La muerte del padre de una de las víctimas de Sri Lanka revive la tragedia, cinco años después.

Pontecesures está de luto por partida doble.

Falleció Manuel Chaves, padre de Alberto, que murió junto a su pareja en los atentados de abril de 2019.

Los vecinos también dan su último adiós a José Carou, atropellado mientras trabajaba.

Manuel Chaves, padre del joven pontecesureño asesinado en Sri Lanka hace justamente un lustro.
Manuel Chaves, padre del joven pontecesureño asesinado en Sri Lanka hace justamente un lustro.

Los vecinos del Ayuntamiento de Pontecesures dieron esta tarde su último adiós a Gerardo José Carou Alcalde, un hombre nacido hace 54 años en esta localidad ribereña que falleció como consecuencia de un accidente de tráfico ocurrido al filo de las 22.45 horas del martes, en el Concello coruñés de Brión.

Y mañana hacen lo propio con Manuel Chaves Barreiro, padre de uno de los jóvenes pontecesureños asesinados en Sri Lanka en abril de 2019, también en plena Pascua.

De este modo, la localidad asiste a días de verdadera consternación y, en el caso de la muerte de Manuel Chaves, son muchos los que reviven aquellos ataques islamistas y vuelven a llorar el fallecimiento de dos de sus jóvenes.

La esquela de Manuel Chaves.
La esquela de Manuel Chaves.

66 años

Manuel Chaves Barreiro, fallecido a los 66 años de edad, será incinerado mañana, después del funeral de cuerpo presente previsto en la iglesia de San Xulián de Pontecesures, a la que es trasladado desde el tanatorio de Padrón a las diez y media de la mañana.

Se trata de una persona muy conocida y querida que se hizo tristemente popular, precisamente, a raíz del aquel trágico episodio terrorista que conmocionó a la sociedad. Y no solo a la pontecesureña, sino a todo el mundo.

Fueron seis atentados simultáneos registrados en abril de 2019 en Sri Lanka, coincidiendo con el Domingo de Resurrección.

Hoteles e iglesias atacados

Entre las cerca de trescientas víctimas de aquella masacre, cometida en tres hoteles de lujo y tres iglesias, se encontraba una joven pareja gallega que estaba en la isla pasando unos días de vacaciones y se alojaba en el hotel Kingsbury.

Eran la pontecesureña María González Vicente, que tenía 32 años, y su novio, Alberto Chaves Gómez, de 31 años y nacido en Rianxo, aunque residente también en Pontecesures.

Manuel Chaves y su sobrino Antonio Fernández, cuando hicieron el Camio de Santiago, en 2020.
Manuel Chaves y su sobrino Antonio Fernández, cuando hicieron el Camino de Santiago, en 2020.

Aquel joven que empezaba a abrirse una brillante trayectoria profesional tras haber empezado a trabajar en la India, para una empresa filial de la viguesa Profand, era el hijo de Manuel Chaves, al que muchos conocieron, hay que insistir, a raíz de aquellos terribles atentados y las desgarradoras imágenes que generaron.

Fueron enterrados juntos en Pontecesures y a su funeral en la iglesia de San Xulián, donde hoy se despide para siempre al padre de Alberto, acudió una auténtica multitud.

Ciudadanos conmocionados por cuanto había sucedido que quisieron arropar con su presencia al propio Manuel Chaves y demás familiares de las jóvenes víctimas.

Es cierto que a todos nos marcaron para siempre aquellos atentados islamistas, puede decirse que a mi tío lo mataron en vida

Antonio Fernández Chaves

Sobrino de Manuel Chaves

De ahí que el fallecimiento, ayer, del padre de Alberto, desencadenara una mayor tristeza en la localidad pontecesureña y la parroquia rianxeira de Leiro, pues fue inevitable que muchos volvieran a recordar lo sucedido en la India hace justamente un lustro.

«Quedó destrozado»

Así lo confirma Antonio Fernández Chaves, gerente de la fábrica de extrusionados de aluminio Indalsu, en la carretera que une Caldas de Reis con Vilagarcía.

