Luis Ángel Sabariz Rolán, que tanto como concejal de la Agrupación Cidadá de Pontecesures (ACP) como en calidad de integrante de la plataforma en defensa del tren de cercanías insiste una y otra vez en animar a su vecinos a utilizar los servicios de ferrocarril, anuncia ahora que el último tren pasa por la villa quince minutos más tarde.
Este tren “salía de A Coruña a las 20.50 horas, paraba en Santiago a las 21.28 y llegaba a Pontecesures a las 21.49 horas, para continuar su marcha hacia Vilagarcía, Pontevedra y Vigo; ahora sale de A Coruña a las 21.08, se detiene en Santiago a las 21.43 y llega a Pontecesures a las 22.04 horas”.
“Hace poco se logró que parara en Pontecesures este último tren, por lo que insistimos en que es importante seguir apostando por este medio de transporte, por razones económicas y ecológicas”, esgrime el portavoz de la ACP. La llegada de la alta velocidad “no puede dejarnos sin este servicio que tenemos desde hace más de 135 años”, termina.
FARO DE VIGO, 13/11/11



< No todos los días (todas las noches sería la expresión más precisa) tiene uno la oportunidad de contemplar a dos bandas de leyenda. Bueno, los términos oportunidad y leyenda se refieren exclusivamente a los amantes de la caña más brava. Al resto de la humanidad, lo ocurrido el viernes en la sala Chanteclair le parecería una pesadilla. Lo cual, dicho sea de paso, tampoco desagradaría al millar de metaleiros de Galicia y Portugal que acudieron a Pontecesures a mover cabezas y puños al ritmo de Kreator, pioneros del trash metal en Europa, y Morbid Angel, que hace ya treinta años pusieron desde Florida los cimientos del death metal.
Sonido brutal y afilado
La descarga no tuvo piedad ni de tímpanos ni de cervicales. Fueled by Fire y Nile, dos bandas norteamericanas, abrieron ocho horas de tralla con las pausas justas para remojar el gaznate y atusar las guedellas. Los vigueses MINIM cerraron la madrugada con su metal industrial. Pero permítaseme rendir homenaje al descomunal Ventor, capaz de convertir la batería de Kreator en una hormigonera homicida. Y ni un mal rollo entre la tribu. La agresividad, tan solo en la música. Como debe ser.
LA VOZ DE GALICIA, 11/11/12