La sucesión de Extrugasa deriva en una petición de cárcel por forzar al fundador a retirar una querella.

Andrés Quintá, fundador y antiguo dueño del grupo Gestión Corporativa Quintá, en sus instalaciones en una foto de archivo.

Andrés Quintá, fundador y antiguo dueño del grupo Gestión Corporativa Quintá, en sus instalaciones en una foto de archivo. 

La Fiscalía acusa a una familiar y a otras dos personas cercanas a Andrés Quintá de aprovecharse de su deterioro cognitivo.

La Fiscalía de Pontevedra reclama dos años y nueve meses de prisión para una familiar directa y otras dos personas cercanas a Andrés Quintá, fundador y hasta hace unos años socio mayoritario de Gestión Corporativa Quintá S. L., grupo empresarial de Valga referencia en el sector del aluminio que integra a Extrusionados Galicia S. A. U. (Extrugasa), Galipán S. A. y Extrugasa Transformación S. A. U., con 750 empleados y 164 millones de facturación el año pasado. La petición, que incluye una reclamación de 18 meses de multa con una cuota diaria de 15 euros a cada acusado y otros 1.200 euros por el perjuicio moral o psicológico ocasionado a Andrés Quintá, responde a la presunta comisión de un delito de obstrucción a la justicia y se incardina en el que ahora se dibuja como un tortuoso proceso de relevo en la propiedad del grupo empresarial, con las tres personas señaladas por el Ministerio Fiscal acusadas de aprovecharse de su relación de confianza para que Quintá firmase la retirada de una querella contra tres de sus hijos.

El fiscal expone que Andrés Quintá había presentado en agosto del 2024 una querella contra su asesor personal y tres de sus descendientes atribuyéndoles haberse apropiado de sus empresas y de la posición dominante que ostentaba en ellas. El Juzgado de Instrucción número 2 de Caldas de Reis incoó diligencias previas el 21 de agosto del 2024, acordando más adelante la toma de declaración el 14 de abril del 2025 a las cuatro personas querelladas como investigados. Cuatro días antes de la fecha, el 10 de abril del año pasado, el Ministerio Fiscal relata que el que había sido abogado y hombre de la máxima confianza en el ámbito jurídico durante años en sus empresas, una familiar directa y una tercera persona «presionaron con su presencia utilizando sus relaciones personales y de confianza» a Andrés Quintá «para conseguir la firma de la renuncia a la querella».

La Fiscalía expone en sus escrito: «Sabedores de la existencia del procedimiento que se tramitaba y conociendo el deterioro cognitivo que padece [Andrés Quintá], aprovechándose también de la confianza del mismo, puestos previamente de acuerdo, influyeron en su ánimo e insistieron hasta lograr convencerlo para que firmase un escrito de renuncia a las acusaciones penales que había emprendido». Con tal fin, «y para evitar que pudiera cambiar de idea o pudiera buscar asesoramiento sobre las consecuencias de dicha renuncia, lo llevaron en su vehículo de motor a la sede del Juzgado de Caldas y lo privaron del uso del teléfono móvil». Ya en el juzgado de Caldas, «le insistieron para que firmara de forma apresurada un escrito de renuncia a las acciones penales derivadas de los hechos denunciados», con uno de los tres acompañantes entregándole al funcionario judicial el escrito de renuncia firmado, y «con los tres acusados a su alrededor» y Quintá firmando el recibí. Ese mismo día, el juzgado acordó el sobreseimiento provisional y el archivo de la querella presentada en el año 2024.

La Voz de Galicia

Siguen las actividades en la Cerería Diéguez.

Cartel Miralda Romería Update - Cerería Diéguez

A Cerería Diéguez, un dos negocios máis singulares de Pontecesures, continúa coa súa programación de actividades. Fundada en 1838, xa vai pola quinta xeración da familia Diéguez ao fronte deste establecimiento dedicado á fabricación de exvotos — figuras de cera que representan partes do corpo ou animais, elaboradas en moldes de madeira, metal ou escayola, que se utilizan como agradecemento ou petición aos santos.

