Las márgenes del río Ulla cuentan ya con el 60% de la superficie mejorada.

Con una inversión de más de 220.000 euros, la Xunta de Galicia está restaurando la vegetación de ribera

Ángeles Vázquez junto al río Ulla a su paso por A Estrada. PATRI FIGUEIRAS
Ángeles Vázquez junto al río Ulla a su paso por A Estrada.

La conselleira de Medio Ambiente, Territorio e Vivenda, Ángeles Vázquez, puso el lunes en valor a buena evolución de las obras de recuperación, restauración y mejora de la resiliencia de las márgenes del río Ulla, que cuenta ya con más del 60% de la superficie mejorada.

Durante una visita al margen de este río en el concello de A Estrada, la conselleira explicó que, con un presupuesto de más de 220.000 euros, se está restaurando la vegetación de ribera con la retirada de especies exóticas invasoras, como la acacia negra, falsa acacia y mimosas, en once tramos del curso fluvial, que discurre por nueve ayuntamientos de las provincias de A Coruña -Padrón, Teo, Vedra, Boqueixón y Touro- y Pontevedra -A Estrada, Pontecesures, Vila de Cruces y Silleda-. A mayores, la conselleira recordó que se construirá una nueva estación de seguimiento de pescados migratorios en la presa de Couso

Esta actuación se enmarca en el proyecto Mil Ríos, una iniciativa puesta en marcha por el Gobierno gallego con el objetivo de restaurar los ámbitos fluviales, incrementar la biodiversidad y optimizar la conectividad ecológica, con una inversión global de cinco millones de euros de fondos europeos.

Más en detalle, Ángeles Vázquez subrayó que los trabajos, cuyo plazo de ejecución finalizará en 2024, pretenden controlar las especies exóticas invasoras; revitalizar la vegetación natural; recuperar la continuidad fluvial, evitando la compartimentación y aislamiento de las poblaciones piscícolas; mejorar los hábitats fluviales; seguir y documentar las especies migratorias y proteger los ámbitos fluviales de alto valor ecológico.

Se está restaurando la vegetación de ribera con la retirada de especies exóticas invasoras en once tramos del curso fluvial

Cabe recordar que Galicia cuenta con más de 31.000 kilómetros de ríos, con un alto valor ecológico que enriquecen los valores naturales y paisajísticos de Galicia. De hecho, los corredores fluviales constituyen uno de los principales reservorios de diversidad de especies silvestres de flora y fauna de Galicia.

Con esta iniciativa, la Xunta pone en valor el papel identitario de las arterias naturales de Galicia, responsables de transportar nutrientes, suavizar el clima gallego y vertebrar el territorio. Además, el impulso por esta iniciativa lleva aparejada otros beneficios, como es el impulso del empleo verde y el turismo sostenible.

Diario de Pontevedra

Tradición y modernidad: el pimiento de Herbón diversifica su producción.

Tras años de espera y lucha contra la competencia desleal, los cultivadores de las riberas del Sar y el Ulla lograron la Denominación de Origen Protegida (DOP) Pemento de Herbón, que les distinguía de la genérica marca Pimiento de Padrón en julio de 2009. En estos cerca de 14 años, los cultivadores del auténtico pimiento de Herbón no sólo han brillado amparados en la Denominación de Origen Protegida, sino que también han sabido innovar y, respetando al máximo la tradición, han diversificado y sacado al mercado productos que desde hace años alternan de tú a tú con otros artículos gourmet en tiendas, secciones de grandes superficies y ferias gastronómicas.

Así, el pimiento de Herbón ya no sólo se sigue contando por cientos y se envasa en bolsas con su identificación de origen, que también, sino que además de frito se consume en mermeladas, quesos, pimentones, bombones, caramelos, vinagre, escamas, pizzas e incluso cervezas.

La SAT A Pementeira, una de las grandes impulsoras de la DOP y de la que fue fundadora y forma parte la actual presidenta del Consello Regulador, Milagros González Refoxo, fue pionera en diversificar la producción del genuino pimiento de Herbón. Además de las bolsas del pimiento protegido, A Pementeira comercializa mermeladas, pimentón o escamas de pimiento seco, y sus últimos e innovadores productos son los llamados Doces Picantes, una caja de doce bombones rellenos con mermelada de pimiento. Todo ello se puede comprar a través de su página web (www.lospimientosdepadron.com).

