El tripartito se muestra preocupado por la “perigosidade” de estas prácticas “ilegais”.

La calle Eugenio Escuerdo de Pontecesures, que discurre por la zona portuaria, viene siendo escenario habitual de carreras de coches nocturnas, sobre todo en las madrugadas de los fines de semana, una situación que ha provocado preocupación entre los vecinos de la zona y también en el gobierno local, que pide a la Guardia Civil una mayor vigilancia para evitar que estas prácticas continúen, ya que su peligrosidad es elevada. Al parecer, a altas horas de la noche algunos conductores utilizan esta calle como su propio circuito y circulan a grandes velocidades, realizando “trompos y caballitos”, confirmaron ayer fuentes municipales, que recordaron que este tipo de actuaciones atentan contra las normas de tráfico.

El grupo de gobierno de Pontecesures transmitió ayer su preocupación por la situación que se produce los fines de semana en la calle Eugenio Escuredo, donde se están convirtiendo en habituales las carreras “ilegais” de coches. Fueron varios los vecinos de la zona que denunciaron estas prácticas en el Concello, que instará a la Guardia Civil a intensificar la vigilancia en este vial para evitar que continúen circulando vehículos a grandes velocidades, ya que “entraña moita perigosidade, dada a cercanía do río Ulla e tamén da fábrica de Nestlé, polo que calquera día pode haber unha desgracia”, apuntan desde el gobierno tripartito de la villa.

La calle Eugenio Escuredo, que discurre por la zona portuaria, conecta la N-550 a la altura del puente romano interprovincial con las inmediaciones de la depuradora. Al parecer, a altas horas de la noche, especialmente los sábados, es frecuente que algunos conductores conviertan esta carretera en su particular circuito para circular a grandes velocidades y hacer “caballitos y trompos”.

Este tipo de conductas pudieron presenciarse en la citada calle este último fin de semana. En la madrugada del sábado al domingo varios coches recorrieron el tramo entre la carretera N-550 y la arenera ubicada al fondo de la zona portuaria a velocidades de escándalo, haciendo trompos y dando bruscos frenazos. La escena, que se produjo alrededor de las cinco de la mañana, fue seguida incluso por un grupo de personas que se encontraba de copas por la zona y que, en ocasiones, incluso llegó a jalear y aplaudir estas prácticas contrarias a las normas de tráfico. En la mañana del domingo la calle amaneció llena de marcas de rodadura en el asfalto. Estas marcas todavía eran visibles ayer, especialmente en las proximidades de un local de copas y también junto a la arenera. Allí, además de dejar las huellas de sus ruedas, algún vehículo colisionó con la base de una farola, que sufrió algunos daños.

Ante estas prácticas que se repiten la mayoría de fines de semana, el gobierno local cesureño manifestó su preocupación, especiamente porque se trata de una zona muy peligrosa. El vial no es excesivamente ancho y es paralelo al río Ulla por lo que “calquera día pódese matar alguén aí”.

De hecho esta zona ya fue escenario de varios accidentes de consideración importante que tuvieron como implicados a vehículos que circulaban a grandes velocidades. El más grave ocurrió hace aproximadamente ocho años, cuando dos jóvenes fallecieron al caer con su coche a las aguas del Ulla, si bien por aquel entonces el estado de la calle todavía revestía más peligrosidad que ahora puesto que aún no se había construido el paseo y no había muro que sirviera de defensa en caso de un suceso de esas características.

Otro de los siniestros más espectaculares se produjo justo hace un año, cuando otro coche acabó en el cauce del Ulla en las inmediaciones de Nestlé. La gran velocidad provocó que el conductor perdiera el control y cayera al río, aunque por fortuna los tres ocupantes lograron salir ilesos del accidente. Se da la casualidad de que estos dos sucesos tuvieron lugar en las noches de los sábados.

DIARIO DE AROUSA, 30/10/07


LOS VECINOS DENUNCIAN CRRERAS CLANDESTINAS DE COCHES EN CESURES.

Los vecinos de la localidad pontevedresa de Cesures han hecho llegar al Concello su preocupación por la proliferación de carreras de coches en las inmediaciones del muelle del río Ulla. Al parecer, algunos fines de semana, los jóvenes que salen de los pubs que se concentran en las inmediaciones del paseo marítimo se dedican, sobre las cuatro o cinco de la madrugada (cuando cierran los establecimientos), a hacer trompos y piruetas con los coches. De la última concentración han quedado huellas en la carretera que bordea el río desde el puente romano hasta la fábrica de Nestlé, y es posible que uno de los vehículos participantes en las carreras del último fin de semana haya chocado contra una farola que estaba ligeramente dañada.

Los testigos han hecho llegar sus quejas al Concello. «Dicen que algunos coches se ponen a hacer trompos y que hay gente mirando y aplaudiendo», indicó ayer el concejal de Relacións Institucionais, Luis Ángel Sabariz.

El Concello comunicará los hechos a la Subdelegación del Gobierno en Pontevedra para que la Guardia Civil incremente la vigilancia a la hora de cierre de los pubs, que es cuando los jóvenes se reúnen con los vehículos. Sabariz también apeló a la colaboración ciudadana. «Si algún vecino puede apuntar una matrícula, que lo haga, para poder identificarlos», pidió el concejal.

LA VOZ DE GALICIA, 30/10/07