Comienza la temporada en el Ulla con el río en condiciones inmejorables.
El elevado caudal y los vientos del Norte que se esperan generan cierta esperanza.
Los valeiros solo desean que no se repita el estrepitoso fracaso del año pasado.

Las nasas butrón ya están en el río. Tres embarcaciones largaron ayer sus aparejos en aguas de Pontecesures, con la esperanza de capturar la escurridiza, sabrosa y cara lamprea del Ulla.
Está previsto que los pescadores que integran el colectivo de los valeiros, que es como se les conoce popularmente, levanten esos aparejos esta misma mañana.
No pierden la esperanza de poder llevar a tierra los primeros ejemplares de este primitivo pez, por el que pueden llegar a pagarse cantidades desorbitadas y para el que hay una larga lista de espera, pues son muchos los restaurantes especializados –como el Farrucán– que están ansiosos por encontrar lampreas con las que satisfacer a sus clientes más fieles.

Lo único que piden los pescadores es que no se repita el estrepitoso fracaso del año pasado –y de los ejercicios previos–, cuando se apreció un preocupante descenso de este pez que remonta el Ulla para desovar y se orienta por el agua dulce que desemboca en la ría de Arousa y el Atlántico.
De ahí que el elevado caudal del Ulla constituya una buena noticia para los valeiros. Como también el hecho de que se anuncien vientos del Norte para los días próximos.
«Que el río lleve tanta agua y que lleguen las ‘nortadas’ es muy positivo para nosotros, puesto que la lamprea se orienta mejor, por eso confiamos en encontrar las primeras pronto, aunque sabemos que lo fuerte de la campaña, si es que en algún momento hay campaña, porque el año pasado fue un auténtico castigo, llega desde mediados de febrero o principios de marzo», explica Pepe Barreiro, uno de los valeiros que ayer largaron sus aparejos.

«Confiamos en que, al menos, podamos capturar las primeras piezas para estrenar la temporada con buen pie», añade este conocido pescador, cuya embarcación –de nombre «Gina»– es una de las tres que están vinculadas a la cofradía de pescadores de Carril y que ayer estrenaron la temporada tras someter sus nasas a la revisión y precintado por parte de los vigilantes de la Xunta.
Al hablar de las embarcaciones participantes hay que decir que suelen ser unas catorce las autorizadas, la mitad de Carril y las otras vinculadas a la cofradía de Rianxo.
Pero en realidad la pesca de lamprea lleva un tiempo limitada prácticamente a los pescadores que operan en Pontecesures desde el puerto vilagarciano.

«Y cada vez somos menos, porque la escasez de lamprea en los últimos años hace que algunas embarcaciones prefieran dedicarse a otros recursos –como la volandeira–, y además, la falta de relevo generacional tampoco ayuda a mantener viva esta actividad», reflexiona el propio Pepe Barreiro, que el año pasado pescó el primer ejemplar, vendido a Farrucán.
Si hoy, en la primera «levantada» de las nasas, aparece alguna lamprea, puede que el lunes se incorpore al trabajo alguna planeadora más. De lo contrario, «quizás sigamos trabajando tres barcos solos durante un tiempo», explican los valeiros.
El día 12 comienza también la actividad en las «pesqueiras» romanas situadas río arriba. Las primeras serán las de Areas, autorizadas hasta el 28 de marzo.
Faro de Vigo




