El punto limpio de Valga trató cerca de 360 toneladas de residuos desde su reapertura.

El punto limpio de Valga trató cerca de 360 toneladas de residuos desde su reapertura
Instalaciones del punto limpio de Valga.

El punto limpio de Valga cumplió el día 3 un año desde su reapertura. Un periodo en el que por las instalaciones valguesas pasaron un total de 357,81 toneladas de residuos, garantizando su tratamiento por parte de gestores autorizados y posibilitando su reciclaje y reutilización. Las instalaciones recibieron 575 entradas de 348 personas diferentes, de las que 322 (el 92,5 %) fueron vecinos del municipio. Entre las cinco parroquias, las que mis aportación realizaron fueron Cordeiro y Campaña, las más próximas al recinto, seguidas —en este orden—, por Valga, Xanza y Setecoros.

En cuanto a la tipología de los residuos, un total de 260,4 toneladas corresponden a escombro, siendo el principal. Le siguen la madera, metales, sofás y colchones, grandes electrodomésticos, pantallas y televisores, aceite de motor, pilas, depósitos de agua y fluorescentes.

Por otra parte, desde el Concello destacan que el buen funcionamiento de las instalaciones durante el último ano tuvo repercusión en otros servicios como la recogida domiciliaria de voluminosos, pasando de superar las 400 recogidas anuales (444 en 2021 y 415 en 2022) a contabilizarse solamente unas 348 en el año 2023. 

Diario de Arousa

Valga desvela los últimos detalles de la programación del 8-M, que dedicará a las emprendedoras.

Valga desvela los últimos detalles de la programación del 8-M, que dedicará a las emprendedoras
El pasado año el Concello homenajeó a las trabajadoras del SAF.

El Concello de Valga desveló ayer los últimos detalles de la programación municipal de cara al 8-M, que dedicará a las mujeres emprendedoras del municipio. Las actividades se iniciarán el viernes 8 de marzo en la biblioteca de Cordeiro con la lectura compartida de “Cando as nenas voan alto”. Mismo día en que el Auditorio, a partir de las 20 horas, acogerá el acto de homenaje a las emprendedoras valguesas.

Además de la andaina dominical —ya anunciada y cuyo plazo de inscripción concluirá el 7 de marzo—, la semana del 11 al 17, los colegios Xesús Ferro Couselo y Baño-Xanza llevarán a cabo yincanas dirigidas al alumnado. Ya el miércoles 13 de marzo, el Auditorio acoge el curso “Cóidome”, una formación sobre la promoción de los hábitos de vida saludables y cuya inscripción se puede realizar hasta el 11 de marzo.

Por otra parte, durante todo el mes se llevarán a cabo distintas exposiciones en instalaciones municipales, como “Mulleres inspiradoras”, en el CODI de Baño; o ”Artistas valguesas”, con obras de mujeres del concello, en el Auditorio. Además, está activa la campaña de sensibilización y concienciación sobre igualdad “Tan distintas como marabillosas”.

Diario de Arousa

José Andrés, o home que creou unha canteira de futbolistas en Valga.

O que fora fundador do Cordeiro CF no ano 1969 faleceu este xoves

O29 de febreiro é ese día raro que só aparece cada catro anos. O deste 2024 quedará marcado a lume na memoria da familia do fútbol de Valga: foi a xornada na que faleceu José Andrés Castro, o que durante 42 anos foi o presidente do Cordeiro C.F. A súa xente —a súa muller, os seus catro fillos, os seus cinco netos, a súa bisneta— chorouno no tanatorio da súa vila natal, arroupada por tantas e tantas persoas que acudiron a se despedir dun home para o que «o fútbol era a súa paixón»; «que se formaran nenos era o que máis ilusión lle facía, e que os chamaran de equipos grandes era o máximo», segundo recorda a súa filla. José Andrés foi un dos fundadores do Cordeiro CF. Foi no ano 1969 cando o club comezou a funcionar e el ocupou, xa no ano seguinte, a presidencia. Ía permanecer á fronte do barco ata o ano 2012, cando se retirou. Era un deses presidentes que estaban para todo, disposto a facer medrar o club e as súas instalacións a base de traballo e máis traballo.

Polo demais, a súa vida profesional tamén estivo moi centrada na xente: rexentaba, canda o seu irmán, a ferretería Hermanos Castro Figueira, en Pontecesures.

