O PP recurre á Valedora para pedir información sobre o polígono promovido por la Xunta de Galicia en Pontecesures.

Ogrupo municipal do PP de Pontecesures vén de presentar un escrito ante a Valedora do Pobo para que medie ante o Concello e se lle facilite toda a documentación existente sobre o novo proxecto do polígono de Tarroeira, promovido polo Instituto Galego da Vivenda e Solo da Xunta de Galicia. A formación popular fala de postura «escurantista» do bipartito encabezado por Maite Tocino, que traballa nunha alternativa o deseño feito polo PP.

La Voz de Galicia

Manuel Villar, director honorífico do Centro Superior de Música de Galicia: «Empecei na música por Miguel Ríos».

Pilar Canicoba

O músico afirma que «vivir na aldea ten un atractivo musical, é unha vida máis equilibrada e tamén máis económica»

Manuel Villar (Valga, 1969) ten os pés ben chantados na terra. Amarrado así á realidade, permítese soñar proxectos coma o do Centro Superior de Música (CSM) de Galicia, o primeiro centro privado destas características.

La Voz de Galicia

Julio Diniz, director de Nestlé en Pontecesures: «Muchos llegaron a la fábrica jóvenes y de aquí salen familias e hijos».

El responsable de la factoría apunta que podrían fabricar no solo leche condensada tras la ampliación

El 1 de febrero del 2022 Júlio Ribeiro Diniz (Uberlândia, Brasil, 1981) relevaba a David Coré de la dirección de la fábrica de Nestlé en Pontecesures. Diniz, que había entrado en el mayor grupo multinacional de alimentos y bebidas en 2013, el mismo año del desmbarco de Coré a orillas del Ulla, se ocupó de capitanear la etapa postpandemia. Mantener los altos niveles de calidad de una factoría que exporta el 74 % de la producción a cuatro continentes y su estrecha relación con sus suministradores locales y una plantilla multigeneracional son la brújula de Diniz. . Apuntando al norte, una ampliación de la planta y la puerta abierta a ir más allá de la fabricación de leche condensada.

-Acaba de cumplir dos años al frente de la planta de Nestlé en Pontecesures. ¿Qué hoja de ruta le encomendó la compañía al asumir la dirección?

-Sobre todo, hacer un trabajo de continuidad de lo que se venía haciendo, sobre todo en materia de sustentabilidad. También seguir trabajando en la calidad y excelencia de los productos que fabricamos, seguir siendo una referencia en la fabricación de leche condensada en la región para la que producimos, Europa, Oriente Medio y Oceanía, y también dentro de Nestlé. Y aprovechar la experiencia externa que yo traía. Llevaba casi 20 años trabajando en industrias en distintos países, en manufactura y operaciones, también e formación, auditorías…En Nestlé no estaba asignado a una fábrica concreta, las visitaba, unas 40 fábricas en 20 países de tres continentes, conociendo y compartiendo mejores prácticas dentro del grupo y diferentes productos de Nestlé y su modo de fabricación.

-¿Conocía la planta antes de desembarcar en su dirección?

-No, no. En España conocía otras tres fábricas, pero esta, no.

¿Y cuál fue su primera impresión al ver cómo se estaba trabajando aquí? ¿Qué ha cambiado desde que se ocupa de la gestión?

-Lo que encontré fue una fábrica con una plantilla con bastante conocimiento y experiencia, con un compromiso muy fuerte con la calidad de lo que hacemos. Pero cuando llegué, por la pandemia, todos teníamos que usar mascarilla y situarnos a dos metros de distancia. Aunque trabajásemos todos juntos, faltaba un poco de espíritu de equipo porque nuestra gente ya llevaba bastante tiempo con el contacto reducido. Por eso, una de las cosas que busqué desde el principio fue que las personas volviesen a sentirse unidas, como un equipo. Empezamos a redefinir lo valores, que sirviesen de punto de unión de todo el equipo. Y una vez que se quitaron las restricciones, empezamos a trabajar más en conjunto con grupos de trabajo y formación. Solo el año pasado fueron más de 6.000 horas de formación, en distintos temas y distintas áreas, desde logística, buenas prácticas, nuevas tecnologías….

-El Concello de Pontecesures informó hace dos años que Nestlé maneja una gran ampliación de sus instalaciones a orillas del Ulla. ¿En qué consiste el proyecto? ¿Cómo será la futura fábrica?

-Como puedes ver delante de nosotros hay un río, atrás hay casas, acá la línea del tren; a nivel de finca no tenemos hacia donde expandirnos. Solo lo podemos hacer en nuestro propio terreno. Tenemos una parte de nuestro solar calificado como suelo urbano no consolidado, es decir, no se puede edificar; llevamos ya dos años trabajando con el Concello en los trámites públicos para su conversión en suelo industrial y es un proceso largo. En este momento no tenemos nada concreto sobre lo que se va a hacer. En su historia, Nestlé siempre ha buscado ir un paso por delante de las necesidades del mercado para estar preparada. Es lo que estamos haciendo. Estamos trabajando para tener la recalificación de la finca de manera que, una vez haya una necesidad de mercado estemos listos para empezar la obra con la que responder a ella.

