


En la jornada del miércoles 6 de Mayo, los vecinos de la localidad de Padrón celebrarán su fiesta religiosa en honor a San Xoan do Raio – XXXIV Festa Institucional da 3ª Idade.
A las 11.45 horas tendrá lugar la recepción de autoridades y a las 11.55 horas saldrá la procesión con la imagen del Santo hasta la iglesia parroquial.
A las 12.00 horas se oficiará, en la iglesia parroquial, la misa solemne cantada por la Coral Val do Sar. A las 12.45 horas la Praza Macías acogerá la actuación del grupo UYF’75.
Finalizados los actos, las personas mayores de 60 años podrán participar en una comida de confraternidad que se celebrará en el Restaurante Scala a las 14.30 horas.
A las 21.00 horas tendrá lugar la actuación del grupo UYF’75 en la Praza Macías.

El Concello de Valga ha vuelto a marcar diferencias en su tradicional encuentro de las personas de más edad, esta vez con cerca de setecientos comensales.
Fue con motivo de la XVIII edición del evento, promovido por el Concello y capaz de reunir esta vez a cerca de setecientos comensales.
Como marca la tradición, el alcalde conservador José María Bello Maneiro presidió esta celebración, en la que se incluyeron una misa, la actuación de la Banda de Música Municipal y un almuerzo bajo carpa desarrollado en el recinto del colegio Xesús Ferro Couselo, en Cordeiro, y acompañado de sesión de baile.

Desde el ejecutivo local no ocultan su satisfacción por el éxito de este encuentro anual, en el que no faltó el también tradicional homenaje a los más veteranos presentes en el gran salón comedor.
Fueron Manuel Blanco Picón, un vecino de Barcia (Cordeiro) que tiene 94 años de edad, y Josefa Castromán Tarrío, de Desabanda (Valga), de 94 años. No faltó un regalo para Rosalía Senín Cordo, de Torre (Campaña), que celebró en este encuentro su 78 cumpleaños.
Ni que decir tiene que esta cita sirvió de punto de encuentro y confraternidad, propiciando que volvieran a encontrarse vecinos de las diferentes parroquias valguesas que hace años que no se ven o que solo se encuentran en cada edición del evento.
Empanada, langostinos, pulpo «á feira», carne «ó caldeiro», postres y café centraron el menú del almuerzo, en el transcurso del cual se sortearon alrededor de 300 regalos que habían sido donados para la ocasión por diferentes casas comerciales y entidades de Valga y municipios próximos.
Regalos como jamones, barbacoas, paelleros, vales de compra, bonos de balneario, plantas, botellas de vino, roscas u objetos de cerámica de Sargadelos que contribuyeron a animar la tarde
Buena parte de la Corporación municipal, el director xeral de Inclusión Social de la Xunta, Arturo Parrado, y el diputado provincial Marcos Guisasola fueron testigos de este acontecimiento social, al que puso la guinda la actuación musical del dúo Nueva Era.
Faro de Vigo

El Concello de Pontecesures avanza en la explotación de la vieja fábrica de la Cerámica Celta tras recibir hoy mismo el plan director que sentará las bases de lo que será el complejo e iniciar los trabajos para vallar todo el perímetro. El acuerdo entre el Concello y los herederos de Ramón Diéguez se selló hace más de dos meses y desde entonces el gobierno local trabaja para recuperar la memoria de la Cerámica Celta con objetivos ambiciosos que pasan por la musealización del lugar, la creación de un espacio con obradoiros de cerámicas y de exposiciones, todo para no desvirtuar la naturaleza del complejo de Porto de Arriba.
Diario de Arousa

