
Luis Sabariz Rolán, tesorero jubilado del Concello de Sanxenxo.
Este funcionario público trabajó como funcionario en cuatro Concellos y fue concejal en Pontecesures
Luis Sabariz Rolán (Vilagarcía de Arousa, 1956) acudió por última vez al Concello de Sanxenxo este viernes en el día de su jubilación poniendo fin a una dilatada trayectoria profesional que le llevó a desempeñar los cargos de secretario y tesorero municipal en Molinaseca (León), Rois, Meaño y Sanxenxo. También tiene experiencia como político, porque fue concejal en Pontecesures, donde vive, desde 1999 al 2015, tanto en el gobierno como en la oposición del municipio arousano.
Su etapa en Rois fue la primera en un Ayuntamiento gallego y fue el período de la que quizás sean sus anécdotas personales y profesionales más curiosas. «Yo cuando me casé en Rois había una junta de gobierno el viernes por la mañana. Fui, después comí y me fui a la ceremonia». Aún hubo más: «Yo estaba de luna de miel y tuve que abandonarla por una moción de censura en Rois. Estaba en el País Vasco francés y ya estaba medio preparado porque había un recurso en marcha», relata.
Recuerda que su mujer «ya iba mentalizada» porque sabían que podía haber un auto judicial en cualquier momento por un recurso que podía forzar la convocatoria de la moción de censura, como así pasó. «De aquella, en Rois, era secretario y tenía que estar en el pleno de la discusión y debate de la moción de censura».
Rois es un concello pequeño, rural y del interior. Meaño, su segundo destino en Galicia, lo trajo de vuelta a O Salnés, e hizo de secretario y de intervención. Luego surgió la posibilidad de Sanxenxo y allí se fue, consciente de que se mudaba a un puesto de trabajo mucho más complejo que los que había tenido.
A la capital turística de las Rías Baixas llegó en julio de 1992 como tesorero y sirvió 34 años consecutivos sin tomarse si quiera una baja. Trabajó bajo los mandatos de alcaldes de diferentes colores y temperamentos: José Antonio Nieto, José Luis Rodríguez, Catalina González, Gonzalo Pita y Telmo Martín.
Impacto de la crisis del ladrillo
Su llegada a la capital turística fue con un nombramiento provisional. Concursó y ganó la plaza definitiva, de la que ya no se movió nunca. «El tesorero municipal tiene las funciones de pagos, de planes de pagos a los proveedores, hacía más cosas, actas de arqueo, control de bancos, temas de Seguridad Social, Hacienda, cosas de ese tipo», explica.
En el 2002 le tocó el cambio de moneda de la peseta al euro, que define como «una transformación importante». Sin embargo, no considera ese momento tan complejo como el de los años de la crisis del ladrillo.
«Nosotros lo pasamos realmente mal, con planes de ajustes, con problemas de pago a los proveedores, se ampliaron mucho los plazos, hubo que pedir un plan de saneamiento de los Ayuntamientos para cubrir deudas. Ahí se pasó mal», precisó.
En aquellos años, «Hay que tener en cuenta que bajó mucho la construcción, el impuesto de construcciones bajó casi a cero porque no había obras. Bajaron las transmisiones para los tributos, hubo un momento de crisis importante», explica. Afortunadamente ese período quedó atrás y Sabariz ve con optimismo al presente. «Ahora se cumple bien, estamos en un período medio de pago muy óptimo. Se va pagando puntualmente a todo el mundo», sostiene.
Con tantas responsabilidades, admite que le gusta su trabajo y que hasta en vacaciones «siempre tenía el Ayuntamiento en la cabeza». Asimismo, mostró su reconocimiento a los vecinos, como pieza fundamental del sistema de la tesorería municipal.
A la hora de valorar el comportamiento de los contribuyentes, Sabariz resalta el alto grado de cumplimiento por parte de los vecinos con sus obligaciones fiscales. «Tenemos un porcentaje de cobro muy importante en Sanxenxo. Hay que pensar que para los principales tenemos la gestión de la ORAL, de la Diputación de Pontevedra, pero en voluntaria tenemos un porcentaje muy alto, casi del 90 %. El cumplimiento es bueno y cada vez es mejor», recalca. Una de las claves es que es han modernizado muchísimo los padrones de contribuyentes.
Luis Sabariz también incide en el debate que desde hace años plantean los Concellos sobre la necesidad de una nueva financiación local. «Lleva años pendiente de hacerse y no sé si se hará, pero tendrán que sentarse y ajustar las competencias y servicios que tienen los Ayuntamientos con la financiación que pretenden. Está la financiación autonómica ahora en boga y la municipal yo creo que también debería abrirse paso. Siempre es difícil conseguir consensos, pero a ver qué pasa».
La Vozde Galicia






