Detenido en Pontecesures un vecino de Valga por tráfico de drogas.

El valgués fue detenido en Pontecesures

Agentes de la Guardia Civil detuvieron en Pontecesures a un vecino de Valga de 21 años de edad como presunto autor de un delito contra la salud pública por tráfico de drogas. Al joven se le incautaron 98 gramos de hachís y útiles para su distribución y venta.

El joven fue detenido al ser detectado por los agentes cuando -según la propia Guardia Civil- caminaba con «una actitud sospechosa al detectar la presencia del vehículo oficial. El valgués ya contaba con antecedentes policiales por infracciones administrativas relacionadas con la tenencia de estupefacientes en la vía pública. El detenido fue trasladado a las dependencias del puesto de la Guardia Civil de Valga en donde se le instruyeron las correspondientes diligencias como presunto autor de un delito contra la salud pública. Posteriormente quedó en libertad con la obligación de comparecer ante la autoridad judicial cuando sea requerido.

Diario de Arousa

Un conductor atropella a dos caballos en Padrón y otro animal causa después la caída de un motorista.

El atropello de los dos caballos  se produjo en el enlace entre la autovía del Barbanza y la AP-9, en Padrón
Un grupo de caballos ha causado problemas de seguridad viaria esta madrugada en Padrón. El más grave fue un accidente en el que el conductor de un coche atropelló a dos de estos animales. Él no sufrió daños personales de relevancia, pero los equinos quedaron malheridos y tendidos en la calzada.

El siniestro se produjo sobre las 5.30 horas en la AG-11, la autovía do Barbanza. El vehículo circulaba en dirección a Santiago hacia el enlace de esta vía con la AP-9 cuando se encontró con los dos caballos y no pudo esquivarlos. Él mismo llamó al 112 para informar de lo sucedido. En su comunicación, indicó que se encontraba en buen estado de salud pero que desconocía el paradero de los animales, que los equipos de intervención hallaron después tendidos en la vía.


No fue el único conductor que esta madrugada tuvo problemas con este grupo de caballos. Minutos antes del atropello de los dos equinos, otro llamó al 112 informando de la presencia de estos animales en la misma zona y media hora más tarde, cerca de las 6 horas, un motorista llamó a la central de emergencias solicitando ayuda tras caerse al tratar de esquivar a otro caballo cuando circulaba por la N-550A a la altura de la parroquia de Iria Flavia.

Los caballos atropellados eran propiedad de un vecino de la parroquia de Herbón que los tenía en una finca cerrada y con pastor eléctrico. Según el dueño, alguien desconectó el sistema, lo que motivó que se escapasen. Tras el accidente, ha tenido que sacrificar a los animales, que estaban asegurados.
Para realizar la limpieza de la vía y restablecer las condiciones de seguridad, el centro de atención a las emergencias del 112 Galicia dio aviso al Grupo Supramunicipal de Emergencias (GES) de Padrón, a la Guardia Civil de Tráfico, a la Policía Local y al servicio de mantenimiento de carreteras. También, por precaución, se solicitó la intervención de los profesionales de Urxencias Sanitarias.

La Voz de Galicia

Otras dos mujeres se quejaron del médico de Padrón investigado por abusos sexuales.

Ya son cinco los casos conocidos de mujeres que han denunciado a un médico del centro de salud de Padrón por conductas inapropiadas en la consultaDos han llevado el caso al juzgado, que investiga ahora al facultativo por un presunto delito de abusos sexuales. Pero hay otras dos de las que nada se sabía y que figuran en el amplísimo expediente —casi 600 páginas— redactado por la inspección médica de Sanidade tras la investigación abierta para esclarecer los hechos.

El quinto caso, el de una mujer que expuso sus quejas contra el médico a través de las redes sociales, no figura en la querella judicial y la inspección médica ha propuesto archivar su reclamación por no poder descartar que esté condicionada e influenciada por el hecho de que días después de la consulta fuese conocedora de los rumores que circulaban por Padrón sobre el comportamiento del facultativo y sobre otras posibles víctimas. En este caso, en la consulta había ese día dos residentes que han declarado que no vieron nada inusual.

El médico ha denunciado por injurias y calumnias a esta última mujer, aunque la inspectora del Sergas deja claro en su informe que no observa una falsedad intencionada en su reclamación; tan solo una interpretación subjetiva de la exploración que le practicó el investigado por abusos sexuales «posiblemente suxestionada polos comentarios sobre o facultativo dos que foi coñecedora nos días seguintes á consulta».

