia a las acciones penales que había emprendido».
Siempre según la fiscalía, «para evitar que pudiera cambiar de idea o pudiera buscar asesoramiento sobre las consecuencias de dicha renuncia, lo llevaron en su vehículo de motor a la sede del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Caldas de Reis y le privaron del uso del teléfono móvil durante el trayecto inicial de Pontecesures a Pontevedra» para recoger a uno de ellos, hijo de Andrés Quintá, que es abogado y tiene un despacho en esta ciudad.
Sostiene el Ministerio Público que el fin era evitar que tuviese lugar la declaración judicial y lograr el archivo de la querella que había interpuesto y que por ello «le insistieron de forma apresurada» a firmar la renuncia a las acciones emprendidas. Además, «tanto durante el viaje como durante la estancia en el juzgado no lo dejaron solo en ningún momento ni le permitieron usar el móvil, por lo que no pudo hablar en ningún momento con su actual abogado».
Ya en el juzgado caldense, continúa su relato de los hechos, indicaron a los funcionarios que Andrés Quintá iba a retirar la denuncia y le entregaron el escrito ya firmado por él, teniendo que firmar el fundador de Extrugasa un acta de comparecencia. Así las cosas, la autoridad judicial acordó después el sobreseimiento provisional y archivo de la querella que había presentado en agosto de 2024, frenando la toma de declaración prevista. Añade el fiscal que, para conseguir su propósito, los acusados «le presionaron con su presencia utilizando además para ello sus relaciones personales y de confianza». Respecto al vástago letrado de profesión detalla que «fue el abogado y su hombre de máxima confianza en el ámbito jurídico durante años en sus empresas». También menciona a una nieta y a la pareja sentimental del otro vástago del empresario valgués.
Faro de Vigo




