El comité de empresa cifra en un cien por cien el seguimiento del paro frente al ERE más allá de algún cargo directivo y los servicios mínimos
«Nestlé, escoita, estamos en loita!». Con este grito de cabecera acompañaron el grueso de los integrantes de la plantilla de la única fábrica gallega de Nestlé España sus dos horas de concentración a las puertas de las instalaciones a orillas del río Ulla como parte de la huelga indefinida iniciada este lunes, 1 de junio, a las 06.00 horas en contra del expediente de regulación de empleo planteado por la multinacional suiza. El cien por cien de los 194 empleados de su centro de producción en Pontecesures decidieron dejar sus ropas de faena en las taquillas y cambiar las líneas de recepción de leche, producción de latas, envasado, salas de control de calidad y oficinas de administración por el otro lado de la verja perimetral de un lugar de trabajo que hasta ahora se habían sentido como una segunda casa; entregados durante años a su buen mantenimiento a cambio de la seguridad y el confort de un espacio que atesoraban como propio.
Un sentimiento de traición sobrevolaba las palabras de más de un empleado al comentar la situación en la que se han topado, sobre todo entre los más veteranos. A falta de las conversaciones programadas para este martes, miércoles y jueves, las cicateras contrapropuestas de la dirección de Nestlé, sustanciadas en una reducción del número de despidos de 301 a 267 en el conjunto del país —de 27 a 23 en Pontecesures—, son el argumento de los empleados gallegos para continuar el camino emprendido por sus compañeros de la fábrica cántabra de La Penilla, que durante el mes de mayo permanecieron en huelga los cinco días en los que se reunieron los representantes de los trabajadores y de la empresa en Barcelona en la mesa de negociación de la fase de consultas del ERE.
A las plantillas de Cesures y de La Penilla se unirán este jueves la totalidad de los centros de producción de Nestlé España en una jornada de paro conjunto que buscará presionar a la multinacional el último día de diálogo obligado por la legislación antes de que la empresa pueda materializar las medidas prácticas de su ERE.
«Estamos moi contentos de que o 100 % dos traballadores apoien a folga. Ademais do director da planta e dalgún xefe de equipo, só hai catro compañeiros cubrindo os servizos mínimos para o mantemento da caldeira da depuradora e a recepción do leite, porque non queremos prexudicar os gandeiros», declaró la presidenta del comité de empresa Sandra Seoane.
La alcaldesa de Pontecesures y trabajadora en excedencia de Nestlé, Maite Tocino (BNG), se personó en la concentración para mostrar «o apoio do Concello ás traballadoras e traballadores» de Nestlé en la localidad.
Por su parte, la compañía se refirió a la huelga señalando su «respeto a la postura de la representación de los trabajadores y el derecho a protesta como parte del legítimo ejercicio del diálogo social», añadiendo que negocia «con voluntad de diálogo y de buena fe para alcanzar un acuerdo».

Isabel Cristobo, en el centro de la imagen junto a otras trabajadoras veteranas de la fábrica.
ISABEL CRISTOBO I 26 AÑOS TRABAJANDO EN LA FÁBRICA
«Nestlé, o que foi e o que é»
«Nestlé, o que foi e o que é». Isabel Cristobo dice que es lo único que quiere manifestar en el periódico, pero apenas tarda unos segundos en seguir hablando, y sin necesitar más de un par de minutos, el dibujo que traza una de las trabajadoras más veteranas de la fábrica cesureña de Nestlé resulta de lo más elocuente. «Esta era unha empresa familiar. Miña nai traballara na construción da fábrica e meu pai nela. Non imaxinara nunca nada así —en referencia al ERE—. É a primeira folga laboral na historia. Nunca fixera falta». Isabel sostiene que «facemos falta os 194 e os ETTs», y atribuye el ERE a «a mala xestión da dirección» de la multinacional.

Gustavo Miguéns
GUSTAVO MIGUÉNS I TRABAJADOR DE LA LÍNEA DE CONDENSADO
«Non haberá xente para as vacacións»
Gustavo Miguéns lleva 14 de sus 48 años trabajando en la fábrica gallega de Nestlé. Reconoce que «a produción algo baixou nos últimos 3-4 anos», pero, completa la frase, «non para os despedimentos que pretende a empresa». Y es que «se botan a 27 persoas non imos ter xente para cubrir as vacacións» por cuanto, recuerda, «o 1 de xullo pasaremos de tres quendas de luns a venres aos sete días da semana durante case dous meses» para cubrir el pico de la demanda de producción de la fábrica. Su única explicación al ERE es que «Isla —presidente de Nestlé desde finales del año pasado— queira facer recortes para ter máis beneficios».

Ismael Castroagudín.
ISMAEL CASTROAGUDÍN I OBRERO DE LA LÍNEA DE HOJALATERÍA
«Decepciona que pretendan isto»
Dedicada a la fabricación de la totalidad de la leche condensada de la multinacional suiza para los mercados de Europa, Oriente Medio y Oceanía, la fábrica de Nestlé en Pontecesures cuenta con su propia línea de fabricación de latas de hojalata. Uno de sus trabajadores es el cesureño de 28 años Ismael Castroagudín. «Entrei na fábrica hai seis anos, coa idea de facer aquí moitos anos de carreira laboral. Non pensaba que puideran facer algo así», dice en referencia al ERE en fase de negociación. El anuncio de 27 despidos en Cesures «transmite bastante inestabilidade» y, añade Castroagudín, lo «decepciona» con Nestlé.
La Voz de Galicia