Otra de las pioneras en materia de innovación es la empresa familiar padronesa Pementos Carmucha, también acogida a la Denominación de Origen Protegida.

En la tienda de su pagina web, (bajo la dirección pementoscarmucha@gmail.com) es posible adquirir, además de las bolsas, queso de pimiento picante; los Donziños, unos caramelos con sabor al rico fruto; pimentón dulce y picante; una confitura de pimiento; escamas o vinagre marca de la casa.

Pero, al margen de estas firmas impulsoras, otras empresas han apostado por el pimiento de Herbón para sus productos. En el mes de octubre de 2017, Estrella Galicia presentó el nuevo sello Fábrica de Cervezas, y el primer producto que ponía a la venta bajo el mismo fue una cerveza artesanal elaborada con pimientos de Herbón, siendo la única del mercado cuya receta cuenta con este preciado producto.

Era una nueva línea de cervezas de temporada, que contó con el lanzamiento de diferentes ediciones limitadas a lo largo del año y que tenían como factor común ingredientes naturales cien por cien gallegos, tanto de tierra como de mar.

Además, en el polígono industrial de Friol (Lugo), Ovidio Zolle montó una quesería en 2017, y en 2019 quiso dar un paso más al ensayar la fabricación de queso azul, en el que el pimentón de Herbón es uno de los ingredientes básicos. Y el sabor tiene un toque final bastante original, “espectacular” en palabras del propio fabricante.

LOS AUTÉNTICOS. 

Si por algo han luchado durante muchos años, y lo siguen haciendo, los cultivadores de Herbón es por el reconocimiento de su pimiento. A los supermercados y grandes superficies llegan multitud de bolsas con la inscripción Pimiento de Padrón, aunque no todos ellos proceden de Galicia, sino en muchos casos de Marruecos o de otras provincias del Estado.

Lo cierto es que desde el 1 de julio de 2009, y tras más de 20 años de su solicitud para hacer frente a los plagios y a la competencia desleal, el pimiento cultivado en las riberas del Sar y el Ulla obtuvo el reconocimiento de Denominación de Origen Protegida Pemento de Herbón, por una Orden de la Consellería de Medio Rural, que constituyó, además, el Consello Regulador y su inscripción en el registro de DOP en virtud del reglamento 700/2010 del 4 de agosto del 2010.

El ámbito geográfico de la zona de producción amparada por la DOP coincide con la de su acondicionamiento y envasado, y de ella forman parte los municipios de Padrón, Dodro y Rois, pertenecientes a la comarca de O Sar, que está situada al sur de la provincia de A Coruña, y los concellos de Pontecesures y Valga, de la comarca de Caldas, al norte de la provincia de Pontevedra.

Los auténticos pimientos de Herbón, que se comercializan entre el uno de mayo y el treinta y uno de octubre, son productos de temporada, se cosechan a mano y toda su producción antepone la calidad a la cantidad. Se acondicionan y envasan en la misma zona donde se han producido antes de salir al mercado. La producción es tan cuidada y limitada que, de hecho, no resulta suficiente para abastecer a toda España, y la mayoría se destina a mercados locales, por lo que es muy difícil encontrar auténticos pimientos de Herbón fuera de la geografía gallega.

El Correo Gallego

As empresas de Valga demandan solo industrial .

Representates do Concello e da Xunta xantaron onte co empresariado local

En Valga celebrouse este venres ao mediodía a habitual xuntanza de traballo entre o empresariado local e representantes do Concello e da Xunta para palpar as inquedanzas das industrias asentadas en Valga. Asistiron responsables de firmas como Urovesa, Extrugasa, Exlabesa, ODL, Transportes Jamardo, Transportes Touceda, Víctor Castiñeiras, Valdeza, Eldesa, Serrerías Rodríguez, Lema e Hormadisa -Barton e Intavalsa non puideron asistir por motivos de axenda-. 

