Altercado en la estación de Catoira: un grupo de jóvenes se enfrentan a los vigilantes y hacen pintadas en el tren.

Ocurrió en la tarde del sábado después de que alguien accionara la palanca de emergencia

La de Catoira es una estación en la que no suele pasar nada, pero este sábado vivió un violento episodio que derivó en una batalla campal en el andén. Eran las cinco y cuarto de la tarde cuando, aprovechando la parada del tren procedente de A Coruña, alguien que no ha sido identificado accionó la palanca de emergencia, según informa la Guardia Civil. Esta circunstancia movilizó al personal de seguridad de Renfe, que localizó en el exterior a un grupo de jóvenes que pretendían realizar pintadas en los vagones y que llegaron a rociarlos con espray.Regístrate gratis y recibe en tu correo las principales noticias del díaREGISTRARME

Los vigilantes tuvieron que enfrentarse a más de media docena de chavales que actuaron con la cara tapada y con capuchas y gorros para dificultar su identificación y ni siquiera las porras empleadas contra ellos lograron disuadirlos.

Se vivieron momentos de gran tensión que fueron recogidos en grabaciones de móvil realizadas por pasajeros desde el interior del tren y que pronto empezaron a circular por los grupos de wasap. En ellos se puede apreciar como los chavales logran su objetivo y realizan pintadas que, según los datos de que dispone la Guardia Civil, afectaron a dos vagones.

Las fuerzas de seguridad apuntan a dos individuos como los causantes de los altercados, aunque en las imágenes se ve que son más los que se enfrentan a los vigilantes de seguridad. Finalmente se escaparon y el tren pudo reanudar la marcha llegando con 14 minutos de retraso a Vigo, según confirma Renfe.

La operadora ferroviaria informa que esta misma semana interpondrá una denuncia por unos actos vandálicos que provocaron que haya que inmovilizar los vagones afectados, a la espera de su limpieza, y recuerda que hechos de esta naturaleza son frecuentes, ocasionando daños por valor de 15 millones anuales. Renfe condena el altercado ocurrido en Catoira y lamenta los perjuicios que ocasionó a los pasajeros.

La Voz de Galicia

Pintan un tren en Catoira con el texto «el maquinista no fue», con referencia al maquinista del Alvia.

Un grupo de jóvenes pintó en la tarde de este sábado un tren en Catoira (Pontevedra) con pintadas que, en referencia al juicio por el accidente del Alvia ocurrido en 2013, reclamaban “xustiza” y afirmaban que “el maquinista no fue”.

Tal y como han compartido en redes sociales algunos de los pasajeros que a primera hora de la tarde realizaban el trayecto A Coruña-Vigo, un grupo de jóvenes que ocultaban su identidad con gorros y capuchas, ‘grafitearon’ con aerosoles diversas partes del convoy. Tanto el personal del tren como algunos pasajeros intentaron evitar el acto vandálico, aunque sin éxito.

El maquinista del Alvia siniestrado el 24 de julio de 2013, Francisco Garzón, es uno de los procesados por lo ocurrido en la curva compostelana de Angrois junto al director de seguridad en la circulación de Adif en aquel momento, Andrés Cortabitarte.

METROPOLITANO.GAL

Renfe inicia la restitución paulatina de los últimos trenes suprimidos por la pandemia.

Tren en la estación de Ferrol

Tren en la estación de Ferrol.

A Coruña-Ferrol y Ourense-O Carballiño serán los primeros. El resto dependerá de la incorporación de nuevos maquinistas

Un día después de que el Congreso aprobara una moción del PP —con el apoyo del PSOE— para que se recuperara toda la oferta ferroviaria perdida por la pandemia, Renfe anunciaba ayer el primer paso para restituir las últimas frecuencias que quedaban por recuperar de las que fueron suprimidas tras el primer estado de alarma, en marzo del 2020. Las primeras conexiones beneficiadas serán las de A Coruña-Ferrol y las de Ourense-O Carballiño, en las que desde el día 11 circularán el 100 % de los trenes suprimidos por las restricciones de movilidad del covid.Regístrate gratis y recibe en tu correo las principales noticias del día.