Los sucesos que motivaron las quejas en los dos casos que están judicializados se produjeron el 18 de agosto y el 2 de septiembre del 2020. Los dos nuevos que ahora figuran en el expediente disciplinario abierto al médico son por hechos anteriores. En uno, son visitas a ese médico de una mujer entre el 16 de octubre y el 19 de diciembre del 2018. A la otra la vio entre mayo del 2019 y enero del 2020. El último caso es el de la que expuso su experiencia en redes sociales, y ocurrió el 23 de julio del 2021.

Tocamientos y vejaciones

Como en los dos casos que están en el juzgado, en estos dos nuevos incluidos en la investigación oficial del Sergas las mujeres también reflejan en sus reclamaciones tocamientos sin previo aviso en sus zonas íntimas en el marco de las exploraciones a las que las sometió. También consta el «trato prepotente e irrespetuoso do facultativo» y «situacións nas que as pacientes quedan nunha situación de especial vulnerabilidade e desprotección sentíndose humilladas».

La inspección médica, que da total credibilidad a las mujeresdestaca que todas ellas ofrecieron un relato coherente y que en ninguna existe afán lucrativo o de venganza, motivo este último que esgrimió el médico ante la jueza instructora para explicar que le hubieran denunciado.

En uno de los dos nuevos casos —el más antiguo y cuyos hechos podrían haber prescrito, según se dice en el expediente— la mujer acudió a consulta por una diarrea y asegura que el médico empleó expresiones como «¿qué tal tu culo?» o «¿qué tal cagas» y que le dio una palmada en las nalgas. La otra, aquejada de dolores de espalda y de cabeza, señala en su declaración que tuvo que soportar comentarios del tipo que no tenía nada, que «las mujeres sois así», «a las mujeres siempre os duele la cabeza» o que el dolor de espalda venía «de querer presumir poniendo tacones para provocar a los hombres». La paciente le hizo ver su malestar por estos comentarios machistas.

Comentarios machistas

No fueron los únicos, ya que cuando la paciente le explicó que los dolores y mareos que sufría le causaban dificultades a la hora de conducir y aparcar asegura que le dijo: «Pero eso es normal, las mujeres no sabéis conducir ni aparcar». Y ante el reproche que ella le hizo afirma que le contestó que él no era machista porque tenía mujer e hija para después apostillar «yo lo que estoy diciendo es la verdad, las mujeres solo queréis lucir y andáis provocando».

Como también señalaron las otras mujeres, esta también se quejó de que le hizo quedarse en ropa interior y que en una ocasión en la que acudió por infección vírica y un dolor que se irradiaba desde el tobillo hasta la nalga izquierda le pidió que se tumbase en la camilla y, sin previo aviso y sin informarle de la finalidad de la exploración, le abrió las piernas y le inspeccionó las ingles tocando también partes íntimas de la paciente, para después pedirle que se pusiese «a catro patas», así figura en el informe del Sergas, «colocouse detrás dela e retiroulle a braga tocándolle as cadeiras e movéndolle as pernas sen tela avisado nin informado previamente sobre o que ía facer e por que o facía», añade el expediente, que ya está en manos del juzgado de Padrón que investiga los hechos.

Para la inspección médica de Sanidade, tanto los hechos ocurridos en los dos casos judicializados como en estos dos nuevos que ahora salen a la luz, estos comportamientos pueden suponer faltas graves y muy graves. La redactora del expediente, cuya tramitación administrativa se ha paralizado al abrirse la vía judicial, también declaró esta semana en el juzgado como testigo y manifestó que ya había decidido proponer al médico para sanción.

Posible sexto caso

Desde que se hizo pública la denuncia en el juzgado de dos de las presuntas cinco víctimas de este médico de Padrón (que llegó a ser jefe de servicio del centro de salud), el abogado de las perjudicadas, Enrique León Carrasco, ha manifestado en todo momento su convencimiento de que existen más casos, por lo que ha solicitado que las afectadas se pongan en contacto con él. Esta misma semana, ha recibido la comunicación de otra posible víctima, que elevaría ya a seis los casos conocidos.

La propia instructora del expediente sancionador considera lógico que las afectadas tardasen en denunciar los hechos por el «sufrimento, angustia e mesmo vergoña que en moitos casos subxace á formalización dunha reclamación, así como as posibles inquedanzas derivadas do temor á difusión da identidade e perda de privacidade nunha localidade pequena como Padrón», por lo que considera que hay que tener en cuenta las «potenciais reticencias e dúbidas das pacientes á hora de denunciar a un profesional sanitario, e máis aínda se se ten presente que se trata do director do centro de saúde».

