La Justicia obliga al Concello de Valga a readmitir y pagar a ocho despedidos del GES.

El PSOE, dirigido por María Ferreirós, denunció hace más de un año que la «campaña de acoso y derribo» ejercida por la Alcaldía contra los trabajadores del Grupo de Emergencias Supramunicipal (GES) podría salir muy cara a las arcas municipales. Y no le faltaba razón. El Juzgado de lo Social de Pontevedra acaba de dictar sentencia -cabe recurso- y obliga a la Administración local a readmitir a ocho de los empleados que despidió a fecha de 31 de diciembre de 2019, además de verse obligada a pagarles los salarios que dejaron de percibir desde entonces.

Este fallo judicial, que recuerda mucho al dictado hace años en favor de los trabajadores del Grupo Municipal de Intervención Rápida (Grumir) de O Grove, que condenaba también a la Administración meca y obligaba a incorporarlos en la plantilla, declara nulo el despido de los valgueses.

María Ferreirós, que da la enhorabuena a los miembros del GES que ahora deben ser readmitidos -salvo nueva sentencia que lo impida- ya había solicitado un pleno extraordinario -celebrado en abril de 2019- para pedir explicaciones al alcalde conservador José María Bello Maneiro «por las malas relaciones que mantenía con los trabajadores del GES».


«Falta de diálogo»

Ya entonces advirtió de que había que buscar el diálogo y una solución consensuada «para no perjudicar a los trabajadores ni a los vecinos», que en aquel momento ya estaban perdiendo un «servicio básico» ahora prestado desde el municipio vecino de Padrón.

Pero el regidor siguió adelante, «sin importarle los vecinos ni los trabajadores», y el alcalde «mantuvo su habitual tono descortés e incluso llegó a descalificar públicamente a la plantilla del GES, orquestando la vergonzosa campaña de acoso y derribo contra ellos», lamenta Ferreirós.

Añade que «el Concello -que ayer declinó pronunciarse- no quiso dialogar para solucionar el problema sin recurrir a la Justicia».adInnovador y discreto. Encuentra en GAES la solución que mejor se adapte a ti.Buscamos personas para probar gratis un audífono

El resultado «son más gastos para las arcas municipales, aunque insisto en que nos alegramos por la resolución y reclamamos que vuelvan a trabajar cuanto antes, con la profesionalidad que siempre tuvieron», espeta la líder socialista.

También va a preguntar el asesor jurídico municipal por la situación en que queda el Concello y los pasos que dio en este asunto.
Miembros del GES en una de las protestas. // Iñaki Abella


En la sentencia se aclara que con fecha de 13 de mayo de 2013 se firmó el convenio de colaboración entre la Xunta, Federación Galega de Municipios e Provincias y Diputaciones Provinciales en materia de emergencias y prevención y defensa contra los incendios forestales. Esto daba pie a la creación de los Grupos de Emergencias Supramunicipales (GES), firmándose en años sucesivos las correspondientes renovaciones.
 

Hechos probados

Entre los hechos probados que maneja la Justicia se hace constar que en el pleno ordinario de 29 de enero de 2016 se aprobó el convenio correspondiente al GES de Valga, con ámbito de actuación tanto en este municipio como en los de Pontecesures, Catoira, Caldas de Reis y Portas, disponiendo la cobertura de plazas mediante la modalidad de concurso oposición.
 
Fue así como entraron a formar parte de la plantilla los trabajadores el GES que presentaron la demanda tras ser despedidos, después de prestar servicios para el Concello de Valga mediante contratos para obra o servicio.
 
Su categoría profesional era la de peón forestal, con un salario prorrata de 1.163,56 euros y funciones como intervención en incendios forestales y urbanos en el ámbito territorial de su demarcación, empleando los vehículos de extinción disponibles de acuerdo con su operatividad.
 
También la intervención en situación de riesgo o emergencia para mantener la red de carreteras y sin ser responsables de su mantenimiento mediante su limpieza y retirada de objetos, especialmente en casos de accidente, utilizando para ello los materiales y medios necesarios.
Un Operativo participado por el GES. // Noé Parga


La sentencia reconoce entre las labores encomendadas a estos trabajadores la intervención en situaciones de riesgo naturales, como nevadas, inundaciones, heladas, lluvias intensas, seísmos, derrumbamientos, corrimientos de tierra, situaciones de sequía y similares.
 