La operadora pública aseguraba en un comunicado que la oferta ferroviaria en Galicia «está restablecida en su mayor parte y la voluntad de Renfe es completar la reposición de estos servicios en los próximos meses, a medida que se vaya incorporando el nuevo personal de conducción». Es decir, la reposición de servicios no depende ya de la recuperación de los niveles de demanda prepandemia, sino de la disponibilidad de maquinistas, pues se produjo un vacío en el reemplazo de las jubilaciones debido, entre otras razones, a las restricciones sanitarias para poder hacer prácticas en cabina. Los nuevos profesionales que han salido de los últimos procesos formativos y de las convocatorias de empleo se irán incorporando paulatinamente a los servicios de media distancia y esto permitirá recuperar frecuencias que llevan suprimidas más de dos años y medio.

En el caso de A Coruña-Ferrol, se pone en circulación el tren perdido que unía la ciudad naval con la estación de Betanzos-Infesta y en la conexión con A Coruña se restituyen las tres frecuencias diarias, frente a las dos que circulan en la actualidad. En el caso de los servicios entre Ourense-Carballiño y Santiago por la línea convencional se pasa de un solo tren actual a tres por sentido. También se reconfiguran los horarios «para adaptarlos a las necesidades de movilidad y cubrir más franjas horarias de desplazamiento».

El sindicato CGT reclamó recientemente a Renfe la reposición de todos los servicios suprimidos aprovechando el aumento de la demanda por los abonos gratuitos de media distancia, que se prolongarán durante todo el año 2023. Mencionaban la conexión Vigo-Ourense-León, los trenes de proximidad entre la ciudad olívica y Pontevedra y entre Vilagarcía y Santiago, así como las frecuencias suprimidas en la conexión Lugo-A Coruña. Renfe se ha comprometido a reponer todos estos servicios, pero para ello debe aumentar el número de maquinistas que están vinculados a las residencias de media distancia de Galicia.

Salvo los trenes de proximidad que aún no han sido recuperados, el eje atlántico entre A Coruña y Vigo funciona con el número de plazas máximo que puede ofertar Renfe con el material rodante y los maquinistas con los que cuenta en la actualidad. Es la fórmula para absorber el aumento de la demanda provocada por los abonos gratuitos en el eje ferroviario más utilizado de la comunidad.

La CGT también propuso a Renfe una serie de medidas para evitar los continuos retrasos que se producen en esta conexión y que suponen importantes contratiempos para los usuarios que utilizan el tren para llegar a sus puestos de trabajo. Entre ellas está la puesta en servicio del ERTMS entre A Coruña y Vigo, un sistema de seguridad que lleva ocho años en proceso de instalación y pruebas.

La Voz Galicia

Renfe propone recuperar servicios entre Vilagarcía y Santiago antes de febrero.

Luis Ángel Sabariz Rolán, ayer.

Así se lo comunicó al exconcejal Luis Ángel Sabariz Rolán, desde hace años el más firme defensor del tren de cercanías en el Ullán.

Luis Ángel Sabariz Rolán, el que fuera concejal independiente en Pontecesures y portavoz de la plataforma creada hace casi una década en defensa del tren de cercanías se ha convertido en los últimos años en el auténtico, y casi que único, azote de las instituciones y organismos encargados de la prestación de los servicios ferroviarios de proximidad.

Su insistencia es de todos conocida, pues no ha dejado de remitir escritos para solicitar todo tipo de mejoras tanto a Renfe como al ADIF, tratando en todo momento de evitar que se pierda el servicio de proximidad y recuperar las frecuencias y paradas que existían antes de la pandemia.

Pues bien, ahora el exconcejal se muestra esperanzado, toda vez que desde Renfe le anunciaron que esos servicios perdidos podrían recuperarse antes de febrero.

Se lo comunican como respuesta a una petición que el propio Sabariz formuló el pasado mes de agosto ante Javier Pérez López, gerente del servicio público de Renfe Viajeros en Galicia.

Lo que hizo entonces del pontecesureño fue remitirle una carta para recordarle que «una de las 41 resoluciones aprobadas por el Congreso de los Diputados como colofón al Debate del Estado de la Nación celebrado en julio de 2022 fue la recuperación inmediata de todos los servicios ferroviarios a los niveles previos a la pandemia».