El médico de Padrón investigado por abusos sexuales lo niega y atribuye la denuncia a una venganza

Centro de salud de Padrón, en una foto de archivo

Centro de salud de Padrón, en una foto de archivo

La inspectora de Sanidade que analizó el caso señaló que iba a proponer una sanción grave para el facultativo

El médico del centro de salud de Padrón denunciado por dos pacientes por abusos sexuales ha declarado en el juzgado que investiga el caso, ante el que negó las acusaciones y aseguró que está de baja por depresión como consecuencia de la denuncia, que atribuyó a una venganza de las dos mujeres. A preguntas de la jueza respecto a por qué ambas querrían atribuirle algo tan grave y exponerse ellas mismas, respondió que a una de ellas no quiso recetarle de urgencia un medicamento y que a la otra la confinó en casa a la espera del resultado de si era positivo o no en coronavirus.

El facultativo negó que, como denuncian las dos mujeres, les hiciese tocamientos en sus pechos o en otras partes o que las desnudase más allá de lo que marcan los protocolos, pero ambas, que también declararon en el juzgado, mantuvieron el mismo relato.

Una de ellas explicó que el médico le hizo tumbarse en la camilla y bajarse las bragas para después palparle el pubis y tocarle los pechos por debajo del sujetador. La otra relató que le quitó las bragas con sus propias manos, le pidió que flexionara las rodillas y, sin guantes, le introdujo un dedo en la vagina, para después hacer lo propio en el recto cuando había acudido a la consulta aquejada de hongos vaginales y diarrea causados por la toma de antibióticos.

El abogado de las dos denunciantes, Enrique León Carrasco, está convencido de que hay más víctimas y hace un llamamiento a que alcen la voz para denunciar. La primera que destapó el caso de los presuntos abusos sexuales fue otra paciente a través de las redes sociales, que ayer testificó aunque de forma limitada debido a que el facultativo la denunció por injurias y calumnias y tiene un proceso judicial abierto por ello.

Un testimonio muy significativo fue el de la inspectora médica de Sanidade que estaba instruyendo el expediente sancionador contra el médico. El proceso administrativo está actualmente suspendido al haberse abierto la vía judicial, pero la funcionaria también declaró ante la jueza de Padrón en calidad de testigo.

Su intervención fue relevante porque dejó ver que dio credibilidad a los hechos que le relataron las dos denunciantes, que antes de acudir al juzgado interpusieron quejas ante el Sergas. También explicó que antes de la suspensión del expediente ya había tomado la decisión sobre el caso en cuestión y que iba a proponer que se impusiese una sanción grave al facultativo por su comportamiento.

La Voz de Galicia

Solo Pontecesures mantiene más jovenes que mayores.

Se perciba con mayor o menor intensidad en la calle, la sociedad gallega está siendo corroída por un fenómeno silencioso que ataca su misma base: un envejecimiento pertinaz que no deja de socavar los cimientos de la pirámide demográfica, hoy convertida en una especie de jarrón que no para de crecer por arriba, mientras enflaquece hasta extremos verdaderamente desestabilizadores por abajo. Los últimos índices que el Instituto Galego de Estatística ha hecho públicos, cuya referencia se sitúa en el 2021, permiten establecer comparaciones harto preocupantes con respecto a lo que ha sucedido en las dos últimas décadas. La ola golpea incluso a los territorios a los que se suele atribuir una mejor salud demográfica dentro de la comunidad, como las Rías Baixas, y, en concreto, los once municipios que conforman Arousa. En todos ellos, el número de personas que superan los 65 años rebasa ya con claridad al de quienes tienen menos de veinte años. Aunque hay una excepción, Pontecesures, también allí el saldo positivo se está estrechando hasta tener los días contados.

El análisis de los datos indica que, por lo que respecta a los índices de población, todo se ha invertido en Arousa en los últimos veinte años. En el 2001, solo un municipio de los once mostraba un mayor porcentaje de habitantes mayores que de jóvenes y niños. Era Meis, donde el 19,5 % de sus vecinos tenían menos de veinte años, mientras el 21,3 % superaban los 65. Ahora, queda dicho, lo que constituía una excepción se ha transformado en norma, y solo Pontecesures mantiene más jóvenes, 578, que mayores, 572. Aunque es fácil concluir que esa diferencia positiva de seis personas pronto será absorbida por este proceso de envejecimiento generalizado.

Los datos del desequilibrio

El balance conjunto de los once concellos indica que en Arousa viven hoy 18.130 niños y jóvenes frente a 23.942 personas mayores que han sobrepasado la clásica edad de la jubilación. Se trata de una brecha de 5.812 arousanos, que desequilibra la pirámide poblacional sin que, de momento, nadie haya dado con la fórmula para al menos frenar un fenómeno que avanza año a año.