Sin olvidar la colaboración e intervención en situaciones derivadas de riesgos inducidos por el hombre ni la colaboración con las autoridades competentes en materia de protección civil en casos de aglomeraciones de personas en lugares y momentos determinados.

Diferentes planes de emergencias

A esto se suma la colaboración y apoyo en cualquier situación que implique riesgos para personas, bienes y medio ambiente era otro de sus cometidos, así como la necesaria en las funciones correspondientes de los grupos de acción establecidos en los Planes de Emergencia Municipal (PEMUs), Planes de Actuación Municipal (PAM) y en los diferentes planes de protección civil de la comunidad autónoma previstos en la normativa legal vigente.
 
Del mismo modo, se encargaban de la intervención en incendios forestales en su ámbito de actuación bajo el mando único descrito en el Pladiga, dando prioridad a los trabajos de extinción de incendios forestales frente a las labores de prevención.
Intervención en un accidente ocurrido en la localidad. // Noé Parga


Igualmente, tenían encomendada la realización de actividades y el establecimiento de medidas preventivas que disminuyan o minimicen las situaciones de riesgos indicados en los apartados anteriores, junto a las demás materias de protección civil, emergencias y medio ambiente, servicios sociales, sanidad, culturales, educativas y deportivas.
 
La sentencia reconoce, asimismo, que los miembros del GES eran requeridos para colaborar en la defensa de incendios forestales declarados en otros ámbitos territoriales, dentro de la comunidad autónoma, sin perjuicio de la correspondiente indemnización por los gastos ocasionados.
 
No faltaba su participación en materia de prevención de incendios forestales o labores encaminadas a disminuir el riesgo de propagación y a minorar los daños, consistiendo esta misión en la gestión de la biomasa mediante la roza.


Inspección de Trabajo

El fallo judicial determina que como consecuencia de las denuncias presentadas por varios trabajadores, la Inspección de Trabajo emitió diversos informes. Y también que algunos trabajadores presentaron demanda y que uno de ellos permanece en situación de incapacidad temporal desde el 17 de octubre de 2018 por trastorno de ansiedad generalizado.

Alude, igualmente, a otros que fueron sancionados por la Administración local y a la celebración de repetidas reuniones entre el GES y el gobierno valgués tratar los temas de cuadrantes horarios y guardias del colectivo.
 
Así se llegó a diciembre de 2019, cuando el Concello comunicó a la Xunta su renuncia a seguir siendo la sede del GES, renunciando el de Caldas a asumirlas de forma temporal y acordando la comisión de seguimiento de los GES constituir uno en Moraña para dar cobertura a la comarca del Ulla-Umia.

Limpieza de una carretera tras un accidente. // FdV

Fue el 11 de diciembre de 2019 cuando se notificó a los trabajadores despedidos que demandaron judicialmente al Concello lo siguiente: «En relación con el contrato con fecha 1 de enero de 2019 y ante el vencimiento del mismo y dentro del plazo legalmente establecido, esta empresa le comunica que ante la imposibilidad de renovar el vínculo laboral causará baja en la misma el próximo 31 de diciembre de 2019 como consecuencia de la finalización del contrato».

Reclamación presentada en enero

Frente a esta decisión los demandantes formularon reclamación previa en fecha 27 de enero de 2020 pidiendo que se declarara la nulidad y, subsidiariamente, la improcedencia de la extinción de su relación laboral, que se identifica con la comunicación recibida el 11 de diciembre de 2019, manteniendo el Concello que no estamos ante un despido, sino ante una finalización del contrato de trabajo y que, en todo caso, no hay represalia de ningún tipo.
 
El Juzgado de lo Social número 3 de Pontevedra señala que la concatenación de contratos, algunos de ellos desde el año 2013, es un dato relevante que apunta a la necesidad de su contratación de forma continuada, realizando las tareas relacionadas con emergencias de todo tipo expuestas en demanda y admitidas por el Concello por ser las que se contienen en los planes correspondientes.
 
Igualmente, la identificación de la obra es del todo genérica, al remitirse a los convenios firmados que en absoluto puede servir para justificar una temporalidad inexistente, debiendo de destacar que también está presente la nota de la subvención, describiendo la firmada en diciembre de 2018 una financiación mayoritaria a cargo de la Xunta y las Diputaciones.