O próximo evento terá lugar o 23 de abril de 2026 ás 18:00 h. co título «Miralda Romería Update», un diálogo con Joaquim Dieguez Quintas, herdeiro desta tradición artesanal. A charla abordará a historia da cerería e o oficio de fabricar exvotos, unha práctica que mantén viva a devoción popular galega.

O acto celebrarase no propio local da Cerería Diéguez, na rúa Víctor García nº 24 de Pontecesures.

Esta actividade conta co apoio da Fundación Daniel & Nina Carasso, dentro do seu programa Arte por Venir.

Padrón distinguió, por fin, a un protagonista de su historia reciente: Enrique Basadre Rivas.

Exconcejal, empresario y abuelo viajero, la trayectoria de este padronés de casi 83 años está ligada a la vida del concello

«Protagonista directo de la vida política, deportiva, social y económica de Padrón». Así define a Enrique Basadre Rivas la Irmandade de Fillos e Amigos de Padrón, que el domingo le entregó una de las insignias de oro de la entidad. A pocos días de cumplir 83 años, Basadre es parte como pocos de la historia reciente de Padrón, municipio en el que llegó a tener tres negocios al mismo tiempo: la panadería familiar en la que nació en A Matanza, el comercio de venta de camiones, tractores o ruedas y la empresa del sector del aluminio que fundó con otro socio y de la que deriva la actual, ahora en manos de sus hijos y en la que él es un trabajador más, a media jornada. El padronés cuenta que llegó a jubilarse a los 65 años, «pero aos poucos meses solicitei o reingreso porque non podía viaxar e iso era a miña vida». Así, decidió seguir activo después de «toda unha vida de traballo» y más, explica, cuando naces en una casa con negocio familiar. Relata que, con 14 años, ya le llevaba el pan a los frailes del convento de Herbón en su bicicleta; con 15 empezó a trabajar en la estación de tren, midiendo la madera que llegaba para cargarla en vagones, trabajo que también realizó en Osebe y en Santa Cruz de Ribadulla. Después volvió a la panadería familiar. En 1979 se sacó el título de agente comercial, que le valió para pasar una vida viajando, primero por Galicia y ya con su empresa por toda España y Portugal. «Teño cinco millóns de quilómetros no lombo e nun ano cheguei a facer 137.000», cuenta. Además de empresario, Basadre fue concejal en la primera corporación democrática del Concello de Padrón, en concreto, teniente de alcalde con Eduardo Otero como alcalde. Repitió una segunda legislatura con Jesús Villamor, pero en ambos casos como independiente. Antes de ser concejal, ya colaboraba en la organización de las fiestas de Pascua, en las que impulsó la feria de maquinaria agrícola e industrial. También fue el socio fundador de la Asociación de Empresarios de Padrón, que comenzó su actividad en el año 1983 con él como presidente. «Xa eran tempos de moita empresa en Padrón», asegura Basadre, quien siempre afirma que «é unha mágoa que agora non haxa a asociación». Le gusta contar, especialmente, que fue el impulsor de las visitas escolares que, al menos durante tres años, recibió la Casa de Rosalía gracias a la línea de tren que consiguió entre Santiago y Padrón. Comercial, empresario, concejal y abuelo orgulloso y viajero de modo que, desde hace unos 15 años, siempre hace un viaje anual con su mujer y sus nietos, el último a Marruecos. «A miña traxectoria non sería a que é sen a miña muller», asegura, al tiempo que también menciona a sus hijos. El domingo recibió con «moita ilusión e agradecemento» el reconocimiento de Padrón, sobre todo porque, confiesa, «é moi pracenteiro recibir en vida as homenaxes». No era sin tiempo, Basadre.

La Voz de Galicia

Beatriz Conde, churrera: “Me crié facendo churros na feira e non quero que isto se perda”

Beatriz en Mercadena (Meaño).

Beatriz Conde, churrera: “Me crié facendo churros na feira e non quero que isto se perda”

Aos seus 26 anos, Beatriz Conde (Pontecesures) representa a sexta xeración da saga de Churrería Marisú. Entre feiras, madrugadas e clientes fieis, esta moza de Pontecesures fala da súa historia familiar e como está mantendo viva unha tradición que lle veu dos seus bisavós.

Sexta xeración de churros. Como comeza esta tradición familiar?