Es sobrino de Manuel Chaves Barreiro, al que define como “un hombre bueno y querido en Pontecesures que quedó destrozado por la muerte de su hijo, al que amaba con locura y del que se sentía tremendamente orgulloso”.

«Nunca pudo superar aquello»

“Era tanto su amor que nunca pudo superar aquello, pues si bien es cierto que a todos nos marcaron para siempre aquellos atentados islamistas, puede decirse que a mi tío lo mataron en vida”, acierta a explicar.

“A raíz de aquello, la situación familiar se complicó y mi tío entró en una profunda depresión que fue complicándose a medida que pasaban los días, agravando otros problemas y enfermedades, hasta quedarse sin visión y sin movilidad”.

Camino de Santiago

Hacer el Camino de Santiago desde la frontera portuguesa, en el año 2020, “fue de lo último que pudimos hacer juntos, ya que por aquel entonces ya empezaba a tener problemas de movilidad, de ahí que nos costara tanto completar el recorrido”.

Finalmente, después de “varios ictus e infartos cerebrales, sufrió un fallo multiorgánico que acabó con su vida para siempre, justamente ahora, cuando se cumplen cinco años de aquellos atentados que ya lo habían condenado”, sentencia un emocionado Antonio Fernández.

La imagen de José Carou Alcalde y el lugar del fatal accidente.   | //  FDV
La imagen de José Carou Alcalde y el lugar del fatal accidente. / FDV

Atropellado cuando auxiliaba a un conductor

La iglesia de San Xulián de Pontecesures sirvió esta tarde para que los vecinos dieran su último adiós a Gerardo José Carou Alcalde, un empleado de la empresa compostelana Grúas Castmart que fue atropellado por un coche el martes, cuando se encontraba trabajando.

En el momento del terrible suceso auxiliaba a otro vehículo averiado que permanecía estacionado en el arcén de la autovía de Brión, a la altura del popular barrio de Conxo.

Como ya se informó ayer, en la edición digital, fue el propio conductor que atropelló al trabajador pontecesureño el que dio aviso de lo sucedido a los servicios de emergencias del 112 Galicia, que movilizó a Urxencias Sanitarias, Guardia Civil y la Policía Local de Santiago.

Faro de Vigo

O PP de Pontecesures denuncia o procedemento de selección da Xuíza de Paz de Pontecesures.

Di a alcaldesa que facemos oposición “ultra”…, aparte do pouco orixinal da afirmación, indicar que vamos a ser “ultra”-rigorosos cos desplantes e provocacións ás que nos ten xa acostumado non plenos a alcaldesa e o seu particular gremio de caladiños.

Tal como xa indicábamos no Pleno, esta mañá presentamos no Xulgado Decano de Caldas de Reis un escrito dando conta do insólito do proceso de selección da Xuíza de Paz que cos votos a favor do tándem BNG-PSOE conseguiron sacar adiante no pasado Pleno.

Non consentiremos esta política de imposicións e compadreo que nos tememos que vai a ser a tónica nesta lexislatura.

POPULARES DE PONTECESURES

Falleció Manuel Chaves Barreiro.

A los 66 años falleció este vecino de Pontecesures. El velatorio está instalado en el Tanatorio Iria Flavia de Padrón. Mañana viernes 5 de abril, a las 10:30 horas, tendrá lugar el funeral en la Iglesia de Pontecesures. Será incinerado luego en la intimidad familiar.

Descanse en paz.

Pontecesures quiere un regalo en su 100 cumpleaños: el enclave de Valga.

El “Pacto da Devesa” permitió que el ayuntamiento se independizara en 1925.

En medio de la villa quedó una parcela de 1.200 metros cuadrados que pertenece al municipio vecino.

La explanada situada en las inmediaciones de la plaza de abastos de Pontecesures perteneciente al Concello de Valga.
La explanada situada en las inmediaciones de la plaza de abastos de Pontecesures perteneciente al Concello de Valga.

Muchos piensan, en el Ayuntamiento de Pontecesures, que un buen regalo para conmemorar su primer siglo de existencia como administración local sería recuperar una parcela de terreno que, aún estando situada en el corazón de la villa, pertenece al municipio vecino de Valga.