La Voz de Galicia

La procesión de los lacones, la tradición empeñada en resistir.

«Esto seguimos a facelo os vellos para que os novos sigan despois, pero hai que apuralos», dice Chico, el veterano subastador de Valga

Luz Divina tiene la piel bronceada, de ese color saludable que lucen quienes pasan mucho tiempo al aire libre. A sus casi ochenta años, esta vecina de Vilar encabezó ayer la procesión de los lacones: cinco kilómetros, entre Vilar y la iglesia de Cordeiro, que caminó llevando sobre su cabeza una cesta y ocho kilos de lacón. En cada una de las paradas que se realizan en el recorrido, Luz Divina baja su carga, pero sobre su cabello mantiene el molinete, un pañuelo enrollado que sirve para afianzar el peso. «Se está ben feito, non se move», dice la mujer, que aprendió ese arte de cargar el mundo sobre su cabeza tal y como lo aprendieron tantas otras mujeres del rural gallego: «Indo á herba».

Pero hoy en día, poca gente sigue usando ese método para transportar pesos. Por eso, en la procesión de ayer, solo Luz Divina y Josefa portaron los lacones como siempre se hizo. «A maioría traíanos abaixo, entre dúas persoas», comentaba una mujer a la entrada de la iglesia de Cordeiro, donde finalizaba la marcha.

Poco antes de llegar al recinto de la iglesia, donde esperaba mucha gente, varios hombres se animaron a coger los lacones y colocárselos sobre la cabeza para hacer más vistosa la arribada. Eso sí: necesitaban echarle una mano a los cestos para mantener el equilibrio. «Poñédesvos para a foto», señalaba con retranca un vecino.

«A min gustaríame que houbese máis xente que levase os cestos na cabeza, que é como se fixo sempre», decía Luz Divina. Pero es consciente de que los tiempos han cambiado. «Para levar a cesta como a levan elas, hai que saber», apunta Beti, una de las integrantes de la comisión de fiestas, que compartió el peso de un lacón con Nieves. Ambas forman parte de un grupo de vecinos y vecinas de Cordeiro empeñados en mantener una tradición que hunde sus raíces en el siglo XIX, cuando una peste causó estragos en la zona. «Foi unha enfermidade moi mala, coma o covid. Morría a xente e os animais», cuenta Beti. Angelita sigue con la narración: las mujeres fueron a preguntar al cura qué podían hacer, y surgió la idea de llevarse a San Antonio y San Roque, ambos abogados en caso de enfermedades, a la capilla de Vilar, donde se reunirían con San Paio y donde se le ofrecerían novenas. Luego, volverían a su iglesia en una procesión en la que participarían los tres santos y en la que se les ofrecerían lacones para que acabasen con la peste. Aquel episodio remitió, cuenta Angelita. Pero unos años después, una mujer decidió no ofrecer el lacón prometido «e o porco morreulle». A partir de aquel momento, la promesa fue tomada muy en serio por todo el mundo.

Los vecinos y vecinas de Cordeiro están encantados en compartir esas historias con quienes acuden a participar de una procesión que tiene la belleza de lo sencillo. De lo sincero. Así lo cuentan Eduardo y Alejandrodos fotógrafos andaluces que han llegado a Galicia para sumergirse en los entroidos tradicionales. Tienen amigos en Valga que les hablaron de la procesión de la Candelaria y no quisieron perdérsela. «Nos gusta fotografiar la resistencia. Fiestas, eventos que corren el riesgo de desaparecer, pero que se resisten», señalan.

Aunque ayer, al ser festivo local, la afluencia era mayor a la habitual, la procesión de los lacones bien merece entrar en esa categoría. Chico, con más de setenta años, encabeza la marcha portando una cruz de plata. Luego, tras la misa, se encarga de subastar los lacones. Lleva mucho tiempo haciéndolo. «Uns corenta anos», dice una voz intentando poner fecha a su incorporación. «Levo máis!», contesta él. Espera que pronto le den el relevo: «Esto facémolo os vellos para que os novos poidan seguir despois… Pero hai que apuralos», dice. Poco después se sube al palco de la música y manda callar a todo el mundo: van a empezar las pujas. «Non fagades ruído e así acabamos antes», dice. «E berrade un pouco, eh», vuelve a apuntar. La puja por los lacones ya está en marcha.

La Voz de Galicia