Existencia de subvenciones

Se añade en la sentencia que para la validez del contrato temporal causal ha de tenerse en cuenta, junto con el dato de la existencia de la subvención, la concurrencia de los demás requisitos exigidos por el tipo legal, fundamentalmente, que la singularidad de la obra o servicio quedara suficientemente determinada y concreta, siendo doctrina reiterada la que mantiene que en ningún caso la existencia de una subvención se ha elevado a la categoría de elemento decisivo y concluyente de la validez del contrato temporal causal.
 
En este caso, el Concello de Valga puso de manifiesto sus alegaciones que «por causas técnicas y organizativas no se pudo renovar», circunstancia que no se contiene en la comunicación, esperando a las conclusiones para referir que el servicio es deficitario y estaría peligrando, apreciación que para ser coherente exigiría una actuación extintiva como la expresada.
 
Esgrime el magistrado que, precisamente para tratar de penalizar la contratación temporal sucesiva, y además con independencia de la presencia de ánimo defraudatorio y atendiendo simplemente al dato objetivo del número de contratos, la legislación determina que adquirirán la condición de trabajadores fijos los que «en un periodo de 30 meses hubieran estado contratados durante un plazo superior a 24, con o sin solución de continuidad, para el mismo puesto de trabajo con la misma empresa, mediante dos o más contratos temporales, sea directamente o a través de su puesta a disposición por empresas de trabajo temporal, con las mismas o diferentes modalidades contractuales de duración determinada».
 
El Juzgado de lo Social explica que tal precepto es de aplicación en este caso, con la particularidad que se contiene en la Disposición Adicional 15 del citado texto, en la que se dice que lo dispuesto en el artículo 15.5 es aplicable a las Administraciones públicas y sus organismos autónomos sin perjuicio de la aplicación de los principios constitucionales de igualdad, mérito y capacidad en el acceso al empleo público.

Faro de Vigo

Pontecesures tiene 2,96 bares por cada millar de cesureños.

Galicia es tierra de bares, pero menos de lo que parece. Al menos, a tenor de los datos de la Federación Española de Hostelería, que reflejabanan que a finales del 2016 la comunidad autónoma estaba por debajo de la media española en ese tipo de establecimientos. Si en España el promedio es de 2,8 locales por cada mil habitantes, en Galicia se queda en 2,73.

Esa tendencia a la mesura en al proliferación de las barras se mantiene por lo general en las distintas localidades de la comarca de O Salnés, aunque hay excepciones. O Grove lidera de manera muy destacada el ránking de establecimientos, según los datos de la Federación de Hostelería y del INE que utilizó Coca Cola para su informe anual. Los mecos cuenta con 4,93 establecimientos por cada mil habitantes. Un promedio que prácticamente dobla el estatal y que incluso supera a Sanxenxo, que se queda en 4,33.

Cambados, segundo

Tras el poderío de la península meca, en la clasificación irrumpe también con fuerza Cambados. En este caso, y siempre según los datos de la Federación Española de Hostelería, la cifra es de 3,29 establecimientos por cada mil habitantes. Lejos ya de los datos de la villa del Albariño aparecen Pontecesures, con una media 2,96 bares por millar de cesureños, Meaño, con 2,43 y Vilanova, que tiene un promedio de 2,31 cada mil personas.Vilagarcía, Meis y Valga están a la cola y muy por debajo de la media de la comunidad

La sensación puede ser la contraria, porque es difícil encontrar una calle de Vilagarcía en la que no haya algún bar, pero el número se pierde entre los algo más de 37.000 habitantes que viven en la localidad. De ahí que en la localidad vilagarciana el promedio de establecimientos por cada mil personas se quede en 1,56. Muy lejos, ya no por supuesto de vecinos como O Grove o Cambados, sino también de la media de la comunidad gallega.

Más complicado aún lo tienen los aficionados a esos establecimientos hosteleros que residen en Meis, donde el promedio es de 1,24, o en Valga, que se quedan en 1,32. Por encima de Vilagarcía están Ribadumia (1,76) y Catoira (1,78).

Evidentemente, el promedio que se ha usado para este estudio no implica que en Vilagarcía haya menos bares que en O Grove o en Cambados. De hecho, no es así. La localidad vilagarciana es la población de la comarca de O Salnés que cuenta con más establecimientos de este tipo, con un total de 58 en 2016 según los datos de la Federación Española de Hostelería. Son cinco más que en O Grove, que alcanza la nada despreciable cifra de 53. La villa del albariño ronda también el medio millar (46) y ya muy por detrás aparece Vilanova con 24.