Históricamente, las carpas de la Festa da Lamprea se instalaron en esta explanada.
Históricamente, las carpas de la Festa da Lamprea se instalaron en esta explanada.
El alcalde, Juan Manuel Vidal Seage, con el cartel de la fiesta de la lamprea, a desplegar el fin de semana que viene. |   //  FDV
Juan Manuel Vidal Seage, cuando era alcalde. 
La explanada de la polémica.
La explanada de la polémica. 

Es lo que en la geografía política se denomina enclave, es decir, una porción menor del territorio de una circunscripción territorial que está completamente rodeada por el territorio de otra.

Un terreno de unos 1.200 m2 que, a modo de isla quedó situado en la zona portuaria, entre el río, su zona lúdica, los edificios orientados al Ulla y la plaza de abastos.

Para aquellos que no conozcan el lugar, puede decirse que es una gran explanada de tierra y baches usada como aparcamiento y convertida, con demasiada frecuencia, en un gran lodazal.

El mismo espacio en el que solían colocarse las carpas de la Festa da Lamprea, cuando en el río había pescado suficiente para celebrarla, que no es el caso este año

Mucho se ha hablado en el último siglo de la necesidad y conveniencia de recuperar este enclave, y a punto estuvo de lograrlo, durante el anterior mandato, el alcalde conservador Juan Manuel Vidal Seage. Pero las elecciones del pasado año colocaron en su puesto a la nacionalista Maite Tocino, y desde entonces aquel procedimiento parece haberse frenado, según denuncia el exregidor.

De ahí que reclame del actual ejecutivo bipartito que retome aquel expediente y busque la fórmula adecuada para recuperar ese enclave, «que además de afear todo el entorno provoca una evidente falta de seguridad», espeta Seage.

El mismo que en el anterior mandato propició el proyecto para abrir Pontecesures al río y a la ría, impulsando la transformación de la fachada fluvial con la creación de una zona de ocio que ayuda a la llegada de más peregrinos, al desarrollo del sector hostelero local y a ofrecer zonas de paseo seguras y alternativas lúdicas para niños y el conjunto de la población.

Pero esa apuesta por modernizar y embellecer Pontecesures se quedo a medias, precisamente a causa de la existencia de ese enclave de Valga al que no se le puede tocar, ya que depende del gobierno vecino. Incluso para celebrar allí cualquier evento hay que pedirle permiso.

Y eso a pesar de que Valga no puede sacarle ningún provecho ya que desde 2003 es un terreno catalogado en el PXOM como zona verde.

Así pues, con la ley en la mano, hay tres opciones posibles, como la expropiación forzosa, aunque determinar el precio a pagar no parece sencillo, establecer algún tipo de convenio con Valga o acometer la permuta de terreno. lo cual resulta aún más complicado, ya que Pontecesures no dispone de terreno público con el que negociar.

Teniendo en cuenta todo ello Seage llegó a contemplar una partida de 150.000 €, «aunque incluso puede resultar excesiva» para negociar con Valga y hacerse con el enclave. «Pero todo aquel procedimiento se está dejando morir por el actual gobierno», censura.

Ante lo cual, el líder del PP insiste. «Hay que reabrir este procedimiento, llegar a un acuerdo razonable para buscarle encaje económico y cumplir la ley, solucionando así un problema que se arrastra desde hace casi cien años».

Dicho de otro modo, que «el gobierno bipartito de Pontecesures debe coger el toro por los cuernos para evitar perder una magnífica oportunidad y recuperar un terreno insalubre».

Una parcela, dicho sea de paso, que «una vez que sea nuestra puede ayudarnos a potenciar todavía más la fachada litoral», sentencia Juan Manuel Vidal Seage.

El título de villa en 1881, y el proceso independentista de 1925 marcan su historia.

En 1881, el rey Alfonso XII, concedió el título de Villa de San Luis de Cesures a la parroquia de San Julián de Requeijo, perteneciente hasta 1883 al Ayuntamiento de Padrón, con el que sigue unida a través del puente romano que se reformó en la Edad Media y que en 1911 se convirtió en la estructura que es actualmente y soporta el tráfico de la N-550.