Buscar otro indicador, el de la edad media, por ejemplo, no hace sino reforzar una impresión deprimente. En las mismas dos décadas, los arousanos han envejecido seis años, hasta rebasar hoy los 46 años como promedio, con cuatro municipios en los que la población jubilada supone ya la cuarta parte del total. En el 2001, este particular listón todavía no había alcanzado los 40 años.

PROPIA

No hace falta insistir en que una población excesivamente envejecida acarrea toda una serie de problemas vinculados, directamente, con la protección que proporcionan el estado del bienestar, los servicios sociales y la sanidad. Otro de los fenómenos paralelos a los que contribuye este proceso —aunque evidentemente en él se conjugan otros factores— es el incremento del número de personas mayores que viven solas. Los datos que facilita el área de Servizos Sociais de Vilagarcía de Arousa dejan claro que su cifra tampoco deja de crecer en la capital arousana. Es posible, por ejemplo, analizar qué ha sucedido a lo largo de los dos últimos años, marcados por la pandemia que desató el coronavirus. A estas alturas del 2022 habitan en la capital arousana 148 mayores solos más que a finales del 2019, cuando el covid todavía era un rumor que llegaba desde China.

Las cifras redondas de la soledad por encima de los 65 años se concretan en estos momentos en 1.859 vilagarcianos. Si a finales del 2019 su número era de 1.711, la conclusión es que la cifra de ciudadanos en esta situación se ha incrementado en un 7,9 %. Por su parte, el tramo de población más mayor, viva o no en soledad, está representado por 8.458 personas, 353 más que al inicio de la pandemia. Un sencillo cálculo proporcional muestra que una de cada cinco personas mayores en Vilagarcía vive sola.

El escudo de protección

Aunque por supuesto no existe una asociación automática entre mayor edad y vulnerabilidad, la lógica del paso del tiempo sitúa a este colectivo en un mayor riesgo de exposición. En plena pandemia, los servicios municipales levantaron un escudo que integraban una treintena de personas pertenecientes a las áreas de Servizos Sociais, Igualdade y el SPAD. A ellos se unían la gente de Cáritas y de la Cruz Roja, con prestaciones como el comedor sobre ruedas y el dispositivo de teleasistencia. Aunque el covid se retire, las necesidades que cubrían parecen ya endémicas.


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El alcalde de Pontecesures reclama más personal para el centro de salud.

Vidal Seage aprovechó la visita realizada por el delegado de la Xunta y la gerente del área sanitaria Santiago Barbanza a las instalaciones para comprobar las obras de mejora allí ejecutadas

A Juan Manuel Vidal Seage, el alcalde popular de Pontecesures, no le salen las cuentas. En el centro de salud de esta localidad el Baixo Ulla solo trabaja un médico, cuando según los cálculos del regidor, hay un número de tarjetas sanitarias más que suficiente para ampliar ese número con un facultativo más y con un pediatra que acuda «polo menos un par de días á semana». De hecho, explica Seage, hay muchos cesureños que tienen que trasladarse hasta Valga para recibir atención médica, y todos los niños reciben atención pediátrica en el ayuntamiento vecino.

Evitar esos traslados innecesarios, que obligan a muchas personas a depender de un coche cuando tienen un centro de salud al lado de casa, es uno de los argumentos que Vidal Seage expuso ayer al delegado de la Xunta en Pontevedra, Luis López, además de la gerente del área sanitaria Santiago-Barbanza, Eloína Núñez, en la visita que ambos realizaron a Pontecesures para supervisar las obras realizadas en el edificio sanitario. La insistencia del alcalde, que ya había trasladado su reivindicación y sus dudas mediante correos electrónicos, ha llevado a los responsables sanitarios a comprometerse a analizar los datos y evaluar la posibilidad de dotar al centro de salud de más facultativos.

En el centro de salud de Pontecesures acaban de finalizar los trabajos de modernización y reforma integral de las instalaciones, una actuación acometida por la Xunta de Galicia. El proyecto estaba orientado a hacer de ese inmueble, adscrito al área sanitaria Santiago-O Barbanza, un lugar más cómodo y energéticamente más sostenible. A ello se han destinado 32.323 euros. La remodelación del centro de salud pasó, básicamente, por la renovación de las luminarias, el pintado del edificio, la limpieza y reparación de las cubiertas, la mejora del área de administración y el acondicionamiento de la zona de acceso. «Seguimos a mellorar as infraestruturas de atención primaria», señaló Luis López.

La voz de Galicia