León y Jaén

León es la provincia con mayor tasa de bares de España: 3,52 locales por cada 1.000 habitantes. En el lado opuesto, es una provincia andaluza la que menos tasa tiene de todo el país: Jaén, con 1,27 bares por cada mil habitantes.El estudio detecta una ralentización en la apertura de este tipo de locales de hostelería

El estudio anual que la Federación Española de Hostelería publicó hace unos meses detecta algunos apuntes para el optimismo, aunque lejos está la situación de aquella se vivía antes del inicio de la crisis, cuando se abrían bares como si fueran churros. La caída se ha estabilizado, pero persiste.

«A lo largo de la serie histórica se aprecian tres tramos de comportamiento distinto. El primero se corresponde con la década 1999-2009, con tendencias generalizadas crecientes y donde solo hay un pequeño estancamiento en 2005 y 2006. El segundo sería el período 2010-2014, con caídas en todos los años, y por último, tendríamos el trienio 2014-2016, donde se ha estabilizado el número de establecimientos», explica el documento. Pese a esa estabilización, los datos aún están por debajo de 2010.

La amenaza del botellón

Una de las conclusiones a la que llega el estudio es que ese estancamiento en el número de establecimientos que venden bebidas, y que no se reproduce en otros como por ejemplo los restaurantes o las casas de comidas, puede deberse a un cambio de costumbres. «Este comportamiento debe empezar a ser calificado como estructural, provocado por cambios en los hábitos de los clientes a la hora de tomar bebidas. Por un lado, puede estar el hecho de que se salga menos, pero por otro deben considerarse comportamientos de consumo fuera de los ámbitos tradicionales, como pueda ser el consabido botellón», razone la publicación de la Federación Española de Hostelería.

Tráfico despliega radares móviles entre Vilagarcía, Caldas y Cesures.

El entorno de Vilagarcía es una de las zonas que merece la atención de la Dirección General de Tráfico de cara al control de la velocidad de circulación durante el verano que acaba de iniciarse. De las tres vías principales que articulan el tráfico en torno a la capital arousana, dos de ellas serán recorridas por radares móviles que, instalados a bordo de vehículos oficiales, cubrirán varios kilómetros en busca de quienes pisen el acelerador en exceso.

Uno de estos cinemómetros recorrerá los 16 kilómetros de la PO-548 que separan Pontecesures de Vilagarcía y atraviesan los términos municipales de Valga y Catoira. Se trata de una novedad con respecto a la campaña del año pasado, pues esta carretera no fue incorporada al listado del verano anterior.

Cinco entre Vilagarcía y Lalín
En cualquier caso, la vía que será objeto de una inspección más exhaustiva es, con diferencia, la N-640, que comunica la ciudad con Caldas de Reis y prosigue su camino hacia el interior de la provincia, A Estrada y Lalín. En ella se dispondrán, en diferentes tramos, nada menos que cinco radares móviles que peinarán más de setenta kilómetros.

Por lo que respecta a su fracción vilagarciana, la N-640 se detiene en la rotonda de Baión. Desde allí hasta Pontevedra discurre la PO-531, una de las carreteras que soportan una mayor presión del tráfico en el norte de la provincia. También ella figura en las previsiones de la DGT, que ha dispuesto otro cinemómetro sobre ruedas para vigilar un trecho de doce kilómetros de longitud.

No en la Vía do Salnés
En el mapa de Tráfico no aparece sin embargo, en esta ocasión, la denominada Vía do Salnés. En el 2015 sí funcionaron dos radares móviles en el tramo de la antigua vía rápida que comunica Vilagarcía y Cambados. La Autovía do Salnés, en cambio, permanecerá cubierta por dos cinemómetros fijos, situados poco después de su paso por Mosteiro y prácticamente en su punto final, ya en el municipio de Sanxenxo.

Circular por el litoral
El cuarto vial al que la DGT deparará una atención particular durante las próximas semanas es la P0-308, que comunica la ciudad de Pontevedra con A Lanzada y, por extensión, con O Grove. Otro radar móvil recorrerá un trazado de 28 kilómetros que atraviesa Poio y Sanxenxo antes de desembocar en la rotonda que conduce a la península meca.

El triángulo Vilagarcía-Pontevedra-O Grove permanecerá, por lo tanto, bajo una constante vigilancia que combinará aparatos fijos y cinemómetros móviles. El tirón turístico de sus playas comienza ya a hacerse notar.