Fue tras la reorganización territorial que situó al río Ulla como frontera territorial entre A Coruña y Pontevedra, cuando San Luis de Cesures pasó a formar parte del Ayuntamiento de Valga, alcanzando su independencia en 1925, con José Novo Núñez como primer alcalde.

Un proceso que no resultó tan complicado como podría pensarse ahora, cuando se habla permanentemente de las ansias independentistas catalanas. Lo que se hizo a orillas del Ulla fue firmar el «Pacto da Devesa», entre los representantes de las villas valguesa y pontecesureña.

Llegaba así la segregación de Pontecesures, que dejó de depender de Valga y pasó a funcionar como municipio propio el 9 de octubre de aquel mismo año, es decir, hace casi un siglo.

Hay quien cree que el puerto fluvial de Pontecesures, en su momento pieza clave para la descarga de buques areneros y la implantación en la villa de empresas como Nestlé y Calera del Ulla, ahora punto de arribada de peregrinos, fue el germen de aquella independencia. En cierto modo impulsada por la burguesía de comerciantes e industriales que se habían ido formando en torno al río.

En ese movimiento empresarial hay que situar la existencia de un enclave de Valga dentro de Pontecesures, ya que el terreno en cuestión habría estado ocupado por una empresa perteneciente a Valga que, la desaparecer había dejado esa parcela en manos del concello vecino.

Fue el 29 de marzo de 1925 cuando la corporación municipal de Valga, reunida en sesión extraordinaria, analizó e impulsó el informe emitido por la comisión nombrada por el propio ayuntamiento para establecer las bases de la «Entidad Menor de Pontecesures» y determinar la «administración de la misma, separación de su patrimonio y deslinde de su instalación».

Así se recoge, por ejemplo en el libro «Historia de Pontecesures» publicado en 1980 por el que fuera cronista oficial y alcalde de la localidad, José Piñeiro Ares.

En el que se habla también de otro de los grandes ejes del proceso independentista pontecesureño, como fue la feria del automóvil que en 1925 permitió proyectar a esta localidad ribereña a nivel nacional.

Y eso que en aquel año, el censo de este municipio de apenas 7 km2 de extensión era solo de 1.645 habitantes. Que se estrenaron como ayuntamiento con un presupuesto municipal de 20.500 pts y un crédito bancario para adquirir la finca que iba a ocupa el actual consistorio presupuestado en 23.750 pts,

Faro de Vigo

La Biblioteca de Pontecesures celebra su 40 aniversario.

La Biblioteca de Pontecesures celebra su 40 aniversario
La sala sopló las velas acompañada de sus lectores más jóvenes.

La Biblioteca de Pontecesures celebró ayer sus cuarenta años de historia con una cita cultural que coincidió en una efeméride especial: el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil. Un acto solemne en el que se contó con la intervención de personalidades ligadas a la escritura, como los autores María Vázquez García y Fernando Rodríguez Gómez; la editora Andrea Jamardo Seijo o el poeta Cándido Duro Domínguez. Tampoco faltó en la cita la bibliotecaria de Pontecesures, Teresa Gil, y la alcaldesa, Maite Tocino, que reafirma su apuesta por impulsar actos de calado cultural en el municipio, como la jornada “Anacos da historia de Pontecesures”, en el que se puso en valor la lamprea y la gente cesureña.

Biblioteca Pontecesures acto aniversario
Varias personalidades relacionadas con la escritura intervinieron en el acto.

La Biblioteca se inauguró oficialmente el 16 de abril de 1984, aunque abrió sus puertas unos días antes. Actualmente, y desde su puesta en marcha, este servicio municipal se ofrece en la edificación que albergó la Casa del Concello de Pontecesures durante 49 años, desde la segregación del municipio de Valga en 1925, hasta la inauguración de la actual Casa Consistorial en 1974, una vez restaurada y adecuada para ello. Un servicio desde el que también se dinamiza la oferta y actividades culturales, especialmente, para los más pequeños.

Diario de Arousa