
Un trabajador del Concello de Padrón, condenado en firme por acoso sexual.

Imagen de archivo de los juzgados de Santiago.
Hostigó a una compañera que no quiso tener una relación sentimental con él
Seis meses de cárcel; prohibición de aproximarse a menos de cincuenta metros a la víctima, a su domicilio, lugar de trabajo o cualquier otro frecuentado por la misma; prohibición de comunicarse con ella durante un año y seis meses, además del pago de una indemnización de 6.000 euros por responsabilidad civil, junto con las costas procesales, incluidas las de la acusación particular.
Es la condena impuesta por la sección de lo penal del Tribunal de Instancia de Santiago a un trabajador del Concello de Padrón, concretamente del servicio de obras, denunciado por acoso sexual por una compañera, adscrita a la limpieza viaria. El condenado expresó su conformidad con la acusación tanto particular como del Ministerio Fiscal, por lo que la sentencia es firme y ya abonó la indemnización económica.
Los hechos probados señalan que el condenado, con la intención de mantener una relación sentimental con su compañera de trabajo, «inició una conducta de hostigamiento hacia la misma», después de que ella no accediera a sus pretensiones. Así, una vez que consiguió su número de teléfono privado, desde abril a septiembre de 2022 «comenzó a efectuarle llamadas de forma reiterada, tanto en horario laboral como fuera de él, por la tarde y por la noche, e incluso a altas horas de la madrugada, insistiendo en su propósito de mantener una relación de pareja», según recoge la sentencia que tiene fecha de 13 de mayo pasado.
De igual modo, en el mismo período «le enviaba insistentemente mensajes a través de la aplicación Whatsapp, llegando a remitirle en dos de ellos vídeos de contenido sexual», relata la resolución judicial. Pese a ser conocedor de que su compañera no quería ningún tipo de relación sentimental y pese a que le pidió que cesara en sus comportamientos, «el encausado prosiguió e intensificó sus comportamientos», de acuerdo con el tribunal. Así, con el ánimo de buscar la cercanía y presencia física de su compañera, realizaba sin motivo aparente visitas diarias a los lugares en los que ella estaba desarrollando su trabajo, en intervalos de entre veinte y treinta minutos.
De igual modo, cuando en junio de 2023 la trabajadora comenzó su horario laboral en jornada continua, empezando a las siete de la mañana, el denunciado ya la estaba esperando pese a que su hora de entrada eran las ocho de la mañana.
El Concello activó el protocolo
En una ocasión, en agosto de 2022, relata la sentencia, el ahora condenado intentó acceder al vestuario en el que se cambiaba la mujer, «a sabiendas de que ella se encontraba en el interior», indica el tribunal. En noviembre de ese año, el Concello activó, a instancias de la víctima, el protocolo de acoso laboral y sexual por razón de sexo.
Pero el encausado acudió a la casa de la víctima, situada fuera del municipio, una vez que estaba abierto dicho protocolo y una segunda en enero de 2023, según consta en la sentencia judicial. El comportamiento del condenado causó «una grave situación de ansiedad en la mujer», entre otros problemas que la obligaron a estar de baja.
Con fecha 10 de marzo de 2023, el Juzgado de Instrucción número dos de Padrón dictó un auto por el que prohibía al acusado acercarse a menos de 50 metros de la víctima, de su domicilio, lugar de trabajo o en el que se encontrara, además de no permitirle comunicarse con ella por ningún medio.
El BNG de Padrón, cuya concejala Bea Rei hizo pública las denuncias de la víctima y preguntó al gobierno municipal por este tema en más de un pleno, señala que «existe unha segunda denuncia, formulada hai aproximadamente ano e medio, que continúa pendente de xuízo e sobre a que aínda deberá pronunciarse a Xustiza». La edila nacionalista desvela, además, que hay otro «proceso xudicial aberto no ámbito laboral, precisamente pola actitude que o Concello de Padrón mantivo —afirma— sobre esta grave situación deixando na absoluta indefensión á súa traballadora».
La Voz de Galicia
Denuncian la afectación de las obras en la N-550 a su paso por Cesures y piden que se trabaje por la noche.
El exconcejal de Pontecesures, Luis Ángel Sabariz, denuncia retenciones, quejas vecinales y atascos que las obras de pavimentación de la N-550 están ocasionando en el municipio. Sabariz aclara que esta situación limita las citas médicas, las urgencias sanitarias, el servicio de autobuses o la jornada laboral de los cesureños.
El exconcejal exige que estas obras se lleven a cabo en horas nocturnas para reducir la afectación de una carretera fundamental.
Diario de Arousa
Caos de tráfico esta mañana en Pontecesures.
En el día de hoy, poco antes de las 9 horas y sin aviso previo de ningún tipo, comenzaron a realizarse obras de pavimentación de la N-550 a su paso de Pontecesures provocándose retenciones de tráfico considerables con las consiguientes quejas vecinales. El atasco influyó notablemente en las citas médicas, en las urgencias sanitarias con ambulancias afectadas, en el servicio de autobuses interurbano, en la jornada escolar del alumnado y profesorado del CPI Pontecesures y en la jornada laboral de los trabajadores. Además las obras afectaron a todos los viales de Pontecesures que enlazan con la N-550.
La opinión general es que estás obras deben realizarse de noche y en la madrugada pues afectan a una carretera fundamental en el eje atlántico. Llevamos años esperando que se repare un firme que presenta un estado lamentable y ahora comprobamos que solo se arreglan diversos tramos de la carretera nacional (no todo el firme en su conjunto como se hacía años atrás) y encima tenemos que soportar estas incidencias y la improvisación. En fin, una vergüenza.
Luis Ángel Sabariz Rolán