Se refería a los denominados en el argot ferroviarios como «trenes cortos» y mostraba su deseo de que tales servicios, «importantes para las estaciones de Padrón, Pontecesures y Catoira», se pusieran en marcha «sin más dilación».

Al igual que hacía constar la necesidad de recuperar la parada de los trenes en el apeadero de Catoira, ya que habían dejado de hacerlo, «para perjuicio de los habitantes» tanto de la localidad vikinga como de otras próximas (sobre todo de Barbanza) que se acercaba a ella para subirse al tren.

Dicho lo cual, Luis Ángel Sabariz Rolán consideraba que había llegado «el momento de demostrar que estos trenes de proximidad por la vía convencional son fundamentales» para el territorio del Ullán, «tal y como defienden todos los grupos políticos».

A su juicio «de nada vale establecer la gratuidad de los servicios desde el 1 de septiembre al 31 de diciembre de 2022 si quedamos con menos trenes en circulación».

El representante institucional de Renfe en Galicia aprovechó para explicarle que «desde la finalización del primer estado de alarma, Renfe ha venido ampliando la oferta programada en los servicios de media distancia en el conjunto de Galicia».

De este modo, garantiza que «actualmente está restablecido en su mayor parte, y la voluntad de Renfe es completar la reposición de estos servicios en los próximos meses, a medida que se vaya incrementando el nuevo personal de conducción.

Faro de Vigo

Renfe se compromete a reponer las frecuencias perdidas en febrero de 2023

Un tren entrando en la estación de Vilagarcía.

Las frecuencias ferroviarias entre Vilagarcía y Santiago, que conectaban también en cercanías con Cesures y Padrón, se repondrán en febrero de 2023. Así se lo comunicó el representante institucional de Renfe en Galicia, Javier Pérez, al exconcejal cesureño Luis Sabariz, que sigue peleando por una mejora del transporte público en la comarca.

En su escrito, Sabariz reclama el cumplimiento de una de las resoluciones aprobada por el Congreso de los Diputados como colofón al Debate de la Nación del mes de julio, que consistía en la “recuperación inmediata de todos los servicios ferroviarios a los niveles previos a la pandemia”.

El vecino de Cesures indica que “a día de hoy nada sabemos sobre la puesta en funcionamiento de los servicios ferroviarios Vilagarcía- Santiago y viceversa” que, recuerda, son también importantes para las estaciones de Padrón, Pontecesures y Catoira. Sobre esta última, el exedil también reclama que se recupere la parada, ya que “sorprendentemente no lo hacían, pasando de largo para perjuicio de sus habitantes”. El exedil defiende que este tipo de trenes por la vía convencional son “fundamentales” para la comarca de Ulla-Umia y que “de nada vale establecer la gratuidad de los servicios del 1 de septiembre al 31 de diciembre si quedamos con menos trenes en circulación”.

El escrito fue enviado en agosto y ahora llegó la contestación, en la que desde Renfe piden a Sabariz disculpas por el retraso en responder. Además, señalan que la oferta en MD se ha ido ampliando. En el caso de los servicios solicitados, dicen, “la fecha estimada para su reposición es en febrero de 2023”, a medida que “se vaya incorporando el nuevo personal de conducción.

Diario de Arousa

Del ferrocarril compostelano a a la alta velocidad, 149 años de historia viva.

GRABADO de una bendición de locomotoras en la estación compostelana.

DE AQUEL CARRIL-CORNES al de la actualidad, Vilagarcía- Santiago, ya van 149 años de historia integrado en el Eje Atlántico vertebrador de Galicia. Es por ello que, partiendo de la base de conocer de dónde venimos para tener claro a dónde vamos, queremos recordar nuestro pasado para saber mejor nuestro destino, conociendo nuestras circunstancias y penurias a lo largo de la historia de este ferrocarril, lleno de ilusiones y quiebras, de proyectos frustrados en su tiempo trascurriendo por las distintas vicisitudes, en la que fue configurándose hasta la actualidad muy lentamente. En este trayecto atlántico se encuentran las dos terceras partes de la población gallega, con parámetros de doble vía electrificada y apta para circular a 220 km/h con trenes más confortables de viajeros y mercancías.