-¿Pero no tiene definido Nestlé qué hacer una vez que pueda ampliar la plante con el terreno ya recalificado. El en aquel momento alcalde, Juan Manuel Vidal. habló hace dos años de una inversión de más de 10 millones de euros y de la construcción de una zona de embalaje y almacenamiento del producto.

-Algo concreto, no. porque todavía está en las manos de la Administración. Hay muchos hitos todavía por pasar.

-¿Y cuánto tiempo cree que puede tardar en completarse el proceso administrativo para tener luz verde la ampliación?

-No puedo precisarlo. Hace falta todavía algún paso más en otras Administraciones. Depende de los tiempos de éstas que no puedo comentar porque los desconozco.

¿Barajan ampliar el catálogo de producción en Cesures más allá de la leche condensada tras acometer el crecimiento de la planta?

-Sí. De hecho, ya fabricamos en Pontecesures la leche condensada vegana, que es una leche condensada sin leche. Para la fábrica incorporar esta referencia fue un cambio de mentalidad bastante grande. Nuestras instalaciones pueden ser utilizadas en fabricar otros productos, según la demanda del mercado. Todo empieza con la demanda del consumidor y ahí tocará valorar, como grupo, que fábrica tiene las tecnologías para fabricarlo y si nosotros aquí tenemos esas tecnologías. Posiblemente podamos fabricar otra cosa.

-Su antecesor dirigió la fábrica prácticamente una década. No sé si usted se ve tanto tiempo aquí.

-De momento no tengo previsión. Llevo aquí dos años, que me han servido de un buen aprendizaje. Con el equipo hemos avanzado en muchas áreas, sobre todo recuperando la parte moral desde la pandemia. Siempre hay mucho que hacer en una fábrica.

-¿Y qué fábrica visualiza dentro de diez años en Pontecesures?

-Un a fábrica más avanzada todavía en la excelencia operacional, más sostenible todavía; más integrada con la comunidad local, con sus ganaderos, quizá con la cuarta generación familiar de personas trabajando en la fábrica y surtiéndonos la leche desde las granjas. Trayendo modernización, digitalización, más industria 4.0, aunque reforzando los orígenes y la tradición de la planta. La fábrica llega a los 85 años y vemos que hay mucho todavía delante de nosotros. Seguiremos trabajando en esta línea, manteniendo como decía la tradición, con las personas involucradas, ligados a la comunidad local, buscando tener aquí, en un futuro próximo, la cuarta generación. Tenemos familias formadas aquí, muchos llegaron a la fábrica jóvenes y de aquí salen parejas, con hijos, y esa es una parte que queremos mantener, seguir trabajando en la sostenibilidad y diversidad.

La Voz de Galicia

La fábrica gallega de Nestlé que produce 150 toneladas de leche condensada al día para países como Fiyi.

A punto de cumplir 85 años, la planta de Pontecesures resulta estratégica para el titán de la alimentación, como único proveedor de su línea de productos en Europa, Oriente Medio y Oceanía

«Básicamente se trata de mezclar leche y azúcar y evaporar agua». Cualquier sueño de toparse con algo parecido a la fábrica de chocolate de Willy Wonka se desvanece en cuanto entablamos conversación con Júlio Diniz,, desde hace dos años, director de la planta de leche condensada de Nestlé en Pontecesures. La magia de la literatura de Ronald Duhl encuentra a las orillas del Ulla una contrapartida real donde la explosión de colores, las recetas imposibles y la música de los oompa-loompas dejan paso a líneas de procesado, envasado y empaquetado, más propios de un laboratorio de microchips, donde el personal y todo aquel que pasa el interior de la factoría viste el blanco nuclear de un traje de seguridad alimentaria calado de los pies a la cabeza. Y sin embargo, a la hora de la verdad, cuanto toca catar el producto, las 48 referencias comerciales de leche condensada producida en Pontecesures muestran las misma capacidad para contentar el paladar del más goloso, con La Lechera como marca enseña.

Es lo que hace pensar la buena marcha de una fábrica que el próximo 16 de agosto celebrará los 85 años desde la salida del primer bote de leche condensada ordeñada en sus tanques, y convertida con el paso del tiempo en una planta estratégica del mayor grupo de alimentación del planeta (Nestlé suma 275.000 empleados y está presente en varios países), segunda por antigüedad entre las factorías de Nestle en España, solo superada por la cántabra de La Penilla de Cayón (1905). Pontecesures absorvió en 1983 toda la producción de leche condensada de un grupo que solo 20 años antes contaba con 7 dedicados a ello. La fábrica del Ulla manufactura toda la leche condensada que Nestlé vende en Europa, Oriente Medio, y Oceanía, con Fiyi como el particular Finisterrae de su mapa de mercados. Palabras mayores, acompañadas de números de cinco y seis cifras.

Aprovechando más cada litro.