La Voz de Galicia

A falta de Juegos, bueno es un Europeo.

Diego Romero, Morison y García, Oliveira, Elena Naveiro y María Calvo son las bazas arousanas en la gran cita de Moscú.

Sin representantes en la próxima edición de los Juegos Olímpicos, y ya van 12 años, el piragüismo arousano de pista tiene desde mañana y hasta el domingo su última gran cita absoluta de la temporada. El Campeonato de Europa que ha llevado hasta Moscú a media docena de palistas de O Salnés y Baixo Ulla y de sus clubes. Con el vilagarciano del Breogán do Grove Diego Romero encabezando la armada arousana tras quedar cerca de una plaza en C-1 1.000 en Río de Janeiro en el Preolímpico de Duisburgo, a cuya conclusión se alzó con el bronce en C-1 5.000 en la Copa del Mundo disputada en la misma localidad germana.

Romero abrirá la participación de la comarca en Moscú. Mañana por la mañana, en la jornada inaugural del Campeonato de Europa, peleando en la primera de las dos series de clasificación por uno de los tres puestos de acceso directo a la regata por el título del C-1 1.000 del sábado a las 11.12 -hora rusa-. Entre sus rivales, hombres del nivel de Attila Vadja, Martin Fuksa o el gran tirano de la canoa del kilómetro, el alemán Sebastian Brendel, con la semifinal o repesca mañana a las 16.07. El domingo, a partir de las 16.52 -siempre en horario del país organizador-, Romero buscará la que sería su segunda medalla internacional en C-1 5.000.

También mañana viernes el padronés del Náutico Firrete formado en el Náutico Pontecesures André Oliveira peleará con su desde hace tres meses compañero de C-2 1.000, el asturiano David Fernández, en la canoa doble. Con las series eliminatorias por la mañana y la repesca mañana por la tarde en pos de un hueco en la línea de salida de la final europea del sábado, a las 12.21.

Camila Morison (Náutico Pontecesures) y Natalia García (Breogán do Grove) saldrán a competir mañana por la tarde en el K-2 500, con las dos series de clasificación y la repesca con 3 horas de diferencia. En su caso, la final está programada para el domingo a las 11.54. En teoría Morison y García se habían clasificado para el K-2 1.000 en el correspondiente selectivo de la Real Federación Española de Piragüismo, pero ayer no aparecían registradas en el listado de la final directa del Europeo el sábado por la mañana publicado en la página web del campeonato. El dúo arousano se estrenaba a nivel internacional a principios de junio en la Copa del Mundo de Portugal, con un sexto puesto en el K-2 500 y un octavo en el 200.

Finales de paracanoa

La armada arousana contará el sábado con una medalla segura, la de la vallisoletana del Breogán María Calvo, junto a la rusa Larisa Volik única inscrita en la final directa del VL3-200. También en paracanoa, pero mañana, la meca Elena Naveiro competirá con cinco rivales en otra regata por el título europeo sin prolegómenos, en su caso la del KL3-200.

La Voz de Galicia

Oliveira disputa la final de C-2 1.000 de la Copa del Mundo en Portugal.

Camila Morison y Natalia García acabaron sextas y octavas en K-2 500 y 200.

El piragüismo arousano aspira hoy a medalla en la tercera y última Copa del Mundo de la temporada. La que desde el viernes se celebra en Montemor-O-Velho, Portugal. A partir de las 12.03, hora española, el padronés forjado en el Náutico Pontecesures André Oliveira y su desde hace un par de meses compañero de C-2 1.000, el asturiano David Fernández, pelearán por el podio en la canoa doble del kilómetro. Lo hacen tras imponerse ayer con insultante claridad en la segunda de las dos series de clasificación directa para la regata por el título, con un crono de 4.07.420 y los ucranianos Boryslav Byzu y Bohdan Chaban segundos a 7,616 segundos.

Dos barcos polacos, un alemán, un ucraniano, un iraní, un canadiense, un luso y el otro C-2 1.000 español, montado por Gonzalo Martín y Mohssine Moutahir, son los rivales de Oliveira y Fernández, que competirán por la calle 4.

La cesureña Camila Morison y la meca Natalia García, por su parte, completaron ayer su actuación en la Copa del Mundo con el sexto puesto en el K-2 500 y el octavo en el 200, en esta última final, con plata de las también hispanas Sara Ouzande e Isabel Contreras.

La Voz de Galicia