El caso del FC Español de Karlsruhe no es, ni mucho menos, una excepción. Toda Alemania está trufada de clubes, equipos de barrio o peñas fundadas por emigrantes gallegos que fueron en busca de una vida mejor al país germano. Como es lógico, los territorios más industriales son los que más nacimientos albergaron, al amparo de la masiva mano de obra que llegó desde el fogar de Breogán. La región de Renania en general y Dortmund y la cuenca del Rurhr en particular son un ejemplo. Allí surgió el Ibérica o los Gallegos de Bochum. Más al sur, el Galicia de Bonn. Son solo tres ejemplos entre una multitud.
Otra de estas muestras está en una ciudad norteña del área metropolitana de Hamburgo. En el año 1969, dos hermanos emigrados desde Pontecesures fundaron el Cuxhaven CF, tomando prestado el nombre de su localidad de acogida. Se llaman Alejandro y Jesús Vieites -éste último fue el primer presidente de la entidad-. Y como el mundo es un pañuelo -y el del fútbol más-, resulta que son tíos abuelos de Fran Vieites, el portero canterano del Celta que actualmente milita en el Leicester inglés tras pasar por el Betis.
El problema para todos estos clubes fue el paso del tiempo. Al contrario que con el Español de Karlsruhe, muchos de sus impulsores no encontraron relevo en sus hijos y nietos. Otros, regresaron a casa. Así, poco a poco, muchos se fueron muriendo o integrándose en estructuras más potentes. Ese fue el caso del Cuxhaven, cuyo apellido ahora es FC y compite en las ligas regionales germanas. Pero sus orígenes siempre irán de la mano con los de Fran Vieites.
Si hay un gallego en la luna, cómo no lo va a haber por todos los rincones del planeta Tierra. Las diferentes olas migratorias que obligaron a viajar al extranjero a distintas generaciones se plasmaron de muchas maneras en los países de acogida. Y una de ellas fue el fútbol. Tanto en América, donde mucha gente llegó desde Galicia en la primera mitad del siglo XX, como en Europa, con un flujo más centrado en los años 60 y 70, nacieron clubes fundados por gallegos. Muchos aún prevalecen.

El NY Galicia, por ejemplo, nació en 1922 en Nueva York. Un año antes que el Celta. En 1927 se enfrentó al Real Madrid con empate (1-1). Y hoy sigue en activo. Mismo caso que el Galicia de Salvador de Bahía, en Brasil.
En territorio europeo, amén de los casos ya mentados en Alemania, hay numerosos ejemplos en Suiza. Muchos eran equipos de amigos y los que fueron en serio, o bien desaparecieron o fueron asimilados por entidades más poderosas.
En Inglaterra, aún hoy sobrevive el Deportivo Galicia. Fundado en 1968 por emigrantes, está federado y compite con el sueño de poder disputar la FA Cup. Para que haya gallegos hasta en la competición más antigua del mundo.
Atlántico Diario