Os empresarios tiveron a ocasión de plantexar as súas necesidades a autoridades das administracións autonómica e local. A Xunta estivo representada pola conselleira de Promoción do Emprego, Mª Jesús Lorenzana; a secretaria xeral de de Apoio ao Emprego e Traballo autónomo, Covadonga Toca; e a secretaria xeral de Industria, Paula Uría. Por parte do Concello participaron na xuntanza, que debido á pandemia levaba sen celebrarse dende 2020, o alcalde, José María Bello Maneiro, e a concelleira de Emprego, Carmen Gómez.

O rexedor sinalou que «é importante» estar en permanente contacto co mundo empresarial para coñecer de primeira man cal é «a súa realidade e para que os responsables das administracións poidamos adoptar medidas que sexan realmente efectivas á hora de mellorar a súa produtividade». Na mesma liña, a representante da Consellería de Economía, Industria e Innovación, Paula Uría, amosouse aberta a «colaborar» co empresariado valgués para favorecer o seu crecemento e competitividade.

Andrés Quintá, máximo responsable de Extrugasa e presidente da asociación de empresarios dos vales Ulla e Umia, foi o encargado de poñer voz ás problemáticas que afectan hoxe en día aos empresarios de Valga, principalmente un asunto recorrente dende hai anos: a carencia de solo industrial. «Un polígono en Valga é esencial para evitar a emigración de empresas fóra da localidade, atraer os investimentos e gañar en riqueza e emprego», destacou Quintá. Na mesma liña, lamentou «os continuos atrasos na aprobación de proxectos de ampliación das nosas instalacións», polo que reclamou ás administracións «unha tramitación rápida para evitar que se perdan oportunidades de negocio e se condenen proxectos estratéxicos». 

O empresariado está a tamén a facer fronte á situacións que afectan ao conxunto da cidadanía, coma a subida dos custos de produción debido ao incremento do prezo dos combustibles, a electricidade ou as autopistas, o que «crea graves problemas». E a isto engádese unha eiva que vén de longo, como é a falta de man de obra cualificada. Quintá urxe unha «aposta decida pola Formación Profesional e que Universidade e empresas camiñen xuntas, reformulando o catálogo de ensinanzas para facelas acordes á realidade e ás necesidades empresariais e para promover a innovación e o desenvolvemento». A este respecto, a conselleira Mª Jesús Lorenzana concordou na importancia de «conseguir casar a oferta e a demanda de vacantes laborais que teñen agora mesmo as empresas, incorporándoas ao mundo das relacións laborais e ao deseño da formación para o emprego».

La Voz de Galicia

Los viejos hornos en los que se cocinó a orillas del Ulla toda una industria.

Los viejos hornos en los que se cocinó a orillas del Ulla toda una industria

Valga ha recuperado dos telleiras en las que se elaboraban tejas y ladrillos y que fueron el germen de empresas ya desaparecidas, como Novo y Sierra

Siempre estuvieron ahí, pero hasta hace unos meses poca gente era capaz de verlas. Las telleiras de Roeiro y Padín, en Valga, habían sido devoradas por la maleza, el tiempo y el olvido. Rodeadas de zarzas y helechos, sus estructuras de piedra mostraron toda la resistencia que pudieron a ser digeridas. Afortunadamente, el Concello de Valga decidió rescatarlas antes de que fuese demasiado tarde. Hace unos meses, las dos estructuras —que el pasado año aún figuraban en la Lista Roja del patrimonio español que elabora Hispania Nostra— fueron recuperadas y ahora alimentan las cábalas de quienes las ven desde el río y desconocen su origen.

Estas telleiras son buenos ejemplos del patrimonio industrial que tanto abunda en Valga, localidad que lleva años poniendo en valor las huellas que las viejas factorías han dejado en su superficie. En este caso, hablamos de dos estructuras vinculadas a la producción de cerámica que se encontraban muy deterioradas. El Concello ha procedido a retirar la maleza que las rodeaba, a despejar el camino de acceso, y a la limpieza en seco de las estructuras que siguen en pie, delimitando la zona con una barandilla de madera. El objetivo, al fin y al cabo, es «frear o deterioro das edificacións e darlle a importancia cultural, patrimonial, histórica e ambiental que teñen, polo que tamén se colocaron sendos paneis explicativos sobre as características e historia das dúas telleiras».

