
El inmueble está deshabitado desde hace décadas, con el consiguiente deterioro.
La Iglesia, concretamente el Arzobispado de Santiago, vende la antigua casa rectoral de Iria-Flavia, en Padrón, la número tres del llamado conjunto de los canónigos, unas edificaciones que datan del siglo XVIII y que, junto con la antigua colegiata de Santa María de Adina, forman parte del conjunto histórico-artístico declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 1975. El inmueble lleva deshabitado desde hace décadas, con el consiguiente deterioro que afecta, de manera especial, al tejado de modo que hay varias partes derrumbadas.
En la puerta, la casa conserva algunas letras del Museo de Arte Sacro, cuya reapertura quedó en nada pese a los anuncios. Preguntado sobre el estado del inmueble, el párroco Roberto Martínez confirmó que la casa está en venta, una vez que su uso es residencial y, en principio, la parroquia de Iria no volverá a tener cura propio. Por ello, asegura que «la parroquia no necesita la casa, por lo que la mejor opción es la venderla cuanto antes» ya que, rehabilitarla, supondría un coste elevado, precisa Roberto Martínez, quien confirma, además, que «hay personas que manifestaron su interés por comprarla».
La casa forma parte del conjunto en el que está la sede de la Fundación Camilo José Cela, que ocupa los inmuebles números 1, 4, 5 y 6. El resto (números 2, 7 y 8) son de particulares. La última de ellas, que en su día acogió el Museo Ferrocarrilero John Trulock, fue vendida en el año 2023 por el hijo del escritor, Camilo José Cela Conde, quien la había heredado.
El inmueble que la Iglesia quiere vender llama la atención desde el atrio de la antigua colegiata y desde el cementerio de Adina, una vez que tiene el tejado caído, tanto del lado de la carretera nacional como del otro. Según cuentan vecinos de la zona, lleva así unos dos años y cada vez va a más el deterioro, sin contar el impacto visual en el conjunto de casas y, seguramente, los problemas que conlleva para los inmuebles colindantes, entre ellos el número cuatro, que es la entrada principal al Museo Camilo José Cela.
En cuanto a las piezas del museo de arte sacro, fundado en 1947, hace muchos años que ya fueron retiradas del inmueble, a la espera de ver si prosperaba alguna de las ideas que surgieron para reabrir el centro. En 2003, el Arzobispado se abrió a estudiar la rehabilitación del museo, que no se hizo, y, con posterioridad, el Concello planteó la posibilidad de exhibir las piezas en la antigua casa de los capellanes, ubicada de lado de la iglesia, una vez que fue rehabilitada pero, finalmente, tampoco se hizo.
La Voz de Galicia