Cabeza Quiles, en imaxe de arquivo remitida por el mesmo, asinando unha obra .
Coñecín o polifacético artista e fino cantautor Xosé Manuel Eirís cando el xa non estaba firme, significado que tivo en orixe a palabra enfermo, igual a ‘non firme’. Malia a súa doenza, que ao principio só coñeciamos e intuíamos, á parte da súa familia, uns poucos íntimos, seguiu practicando a vida —agás nos lóxicos momentos de medo e de desasosego— con solvencia e mesmo con entusiasmo. Nunha ocasión presentoume ao seu amigo o compositor e tamén cantautor Amancio Prada, a derradeira vez que este actuou no desaparecido cine Rega. Despois do concerto do célebre intérprete berciano fomos cear ao finado restaurante Bergantiños, onde tamén compartimos mesa, viandas e conversación con Carmen Martín Gaite, amiga de Amancio, que musicou algúns textos da escritora. Recordo que Xosé Manuel Eirís, todo corazón e xenerosidade, lle espetara, tratando de beneficiarme: «Este es Fernando Cabeza Quiles, también escribe», ao que un servidor, daquela un home novo, sen obra publicada, lle contestou, medio avergoñado, ou avergoñado e medio: «Solo soy un escribidor», resposta que lle fixera moita graza á escritora salmantina, unha das figuras máis importantes das letras hispánicas do século XX.
Aínda que Xosé Manuel seguía enfermando e estaba cada vez menos firme, aceptou —era un excelente fotógrafo— facer as fotografías do meu primeiro libro, Os nomes de lugar, e unha madrugada saímos de Carballo. El provisto da súa cámara e eu levando ás miñas costas unha gran preocupación e sentido de culpabilidade por ter embarcado o xa daquela bastante tocado Xosé Manuel naquela viaxe que ía ser longa.
Despois de varias paradas, eu sempre ao volante e Xosé Manuel tratando de descansar, seguimos percorrendo Galicia naquel incruento safari fotográfico no que os animais era paisaxes. Recordo que sobre as dúas da tarde chegamos ao val de Quiroga, que naquela primavera estaba pletórico de flores e desprendía un agradable recendo a tomiño. Perante aquela panorámica, chea de vida, beleza e enerxía, o meu amigo, que era un home extremadamente sensible, reviviu, recuperación que se fixo máis ostensible despois de comermos (el dúas) unhas enormes costeletas nunha casa de comidas de estrada que descubrimos grazas a un numeroso grupo de camións aparcados á beira da calzada.

O «long-play» de Xosé Manuel Eirís «Ese lago inmenso» .
Se cando chegamos ao val de Quiroga Xosé Manuel remontou, ao arribármonos ás Médulas case levitou coa contemplación, dende o miradoiro de Orellán, dos fermosos picos, conos vermellos ou médulas da antiga mina de ouro romana. Logo de inmortalizar coa cámara a grande explotación aurífera abandonada, asaltamos, coma se fósemos dous nenos travesos, unha cerdeira chea de saborosas e bonitas cereixas e eu, cando vin a cara de gozo e satisfacción do meu amigo, comprendín que a viaxe pagara a pena.
Uns meses despois, o non firme ou enfermo tivo que ser hospitalizado. Un servidor, que o visitaba a cotío, lamentou non estar o día que o fixo Amancio Prada, quen, como despedida, lle murmurou baixiño ao seu moribundo amigo no oído a canción Campanas de Bastabales.
A pouco tempo Xosé Manuel Eirís finou e un servidor escribiu, cos ollos enchidos de bágoas, unha necrolóxica que denominei Xosé Manuel Eirís marchou a ese lago inmenso, título do seu derradeiro long play que me regalou e que aínda conservo. Dende aquela, cando volvo ás Médulas, furto unha cereixa e miro o ceo. Sempre vexo, aínda que o día estea nubrado, un lago inmenso e escoito alá no alto o son afastado dunha zanfona. Eu ben sei que son sinais que me envía o meu amigo finado
Nota do autor deste texto, Fernando Cabeza Quiles | Este é un resumo dos 63 relatos que aparecen no meu libro «Defuntos e santos inocentes». Nel recordo ao meu amigo defunto X. M. Eirís uns días de que Amancio Prada volva cantar en Carballo [farao o vindeiro 8 de maio, no 50.º aniversario do seu disco «Rosalía de Castro».
Nota da redacción | Este artigo foi enviado a comezos desta semana por Fernando Cabeza Quiles para a súa publicación en La Voz de Carballo hoxe, domingo 3 de maio. Sobrecollidos pola súa inesperada morte antonte, sexa esta publicación unha homenaxe en memoria da súa calidade humana e literaria. Nacido no 1953 en Ponferrada, Fernando Cabeza Quiles levaba decenios asentado en Carballo. Era, pois, carballés. Docente xubilado e prolífico escritor, seguirá sendo sempre toda unha referencia en materia de toponimia. Faleceu antonte, venres, en Carballo, aos 73 anos, cando practicaba o seu deporte preferido, o ciclismo.
La Voz de Galicia