Toda a familia da miña nai son churros. Xa os meus bisavós –e en teoría outros antepasados– comezaron, pero de quen teño claro é dos meus bisavós. Nesa época non había tantas máquinas como agora e facían a masa en casa. Tiñan preparada unha cociña grande, facían a masa alí e levában en táboas, porque dunha máquina saían seis tiras de churros, córtanas e facíanos na feira. Era todo moi diferente a agora.

E como foi o seu propio inicio no oficio?

Empecé porque a miña familia é xove. De pequena non tiña con quen quedar e criéime na feira. Empecé así. ía dar voltas, estaba coa miña nai, aprendía… O gracioso é que cando era pequena facíame ilusión e sempre quise atender á xente. Falaban con eles e perdía a vergoña. E subíame a unha bombona para chegar á bandexa e falar cos clientes.

Segue sendo hoxe un negocio familiar?

Trabalzámos case todos. O meu avoe faleceu hai uns anos, pero deixou todo o que xa tiña montado. Está a miúa avoa, os meus tíos, os meus pais… Todos case están dedicándose ao 100% aos churros, pero os meus pais teñen outros traballos. A miña nai trabaja no hospital e o meu pai nunha fábrica. E paralelamente, o fin de semana, atenden os churros. Cada un ten o seu negocio, aínda que todos levan o de Churrería Marisú, pero cada un é autónomo e independente. Cada un ten as súas feiras, pero temos unha zona asignada. Quitando aos meus pais, o resto da familia traballa todos os días. Cada día teñen un mercado diferente, unha zona diferente e vanse rotando.

Como é un día habitual de traballo?

Por norma xeral, hai días que tes que levantarte ás cinco. Eu normalmente, como traballo en zonas próximas, algo máis tarde. Suele cargar e preparar todo o día antes, de noite, para que co calor non se estraguen os produtos. Despois arrancamos para a feira, chegamos, montamos con calma e facemos os produtos pouco a pouco, porque todo se fai no día para que estea fresco. E nada, traballar e esperar a que a xente vaia.

Cando son as tempadas máis fortes?

Diría que as tempadas máis intensas, aínda que pareza mentira, son verán e Nadal. Despois, no día a día, si que te mantés.

Que fai especiais aos churros de Marisú?

Realmente non sabería dicche que fai especial a uns churros, pero é curioso porque cada churro ten unha man diferente. Aínda que usemos os mesmos ingredientes, non saben igual. Iso é como cando a túa avoa che fai a empanada e nunca che vai saír igual. Os meus churros, polo xeral –iso din– saben ben. Eu digo abertamente, aínda que estea feo dicilo. Pero, por exemplo, nunca me sairá como os do meu avoa, que para min son os mellores. A miúa nai tamén os fai moi ben. Entón creo que cada un ten unha man. E iso é o que fai diferente a un churrero.

É viable innovar no mundo do churro?

Fago churros normais, de chocolate, de chocolate branco, recheos de Nutella… un pouco de variedade. Si probei os de fresa; os de pistacho non, pero en breve vou comezar a probar porque están tendo bastante éxito. Pero non é algo que me chame moito a atención, porque xa teño: traballei con diferentes produtos e a xente aquí en Galicia non é moita de innovar. Teñen unha vez, ou cando xente de vacacións, o turista. Pero despois a xente de casa é moi de costumes.

Tene futuro este oficio?

Creo que nunca vai desaparecer. Si que vai evolucionar moito máis. Antes facíanse en casa, despois pasaron a máquinas de aceiro, agora comezan as automáticas… porque ao final é un traballo moi duro fisicamente. Tes lesións musculares, estás todos os días cargando peso: montar o posto, bombonas, garrafas… e iso implica dor de costas e demais. Entón, innovacións como as amasadoras eléctricas axilizan moito o proceso. E ao final avanzas.

Veuse continuando co legado familiar?

Non sei se me veo collendo o relevo. Agora mesmo si, porque a miña nai deume moitas feiras. pero creo que comezou todo como unha forma de supervivencia. É moi difícil encontrar empregados, porque teñen que comezar de cero e é complicado. Non sei se vou quedar, pero o que si sei é que nunca vou desprenderme do todo.

Fonte: Diario de Pontevedra