Ya es una realidad ese eslogan que cita que las distancias no se miden en kilómetros, sino en tiempos. Bien es cierto que con la entrada de la alta velocidad hemos sido todos más puntuales; los trenes llegan y salen todos a su hora dejando sin excusa posible los retrasos y demoras en nuestro quehacer diario, aunque motivado por las medidas de ahorro energético la demanda ha aumentado considerablemente y la ocupación roza el lleno, ante la necesidad de más plazas disponibles. Nos quedan pendientes las obras que permitan la continuidad por el sur hacia la frontera portuguesa, Oporto y Ourense con la construcción del túnel pasante de Vigo y la prolongación hacia Ferrol.

UN POCO DE HISTORIA. El siglo XIX ha estado marcado por la industrialización, las revoluciones y el despegue de ese gran invento que llamamos ferrocarril, impulsor del desarrollo económico, constituyendo el instrumento válido para mejorar las comunicaciones. Gracias a ello en pocos años hemos pasado de los carromatos, diligencias, ómnibus de caballos y mulas al tren, más cómodo, barato y rápido. Los medios de transporte en Galicia a mediados del siglo XIX eran arcaicos, sobre todo los terrestres.

Debido a nuestros orígenes celtas era más fácil relacionarnos por mar con el norte de europa que con el resto de la Península por los puertos del Padornelo, la Canda y O Cebreiro, siendo una de muchas causas del ancestral aislamiento. Por este motivo el tren ha sido y será el símbolo de progreso y desarrollo, teniendo una enorme importancia en la población reclamando a los poderes públicos el paso de los caminos de hierro por sus localidades. Surgen de esta manera los periódicos locales que proliferan entre 1840 y 1890 como el Faro de Vigo fundado en 1853, El Ferrocarril, posteriormente El Ferrocarril Gallego, entre otros. Y todo ello coincide en un momento político convulso con cambios de regímenes y de presidente de Gobierno. Nada más comenzar la década de 1860 la Sociedad Económica de Amigos del País, de Santiago de Compostela, entidad llena de inquietudes, ante la postración económica y social en la que se encontraba Galicia en aquella época, concibe la idea de hacer un tendido ferroviario entre Santiago y la ría de Padrón con el fin de dar salida e intercambio a los productos de la tierra y el mar, y también recibir otros productos necesarios para la incipiente industria Compostelana, tal y como se expresa en la Revista Económica (Jornal agrícola, artístico y comercial) publicación de la Sociedad Económica de Amigos del País.

Este ferrocarril haría realidad el viejo sueño de convertir Santiago en puerto de mar y esto suponía un renacimiento de la riqueza y progreso como la que supuso los comienzos de la era cristiana, con la llegada, también por mar, del cuerpo del Apóstol Santiago. Esa idea era de tal envergadura económica que lo primero que hace la Sociedad Económica de Amigos del País es darla a conocer al Ayuntamiento de Santiago para que en febrero de 1860 se cree una Comisión mixta Concello-Sociedad Económica denominada Junta Encargada del Proyecto de Vía Férrea de Santiago a la Ría de Padrón, presidida por Joaquín Caballero Piñeiro y que formaría parte en ella el insigne geógrafo gallego Domingo Fontán, que se encargaría de todos los trámites que esa gran empresa requerirá a lo largo de los siguientes años. Domingo Fontán corrigió posteriormente el proyecto para que la línea llegase hasta Carril, ya que el río Ulla no era navegable en bajamar, siendo únicamente en pleamar cuando podrían subir desde Carril hasta Pontecesures las barcazas. Esto suponía la duplicación del recorrido y, por lo tanto, de su inversión.

PRIMERA LÍNEA DEL FERROCARRIL GALLEGO. Y por fin, tras once años intermitentes de obras, el 15 de septiembre de 1873 es la fecha de la puesta en servicio del primer ferrocarril gallego. Con gran transcendencia para el progreso y el desarrollo socioeconómico, a las 12.45 horas se forma una batería de 4 locomotoras de vapor de la compañía: ‘Montero Ríos’, ‘Coruña’, ‘Santiago’ y ‘Jerez’, la cual en 1882 cambiaría el nombre por ‘Pontevedra’. Entre el entusiasmo popular se calcula que asistieron unas 1.500 personas. Se pusieron a la venta billetes de 1ª, 2ª y 3ª, y este primer tren comunicaría Cornes, por entonces perteneciente al ayuntamiento de Conxo, y Carril, dependiente del ayuntamiento de Santiago de Carril.