En 2023, la planta de Nestlé transformó 107.000 toneladas de leche en 50.000 toneladas de leche condensada. Diez años antes, nos cuenta Júlio Diniz, en 2013 habían sido 78.000 y 32.000, respectivamente. Con un 37,2 % más de materia prima se generó un 56,25 % más de producto final, fruto de la apuesta continua de la dirección de la fábrica por incrementar la calidad del proceso y su acabado.

«Trabajamos solo con leche fresca de Galicia, procedente de cerca de cien granjas situadas en un radio de 60 Km. de donde estamos», nos cuenta Diniz. Son un 50 % de explotaciones menos que hace solo cinco años y muy lejos de las 600 de las que se surtía Nestlé en la comunidad en el 2002. Números aparentemente contradictorios que encuentra explicación en la potente modernización acometida por los ganaderos gallegos en las últimas décadas, Un proceso continuo al que la multinacional suiza ha contribuido desde prácticamente su apertura en Pontecesures, donde levantó el primer centro de transformación láctea existente en Galicia, convirtiéndose en pionera en la recogida de la leche en el campo de la comunidad. Y casi en paralelo, activando un servicio de fomento agropecuario, que ayudó a sus proveedores a mejorar el aprovechamiento de sus campos y la productividad de la ganadería que continúa hasta hoy. «Tenemos un equipo de asesores agropecuarios que pasan la mayoría del tiempo visitando granjas, dando formación, ofreciendo consultorías individuales de sostenibilidad, ayudando a los ganaderos en situaciones de dificultad…» explica el director de la planta.

«Básicamente se trata de mezclar leche y azúcar y evaporar agua» nos decía Diniz al principio de su explicación, sobre la actividad de Nestlé en Pontecesures. «La fabricación de la leche condensada es un proceso antiguo», añade. El éxito radica en la calidad de la materia prima empleada y el proceso de estandarización empleado. «La leche de una granja no es igual a la de otra, ni siquiera la de la misma explotación en diferentes épocas del año. La leche es una materia prima viva. La clave es emplear la misma cantidad de de grasa y proteína, jugando con el añadido de más leche magra o más nata en función de los valores de cada partida», comenta Júlio Diniz.

Mujer y tres generaciones.

En la fábrica entran cada día de media 300 toneladas de leche y salen 150 de leche condensada en sus diversas gamas de entera, semidesnatada, desnatada, sin lactosa, dulce de leche, saborizada y vegetal; esta última que no emplea leche, sino harina de arroz y avena. Una línea sostenida sobre el trabajo de los 207 empleados con los que cerró el 2023 la planta cesureña (en 2022 eran 149), con dos particularidades que llevan a su director a hablar con orgullo de su plantilla, más allá de la calidad de su desempeño. «El 46 % de nuestros trabajadores son mujeres, el 40 % de nuestro equipo de liderazgo» a lo que añade: «Mantenemos un fuerte vínculo con la comunidad local, en nuestra fábrica ya hay empleados de la tercera generación de familias que empezaron con nosotros»

Manufacturando las 24 horas del día.

Cuarto turno para atender el Ramadán y exportación del 74 % de su producción.

Que la única fábrica de leche condensada de Nestlé para Europa, Oriente Medio y Oceanía esté en España no es casualidad. Nuestro país consume el 26 % de la planta de Pontecesures. El otro 76 % se destina a la exportación a los países de Oriente Medio y África del Norte como principal destino, absorbiendo 14.000 delas 107.000 toneladas facturadas en 2023. La factoría trabajas a tres turnos, con un cuarto de fin de semana de octubre a diciembre para, explica la dirección. abastecer al mercado musulmán con vistas al Ramadán.

La Voz de Galicia.

Pontecesures lembrou o Día de Rosalía.

No Concello de Pontecesures conmemoramos este día de Rosalía De Castro.

Foi unha figura fundamental para a literatura, a lingua e a sociedade galega. 

A autora, no poema “Como chove miudiño” adicou estas verbas á nosa vila:

“𝑨 𝑺𝒂𝒏 𝑳𝒐𝒊𝒔 𝒗𝒆𝒙𝒐 𝒃𝒓𝒊𝒍𝒍𝒂𝒏𝒅𝒐
𝒃𝒂𝒏̃𝒂𝒅𝒐 𝒑𝒐𝒓 𝒕𝒊𝒏𝒕𝒂𝒔 𝒑𝒖𝒓𝒂𝒔,
𝒔𝒐𝒍 𝒆 𝒔𝒐𝒎𝒃𝒓𝒂𝒔 𝒂𝒎𝒐𝒔𝒕𝒓𝒂𝒏𝒅𝒐,
𝒆𝒏 𝒓𝒆𝒑𝒐𝒔𝒐 𝒄𝒐𝒏𝒕𝒆𝒎𝒑𝒓𝒂𝒏𝒅𝒐,
𝒎𝒐𝒏𝒕𝒆𝒔, 𝒂𝒖𝒈𝒖𝒂𝒔 𝒆 𝒗𝒆𝒓𝒅𝒖𝒓𝒂𝒔.”

Concello de Pontecesures.