
Valga, Meis y Meaño encabezan la lista en Arousa, según su población.
El número de residentes en el extranjero vinculados por procedencia directa o antecedentes familiares a los once municipios del sur de Arousa y el interior de O Salnés es de 16.518. La cifra, correspondiente al 1 de enero del presente año, figura en la estadística del Padrón de Españoles Residentes en el Extranjero, el PERE, difundida en marzo por el Instituto Nacional de Estadística. El cruce de los datos del PERE de cada uno de los municipios con los de sus respectivos censos de población interior, esto es, del total de las personas que mantienen registrado su domicilio en el correspondiente término municipal, concluye que el 15,7 % del total de la población de la zona reside fuera de España.
Echando mano del censo a 1 de enero del 2025, el último oficial disponible, los once municipios de la franja noroeste de la provincia de Pontevedra reúnen 104.926 habitantes. De sumarles los 16.518 que figuran en el PERE, estaríamos hablando de un total de 121.444. Con todo, el porcentaje de residentes en el extranjero resultante de dicha operación varía enormemente entre concellos.

Los daos pormenorizados por localidades en Arousa; con Valga, Meis y Meaño a la cabeza.
Valga, Meis y Meaño encabezan, con diferencia, el peso de aquellas personas adscritas a ellos bien por haber nacido allí y emigrado al extranjero, bien por haber heredado de sus progenitores o antepasados la nacionalidad española y la adscripción a su municipio de origen. De los 3.202.002 españoles y 563.303 gallegos que figuran en el Padrón de Españoles Residentes en el Extranjero a 1 de enero del 2026, 1.847 están asociados a Valga; sumados a los 5.780 habitantes censados en la localidad a 1 de enero del 2025, dan un total de 7.627, de los que el 24,2 % viven fuera de España. Idéntico porcentaje suponen las 1.494 personas del PERE de Meis respecto a las 6.176 que resultan junto a sus 4.682 censados; siendo del 20,2 % en el caso de Meaño, con 1.331 empadronados viviendo en otros países, por los 5.235 que lo hacen en su término municipal, dando un total de 6.566.La misma relación es del 15,7 % en Ribadumia, con 964 personas registradas en el PERE y 5.171 en su censo interior (6.135 en total), del 14,9 % en Cambados, con 2.421 y 13.863 (16.284), del 13,9 % en O Grove, con 1.759 y 10.877 (12.636), del 13,8 % en Catoira, con 526 y 3.275 (3.801) y del 13,5 % en Vilanova de Arousa, con 1.584 y 10.182 (11.766).
El porcentaje de personas en el Padrón de Españoles Residentes en el Extranjero relativo a Vilagarcía respecto al total de la suma de dicho colectivo y el de residentes censados en la capital arousana es del 9,6 %, con 4.030 por un lado y 37.975 por el otro, alcanzando los 42.005 entre ambos grupos de población. También del 9,6 % es el PERE de Pontecesures, con 324 personas fuera del país por sus 3.073 censados y una suma de 3.397. A Illa ofrece otra muestra de su singularidad: por 4.813 censados solo cuenta 238 en el extranjero, un 4,7 % de los 5.051 vecinos que tendría la localidad de vivir todos ellos en su término municipal.
«O 90% dos que nos vamos estamos desexando volver á casa»
El saxofonista y lutier Roi Barros es uno de los muchos valgueses que se fue a vivir fuera para profesionalizar su carrera. Lo hizo entre los años 2016 y 2018 para cursar el Máster de Interpretación Musical en Lausana, Suíza. «Recoméndoo, creo que che da outra perspectiva da vida e que che enriquece como persoa; pero segundo a miña experiencia, o 90% das persoas que nos vamos fóra estamos desexando volver á casa», explica Barros.

El lutier Roi Barros, estuvo dos años profesionalizando su carrera en Suíza, pero regresó a Valga para trabajar.
Fuera de España, de Galicia en concreto, tienen otra forma de vivir: «Eu fixen amizades, había outros galegos estudando, como a violinista Sara Areal coa que compartín experiencia, pero o certo é que viven distinto, teñen outros horarios, outras costumes…», expone el lutier. En su caso, vio la posibilidad de volver a su tierra natal y trabajar aquí, por eso regresó. Hoy, además de impartir cursos por toda España, se dedica al arreglo de saxofones: «Foi algo co que xa empecei cando estaba en Suíza e unha vez aquí foi o camiño que tomei», explica.
Por su experiencia, Barros considera que la gente que sigue fuera de Galicia es porque no ve que haya posibilidades de desarrollo profesional aquí: «No meu sector en concreto é complicado, pero á primeira que xorde unha oportunidade a maioría de xente volve sen dubidalo», explica. En su caso, no solo regresó a Galicia, sino a su tierra natal, Valga: «Creo que a calidade de vida dos lugares pequenos coma este é moi superior, e grazas ás tecnoloxías e ao teletraballo é cada vez máis fácil asentarse».
La Voz de Galicia