Los trabajos realizados han permitido dejar al descubierto las estructuras de las edificaciones principales, donde se procedía a cocer los productos cerámicos que allí se elaboraban, fundamentalmente tejas y ladrillos. La de Roeiro, tiene una forma circular poco frecuente, lo que la convierte, según el Concello de Valga, «nunha das máis singulares de cantas existiron na contorna do Ulla». Según explican desde el consistorio valgués, «esta característica distintiva fai pensar que quizais a súa orixe se remonte á época romana, sendo inicialmente un forno de fundición de metais adaptado logo como telleira». Su historia se apagó en 1945. Poco tiempo antes, en 1942, se había construido la telleira de Padín, cuyo horno no se apagaría hasta el año 1960. Las dos son un vestigio de una importante actividad que en el Ulla tuvo su momento de apogeo en la segunda mitad del siglo XIX. Poco después, a comienzos del XX, comenzó su declive: había llegado el momento de otro tipo de factorías, como Novo y Sierra, que se fundó en el año 1921 y cuya explotación también dejó huellas en el territorio: las explotaciones de arcilla de Mina Mercedes y Porto, y una red de vagonetas aéreas hasta el río. En la recuperación de todo ello también trabaja el Concello de Valga. La tradición de la zona también se rastrea, en su vertiente artesanal en los louceiros de Bamio, en la industrial, en la Cedonosa de Catoira, y en su faceta más artística en la Cerámica Celta de Pontecesures.

Pero antes de que llegasen factorías como Novo y Sierra, el trabajo se realizaba en hornos rudimentarios como los que ahora han quedado al descubierto junto al río, y en los que se distingue claramente la zona destinada a leñera, un terreno en pendiente en el que se guardaba la leña y desde el que se introducía en la boca del horno. Además de este, se conservan también restos de las edificaciones secundarias dedicadas al descanso de los trabajadores y son visibles algunos tramos de los canales que permitían el atraque de las embarcaciones que se encargaban del traslado de barro, primero, y teja después.

La Voz de Galicia

Vidal Seage en Fitur con el geodestino Mar de Santiago.

El geodestino Mar de Santiago tampoco faltó a la cita más importante del año desde el punto de vista de la promoción turística, adonde acudieron alcaldes y concejales para dar a conocer este itinerario jacobeo que recorre los municipios de Vilanova, Catoira, Valga y Pontecesures siguiendo la estela de la ruta marítimo fluvial Mar de Arousa e Ulla.

Esta mañana se celebró un acto con la participación del delegado de la Xunta en Pontevedra, Luis López, quien destacó el potencial de este producto turístico. «Ten un indubidable mérito a creación dun novo produto e espazo turístico de éxito, baseado ademais na nosa historia e nas nosas tradicións a partires da traslatio dos restos do apóstolo a Santiago, nun mundo global no que parece que todo está inventando. Agora, tras o esforzo e o enxeño que amosaron na súa posta en marcha, só resta traballar arreo para a promoción desta proposta en torno á ría de Arousa e o río Ulla e para elo contarán coa decidida colaboración da Xunta de Galicia», indicó.

La Voz de Galicia

Llegan a Santiago las primeras lampreas del Ulla.

Antonio Raposo y Juan y Dani Puig muestran las primeras lampreas.

Después de las primeras capturas esta semana en el río Ulla, en Pontecesures, las lampreas ya han llegado a Compostela. El restaurante Sexto II se hizo con algunos de los primeros ejemplares, que ya están a disposición de sus clientes. Como se puede comprobar en las fotos de Fernando Blanco son piezas de buen tamaño. Después de una mala temporada en 2021, principalmente a causa de la escasez de agua en el río, el Ulla vuelve a regalar estos maravillosos frutos, que consiguen conquistar solo algunos paladares. La receta estrella que suelen elaborar los restaurantes de Santiago, como el de Antonio Raposo, es la bordelesa, es decir, a base de vino y sangre. Dani y Juan Puig, de Sabor a Mar, son quienes proveen al hostelero del preciado agnato, que en esta época todavía se cotiza al alza, por encima de los 50 euros el ejemplar.

El Correo Gallego