Este primer ferrocarril gallego sucedía 25 años después de la primera puesta en servicio del primer ferrocarril peninsular entre Barcelona y Mataró, acaecido el 28 de octubre de 1848. Dos años más tarde, el 20 de octubre de 1875, saldría de A Coruña hasta Lugo el primer convoy de la que sería la primera línea que conectaría Galicia con el resto de España, por Monforte-León y Palencia, concluida en 1883. Este primer tramo, de 42 km de hermoso recorrido, bordea la franja lateral de la ría de Arousa y la bella isla de Cortegada, así como los ríos Ulla y Sar, atravesando la vega de Padrón para continuar con las comarcas de O Ullán y Amaia.

Las infraestructuras más destacadas serían los túneles del Faramello y Conxo, así como dos puentes metálicos, uno en Conxo (A Ponte de Ferro) de 40 m de largo y 20 m de altura y otro entre Pontecesures y Padrón límite en A Coruña y Pontevedra sobre el río Ulla, denominado Insua, de 4 tramos de 125 m, sustituido por otro de hormigón en 1935 (actualmente se pueden divisar los antiguos pilotes). Contaba con siete estaciones intermedias que inicialmente fueron construidas en madera.

Cabe señalar la escuela de aprendices de Renfe en las proximidades de Carril (Salgueiral-Bamio), la cual sirvió de escuela de formación profesional durante muchos años y salida a cientos de ferroviarios en Renfe y ADIF en toda la red española. Durante muchos años transportó emigrantes, productos de los puertos, agrícolas, forestales y ganaderos, carbón sal etc. entre la ría arosana y Santiago y viceversa. Fue un tren muy tradicional; allá por donde pasaba le llamaban “el Tren de la lechera”. Existen bellas historias como el denominado Tren de Varela que conducía la locomotora “Caldas de Reyes), que con tanta humanidad paraba el Sr Varela para recoger y dejar las campesinas y lecheras del lugar. Durante el verano, muchos Compostelanos y de las comarcas por donde discurría este ferrocarril, utilizábamos con frecuencia estos trenes para gozar de las playas arosanas de la Concha y Compostela.

En 1880 se hace cargo del compostelano el inglés John Trulock y, en 1886, cambia de nombre la compañía ferroviaria pasando a ser The West Galicia Railway Company, trasladando su sede social y el consejo de Administración a Londres, aunque la Gerencia permanecería siempre en Vilagarcía. El sr. Trulock se establece definitivamente en Padrón, en donde años más tarde nacería su nieto, el literato Premio Nobel Camilo José Cela Trulock. Entre los personajes ilustres precursores de este ferrocarril que tuvieron alguna relación con la obra, aparte del abuelo de Camilo José Cela, destaca Domingo Fontán, matemático, diputado y geógrafo, natural de Portas, autor de la Carta Geométrica de Galicia, sobre la cual se sirvió para la confección de los estudios de los trazados de esta línea en 1860 por el Ingeniero inglés Thomás Rumball. Otro personaje ilustre fue Ramón Valle Inclán Bermúdez, padre de Ramón María del Valle Inclán, una de las mejores plumas de nuestra literatura. Fue secretario del consejo de administración y accionista de esta línea. Dicha línea abarca un importante patrimonio cultural y paisajístico muy próximo a las estaciones y a lo largo de su trazado, destacando la Casa Museo de Rosalía de Castro, el Jardín Botánico, la sede de la Fundación Camilo José Cela en Padrón; en Catoira las Torres del Oeste, muy recordadas todos los años en las fiestas viquingas; las playas de la Concha, Compostela y Bamio en Vilagarcía; el embarcadero fluvial de ruta Xacobea fluvial de peregrinos del Mar de Arousa en Pontecesures, la ermita de A Escravitude y la playa fluvial e área recreativa de Vilarello en Valga, suponiendo todo ello un importante atractivo turístico.

Carlos Abellán

El Correo Gallego